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Las Revueltas de Silvestre

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Inseguridad Rampante ¿por qué?

*Origen y Reflejo: La Estrechez en el Núcleo Familiar

*Madres Trabajan de sol a sol o que Están de Viaje

*Una Mala Educación Puede Producir Deformaciones

*El Delincuente Sabe lo Improbable de ser Denunciado

Cuando se escriben las presentes líneas los medios informativos han señalado que de acuerdo a cifras oficiales y a las de organizaciones de la sociedad civil metidas en el tema de prevenir el delito, el mes de octubre ha sido el más violento desde que se implementan mediciones para estudiar el fenómeno delincuencial. Las respuestas que se han ofrecido son varias y dependen de muchos factores; discutiremos algunas que a nuestro juicio son las más asequibles e importantes.

 

La violencia que padece México en este 2017, hay que subrayarlo, sus causas primigenias comenzaron décadas atrás, pero se potencializaron debido a políticas y acciones erróneas. El origen, pero también reflejo de lo que sucede cotidianamente entre amplios sectores de la población, comienza en lo estrecho que es el núcleo familiar. Mi secretaria me decía ¿cómo se educa a la familia, incluido el marido, si para sobrevivir económicamente la madre trabaja de sol a sol? o en el extremo opuesto, las señoras de Santa Fe transitan del club al restaurante, viajan todo el tiempo y los retoñitos quedan en manos de sirvientas, choferes y guaruras; hay que repetirlo, la escuela forma pero la educación moral y cívica debe construirse en el seno familiar. Centros educativos, sus autoridades y profesores están totalmente desarmados en sus problemas con los alumnos porque padres y madres de familia desautorizan todo el engranaje escolar, ello se debe a un excesivo consentimiento, producto de una profunda culpabilidad de abandono hacia sus hijos y familia. Ese desamparo, igual es producto de viajes por crucero a Alaska o por motivos de trabajo en la City de Londres que debido a una jornada laboral agotadora lavando pisos, cobrando en un supermercado, manejando una pesera. Si no hay una educación severa, y que una y otra vez niegue los caprichos de niños, adolescentes y millenials de 30 años, porque lo que quieren es incorrecto, la delincuencia abarcará cada vez más aspectos. Se debe repetir que está equivocado el que toma alcohol toda la semana y es inconveniente fumar mariguana, en poca o mucha cantidad, porque es fácil dar el paso a drogas más fuertes. Es incorrecto que el novio o novia pasen el fin de semana durmiendo juntos. Que se es desconsiderado cuando se maltrata a toda la gente de servicio y que una persona educada no habla a gritos. Es muy desconsiderado hacia los demás que éstos escuchen conversaciones ajenas, sobre todo cuando se utilizan todos los pe, pi, pu y demás calificativos que luego de ser soeces son en extremo agresivos. En fin, no quiero cansar al lector con ejemplos que de ninguna manera son moralinos.

Una mala educación, como aquella que daba pie al filme del modus operandi de Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo, puede producir deformaciones sexuales, produce un clasismo y racismo que al final de cuentas provoca delitos en ambos sentidos. Una mala educación incorpora ejemplos y valores que reproduce la televisión mexicana en referencia al estilo de vida, accionar, gustos y crímenes que son la cifra de todos los días producto del narcotráfico y sus sicarios. Pero más allá de todas estas causas, el México del 2017 sufre tal estado de violencia porque el delincuente sabe que tiene pocas posibilidades de ser denunciado, sea atrapado y sobre todo que finalmente sea beneficiado por un amparo o debido a la sentencia de un juez venal. En algunas cosas Donald Trump tiene razón, lo políticamente correcto lleva al sinsentido de expresar “se presume culpable” cuando todas las evidencias lo señalan como asesino. Lo políticamente correcto hace que, a los delincuentes, hombres y mujeres, no se les pueda ver la cara porque les han puesto una raya negra o se difumina el rostro ¿cómo quieren que otras víctimas puedan identificarlos? ¿En que han acabado todos los casos de jóvenes violadores, de políticos defraudadores, de empresas que construyeron edificios donde murió gente? Cuando el delito no tiene un castigo expedito es la mejor forma para que los delincuentes sientan la suficiente confianza para delinquir una y otra vez. Repetimos, hay que apoyar la cultura de la prevención, pero cuando se haya sucedido un crimen la sanción debe ser proporcional al dolor infligido.

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