Desabasto de Medicamentos en el Sector Salud; las Licitaciones

Artículo Invitado

*Crónica de un Proceso de Escasez

Por Luis Miguel Martínez Anzures

A finales del pasado mes de Junio la convocatoria para la adquisición de medicamentos destinados hacia el sector salud, tuvo un revés poco común, (al menos, no visto durante las últimas administraciones). El proceso fue declarado desierto al menos en un 62 por ciento.

De las 3,090 claves que licitó el gobierno federal en el procedimiento de la compra consolidada de medicamentos e insumos para la salud de los ciudadanos de este país para cubrir la demanda del segundo semestre de este año: 1,923 se declararon desiertas. De éstas: 655 son de fármacos y 1,268 corresponden a material de curación.

Es pertinente destacar que las dependencias y entidades de gobierno, pueden declarar desierta una licitación, en este caso una partida, cuando la totalidad de las propuestas presentadas no reúnan los requisitos solicitados en la convocatoria o los precios de los insumos no sean aceptables. En otras palabras, cuando el precio de las medicinas se ubica por arriba del estándar de precios internacionales para dichos productos.

Como se sabe, el fallo de la licitación se realizó, tal cual se había anunciado días previos a este evento, a las 5 de la tarde del pasado 28 de junio, pese a los rumores y sospechas de que se pospondría para el primer día de Julio, ante el corto tiempo para analizar las propuestas de los participantes, luego de que la recepción y apertura de las mismas, se hiciera apenas el martes 25 de junio. Es decir, en 72 horas se analizaron todas las propuestas recibidas. Francamente es un proceso que deja más dudas que certezas, respecto de su calidad técnica para evaluar con detenimiento cada propuesta recibida.

En el fallo, fu se adjudicaron  solo 1,167 claves, es decir 38% del total de éstas y 56% del monto de la licitación que corresponden a: 6,865 millones de pesos. Hacienda aseguró que con lo adjudicado se está teniendo un ahorro de 1,032. 5 millones de pesos, equivalente al 13% de la estimación inicial y de 21% con relación al año anterior, gracias a los precios que se fijaron.

Es conveniente precisar que, la licitación de bienes terapéuticos para el segundo semestre de 2019 representaba un monto aproximado de 13,815 millones de pesos. Del total de partidas que se pusieron en licitación: 1,069 corresponden a medicamentos y 2,021 a materiales de curación.

En tanto que 68 partidas de fármacos se adjudicaron bajo la modalidad de Ofertas Subsecuentes de Descuentos (OSD), un esquema de subasta en reversa en la que gana, el que ofrece el precio menor. Aunque de éstas últimas, 24 no recibieron puja y tuvieron que adjudicarse como el resto de las claves: con Precios Máximos de Referencia (PRM).

Cabe recordar que, en esta modalidad, los participantes no ofrecen libremente los precios, sino que se fija el máximo, que el convocante está dispuesto a pagar por el bien o servicio. Motivo por el cuál, la industria farmacéutica se había quejado de que había precios irreales, y había alertado que muchas partidas se quedarían vacías.

Y así sucedió.

En un comunicado, la Secretaría de Hacienda aseguró que los precios máximos de referencia de esta licitación fueron menores, al menos un 8%, respecto de los vigentes en la compra consolidada del año 2019, que realizo el Instituto Mexicano del Seguro Social, durante la administración anterior.

La SHCP también precisó, que ese ahorro garantiza el costo de la distribución que se cubrirá de manera independiente. Así mismo, la dependencia señalo, que no hay motivo de alarma por las claves desiertas, puesto que: “el número en material de curación es similar al observado en los procedimientos de consolidación realizados en años anteriores”. Un argumento que justifica el incremento en la carencia de materiales de curación, en varios hospitales del país, pues no abona a solucionar los problemas actuales de desabasto.

En cuanto a las claves desiertas en medicamentos (39%), la institución comento que: “no presentan un riesgo debido a que la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, prevé la posibilidad de llevar a cabo, adjudicaciones directas de manera inmediata, y, además, se cuenta con el contrato consolidado suscrito en la administración anterior, que concluye hasta el 31 de diciembre de 2019”.

Esto quiere decir, que las autoridades pueden decidir adjudicar de forma directa todas las claves que no pudieron asignarse, o pueden optar por llevar adelante los contratos firmados por sus antecesores, de los que solo se había surtido un porcentaje y que están aún vigentes.

El problema de llevar a cabo este procedimiento, (que también es legal), es que pudiera caerse en el mismo vicio de siempre: el de la opacidad en el manejo de los recursos públicos, debido a que, a través de la adjudicación directa, el destinatario puede hacer o no, valido los términos del acuerdo por el que fueron contratados sus servicios.

Debido a estas razones, es fundamental conocer con detalle cuál es el proceso de compra a granel de productos en el sector salud para comprender de manera adecuada, lo que está sucediendo.

En primer lugar, cuándo el gobierno convoca a un concurso público, para la adquisición de un proceso de compra. Dicho proceso se centra en la compra de la sustancia activa (que es el ingrediente principal, con el que se producen los medicamentos). En muchas ocasiones, (la mayoría de las veces), proviene del extranjero.

Este proceso implica un pago de los traslados, ya sea vía marítima o aérea. Países como China o Alemania, tienen políticas muy diferentes para hacer llegar estos productos a los gobiernos que los adquieren; por esta razón, las compras de dichos productos deben efectuarse con la suficiente anticipación a manera de prever cualquier contratiempo que llegará a suscitarse. Por desgracia, esta situación podría estar en riesgo de llevarse a buen puerto.

Así lo dio a conocer Arturo Morales presidente de la Asociación Mexicana de laboratorios Farmacéuticos quién dijo, que el 75% de la población, adquiere sus medicamentos, a través de instancias públicas. Destaco, que el gobierno tiene 4 grandes bloques de compras: 1) medicamentos de patente, 2) vacunas, 3) retrovirales y 4) medicamentos genéricos, (incluso de alta especialidad que perdieron su patente).

De igual manera, puntualizo que, en este sexenio, también se separó el proceso de distribución y fabricación. Por lo tanto, dichos procesos tendrán que ser licitados en momentos distintos. Esta nueva logística de distribución y adquisición puede dar buenos resultados a mediano y largo plazo, pero en el corto tiempo, lo cierto es que, el desabasto en muchos hospitales y clínicas del país, es evidente y muestra de manera nítida la falta de planeación estratégica de la 4T en el tema de compras consolidadas en el sector Salud.

A la nueva administración en curso le urge comprender que invertir en profesionales de la comunicación y especialistas en el tema, que transmitan certidumbre a los empresarios nacionales que han invertido grandes cantidades de dinero y dan empleo a muchos profesionales mexicanos en el sector farmacéutico, es vital para el sostenimiento de mejores precios y en la elaboración de productos de calidad certificada en el mercado nacional.

La 4T aún debe aprender mucho en estos temas, pero el tiempo es un factor que no permite tener mucho margen de error.

 

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