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Lascas Económicas

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ricardo_anaya

Anaya Muestra Titubeos e Ignorancia en Economía

*Propone Regalar Dinero a 90 Millones de Mexicanos

*¿Recursos de Reasignación de Gasto y sin Corruptelas?

Tras los renovados abrazos y parabienes del 2018, en conocido desayunadero político-financiero, nos reunimos con amigos banqueros y hombres de negocio clase medieros con aspiraciones a crecer. Todos traían algo así como la tarea bajo el brazo en eso de analizar a conciencia las propuestas de los aspirantes visibles –hasta el momento- para llegar a Los Pinos, que ocurrirán el primer domingo de julio entrante.

 

En estricto orden alfabético, cómo no, de entrada, nos platicaron de Ricardo Anaya, sedicente precandidato del PAN, PRD y MC a la Presidencia, a quien le enaltecen que es bueno para el debate, con un nivel de conocimiento y cultura arriba del promedio, pero que en los temas económicos anda “lejecitos de la realidad”, apuntó uno de los comensales, tras un sorbo de café.

Y es que este queretano ha evadido en los foros donde se presenta su eventual plan de gobierno, ni nada en el caso concreto del ramo económico financiero. Al respecto, se ha limitado a exponer –muy demagógico, al estilo de López Obrador, acotó de inmediato otra voz- eso que llama un Plan de Ingreso Básico Universal (PIBU) para que los casi 80 millones de ciudadanos, así lo entienden nuestros amigos, perciban una cantidad equis de recursos mensuales, por el solo hecho de ser mexicanos. Sencillito, ¿no?

En algunas entrevistas radiofónicas y televisivas, en pocos foros públicos (no vaiga a ser), ese dinero abatiría los niveles de pobreza en el que se debate más de la mitad de la población y, desde luego, disminuiría sensiblemente la crónica y secular desigualdad nacional, por si usted no lo hubiera advertido.

Y es que, a su juicio, se anularía lo que Anaya ha llamado la “trampa de la pobreza”, es decir, aquella en donde los hoy beneficiarios de los asistencialistas programas sociales advierten que, si abandonan las estadísticas de la pobreza, dejarán de recibir apoyos en efectivo y, por lo mismo, se mantienen en ella sin mayores aspiraciones.

Sin dar mayores explicaciones, el controvertido ex presidente de Acción Nacional y ahora frentista con toda la barba, sostiene que esa renta básica mensual eliminaría de golpe todos los costos burocráticos que implican los señalados programas sociales porque, en automático, los recursos llegarían sin intermediarios a la gente, y sobre todo sin la teórica posibilidad de corrupción o de que se use a esta población para alquilar o de plano comprar votos en tiempos electorales. Lógica impecable.

Bueno, cómo estarán las cosas que Anaya ha proclamado que, con este efectivo en manos de la ciudadanía, sería sujeta de crédito automáticamente, y ya jubilosos de contento permitiría un crecimiento importante al mercado y consumo internos, sin soslayar las inversiones, el empleo y el mundo empresarial en su conjunto. Para ello, el precandidato ha citado otras latitudes, en donde este plan ha funcionado sin problemas.

Empero, nos acota de inmediato uno de nuestros amigos, el problema es que eso de repartir dinero suena a populismo de la más baja ralea, porque –de entrada- habría que realizar una profunda reforma fiscal, frente a la “tóxica” que hoy priva según Anaya, y algo que suena más que irrealizable: una completa reingeniería del Presupuesto de Egresos de la Federación que salpicaría la de por sí epidérmica estabilidad económica en los mercados y nación en su conjunto.

Quien primero habló en la tertulia recuperó el hilo de la conversación para indagar en voz alta por qué se ha negado Anaya a contestar dos dudas concretas: ¿cómo se va a financiar ese PIBU? ¿Cuánto va a costarle a la gente, en eso de los impuestos?

Titubeante, quien fuera diputado federal en otros tiempos no muy lejanos (y debiera saber cómo se las gastan en México los legisladores y sus intereses, añadimos) dice al respecto una verdad de Perogrullo: hay que reorientar el gasto público, establecer medidas férreas de austeridad, obligar a los corruptos a dejar de serlo (¿?), además de disminuir dramáticamente sueldos, salarios y privilegios de los altos funcionarios. Así de fácil.

¿Esto no le suena a usted como las más básicas propuestas de Andrés Manuel López Obrador? Por lo menos a los bebedores de café presentes, sí. Más aún, alguno de ellos empezó a imitar el discurso del oriundo de Querétaro, pero con acento tabasqueño y resoplando eso de que “aunque el sol se mueva, rota y se traslada”. En fin.

El mismo Anaya Cortés ha dicho quedito, muy quedito que su Plan de Ingreso Básico Universal, también pudiera estar financiado, ni más ni menos que a través de los excedentes presupuestales, a los que llama remanentes del Banco de México, lo cual hace evidente que eso de las finanzas públicas como que no se le da nadita al queretano. La retórica en el ámbito es difícil de manejar, complementamos, y menos en cuanto a temas de la economía doméstica en donde, si no hay solidez, se suele patinar en pista lodosa.

Por ello, dijeron al final nuestros amigos, se le recomienda al abogado metido a político una urgente capacitación sobre todos estos asuntos porque de continuar por esta senda difícilmente podrá convencer al voto duro de empresarios, banqueros, académicos, industriales y comerciantes, en donde se está generando el verdadero cambio generacional de este nuestro país.

Lo que sí es cierto, señalaron a manera de colofón los comensales, es que la gente está harta de crecimientos mediocres, pruebas y errores, corruptelas y comaladas sexenales de millonarios. La sociedad ya aprendió de los yerros de la clase política y volver a incluir en la retórica como forma de solución, simple y llanamente no le va a funcionar a Anaya y camarilla que le acompaña. Amanecerá y veremos.

Estas Lascas Económicas andan seriamente preocupadas por el nivel financiero de los que se ostentan como aspirantes para llegar a Los Pinos y, por lo mismo, se ofrecen al lado de otras piedras filosofales a dar capacitación a estos personajes, antes de que sigan metiendo las cuatro donde no deben. Y ya le esperan en este mismo espacio, pero la semana entrante.  Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

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