Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Artículo Invitado

Correo electrónico Imprimir PDF
anaya_obrador_meade
descalificaciones

El que se Enoja Pierde…

*Meade no es Oposición ni el Rival más Débil

*¿Dónde Están hoy los Fajadores del PRI?

*No se Observan los Esgrimistas e Ideólogos

En el inicio de las campañas en marcha, de hecho son las precampañas las que al día de hoy nos han invadido con miles de mensajes en televisión y radio principalmente, aunque en medios impresos y electrónicos de manera más reiterada; principian éstas con ataques y denostaciones, con señalamientos y acusaciones que en nada ayudan a tener una mejor y mayor cultura política entre los ciudadanos.

 

Particularmente me llama la atención que el candidato “ciudadano” de la coalición que encabeza el PRI ha entrado al juego de la confrontación discursiva y ha iniciado con ataques a los contendientes Anaya y López; considero errónea esta estrategia pues él es el candidato a vencer, y su discurso debe de ser diferente en términos de argumentación, posicionamiento, enfoque discursivo, mensaje y contenidos y, desde su centro de estrategia o cuarto de guerra no lo ven así.

Habría que recordarles que Meade no es oposición, no es el rival más débil, si bien no ha logrado tener la contundencia que se esperaría dada la virtud “ciudadana” que le presentan, ésta no ha sido manejada con la importancia y contundencia que debería; de igual forma su experiencia pasa desapercibida y se diluye, al tener Meade, desde el inicio, errores de léxico, pronunciación y contextuales que, si bien pueden ser ocasionados por nerviosismo, o lo apurado de los eventos y otras muchas razones, no debieran de ocurrir. Más lo asemejan a las equivocaciones del Presidente Peña y son motivo de vincularlo con él y sonrisas en las redes sociales. Esto no debe de suceder, quizá deba de ensayar más, o cambiarle las palabras rimbombantes, o darle un poco de tiempo entre evento y evento para repasar sus notas, pero equivocarse en el discurso no se le está permitido.

Preguntaría dónde están los fajadores del PRI, o los esgrimistas, donde están sus plumas o ideólogos, nadie sale a contestar los agravios de sus opositores, nadie sale a defenderle a el o al presidente Peña.

Desde mi particular opinión, el presidente Peña tampoco se debe de enfrascar en el debate partidista, considero un error calificar las declaraciones de López, él se encuentra en otra investidura y nivel. Al hacerlo pone en riesgo que le contesten, a él y a la institución que representa.

Considero que algo deben de hacer ya en la estrategia de campaña, la actual inició en diciembre y a poco más de un mes no se notado; no encuentro una línea discursiva única y coherente, ninguna propuesta concreta se me ha quedado en la mente; contrario a López, éste aun cuando son erróneas o equivocadas (muy equivocadas) están en la mira de los ciudadanos y en la crítica y discusión en las redes, aún por esto está él en el centro del debate.

De la misma manera, la imagen corporal del candidato del PRI aún no acaba de definirse, si bien es ciudadano este no es un ciudadano común y normal como muchos quisiéramos verle, en la tarea diaria por subirse al metro lleno, por correr para llegar temprano a un lugar y sea demorado por una marcha, en la batalla diaria por completar la quincena etcétera. Si lo consideran, así somos los verdaderos ciudadanos.

Por ello, antes de aceptar el posible hecho de cambiar de candidato, (primera gran pérdida) tendrían sus notables estrategas de cambiar el formato del discurso, también lo cuadrado, aburrido, y desgastado de sus eventos, modificar la imagen del candidato y desde luego, iniciar ya un desmarque para con el presidente Peña y lo que este implica (todos lo hacen y es esto es siempre necesario) de inmediato, asumiendo una postura crítica pero muy propositiva.

Si bien la mayor virtud que destacan los priistas es el que Meade no es priista, entonces deben de hacer que señale sus aciertos, pero también sus errores, los muchos logros de este modelo partidista, pero también señalar sus errores de corrupción e impunidad, siendo claro, contundente, preciso, muy firme y además, si se puede con sentido de humor.

Hacer un candidato triunfador, hoy es relativamente fácil con todas las herramientas del marketing, negociación, recursos y estructura que tiene el PRI y sus aliados, por lo que quizá y solo a lo mejor los equivocados también sean otros…

*FCPyS-UNAM


Escribir un comentario