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Del Cine y las Leyes

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“Dios mío, ¿Pero qué Hemos Hecho?”

La Migración Multicultural

“Dios mío, ¿Pero qué Hemos Hecho?” (“¿Qu'est-ce qu'on a fait au Bon Dieu?”) película francesa, dirigida por Philippe de Chauveron, con la actuación de Christian Clavier (Claude Verneuil), Chantal Lauby (Marie Verneuil), Émilie Caen (Ségolène), Frédéric Chau (Chao Ling), Frédérique Bel (Isabelle), Medi Sadoun (Rachid Ben Assem), Julia Piaton (Odile), Ary Abittan (David Benichou), Élodie Fontan (Laure), Noom Diawara (Charles Koffi) y Pascal Nzonzi (André Koffi, padre de Charles); estrenada el 16 de abril de 2014.

 

Claude Verneuil, un notario gaullista, y su esposa, Marie, son burgueses católicos residentes en la provincia de Chinon, Francia y padres de cuatro hijas: Isabelle, abogada, casada con Rachid Ben Assem, musulmán, y también abogado; Odile, dentista, casada con David Benichou, empresario actualmente desempleado y judío sefardí, y Ségolene, que es artista plástica, casada con Chao Ling, un banquero chino; el matrimonio Verneuil pone toda su confianza en la más joven, Laure, también abogada, para que finalmente traiga a casa a un hombre católico.

Esta comedia francesa tiene como tema central la fusión étnica que se ha dado en Francia como consecuencia de la migración, y de la integración de sus descendientes en la ralea costumbrista francesa; de como la noción xenofóbica da sustento a la etnofobia, teniendo como antídoto la multiculturalidad asimilada.

LO QUE NO PUEDES VER, EN TU CASA LO HAS DE TENER

Después de las bodas de las tres primeras hijas, vienen los nietos, Isabelle y Rachid, al igual que Odile y David, tienen un varón, mientras que Ségolene y Chao Ling, tienen gemelitas; es el caso que David, fiel a la tradición hebrea, invita a los Verneuil al milah (ceremonia de circuncisión), regalando el prepucio del menor a sus suegros como una distinción honorífica, siendo ésta la primera de muchas otras reuniones familiares con sonrisas forzadas para los yernos por parte de Claude, que lucha por ocultar su racismo.

La película muestra sin disimulo alguno la confrontación que han tenido las familias tradicionales francesas de emparentar con los hijos de inmigrantes que ya han adquirido la propia nacionalidad gala; de hecho esta problemática se agrava cuando la pluralidad de etnias que han emigrado a Francia no coinciden en cultura y religión, así que los chistes acerca de extranjeros que suele hacer el suegro Claude, se ven contrarrestados por respuestas ácidas que hacen Rachid, David y Chao, además de peleas irónicas e insultos entre ellos.

DIME DE QUÉ PRESUMES Y TE DIRÉ DE QUÉ CARECES

Marie extraña a sus hijas y quiere ver crecer a sus nietos, por lo que convence a su esposo Claude de que todos convivan en Navidad, una fiesta religiosamente católica; las hijas reconvienen a sus respetivos maridos que no hagan bromas ni chistes racistas, advertencia que también va dirigida al propio Claude; para agrado de todos, la cena de Nochebuena cuenta con diferentes pavos halal, kosher y uno crujiente estilo chino; para sorpresa de Claude sus tres yernos entonan patrióticamente La Marsellesa.

Esta escena da cuenta de que Claude no es xenofóbico sino etnofóbico, ya que el término xenofobia proviene del concepto griego compuesto por xénos (extranjero) y phóbos (miedo), que hace referencia al odio, recelo, hostilidad y rechazo hacia los extranjeros, pero sus yernos son de nacionalidad francesa, tan patriotas como el propio Claude, por lo que propiamente sufre de etnofobia, formada del griego ethnos (nación, pueblo) y phóbos (temor), que refiere al odio de cualquier raza o etnia diferente a la propia.

Es claro que Claude presume de ser gaullista, de ser democrático, incluyente, progresista, que no es racista, pero sus actitudes son otras.

UN NEGRITO EN EL ARROZ

Los Verneuil están desesperados, organizan una reunión con un chico blanco, rico, de una familia burguesa de la región y que trabaja en Washington, para que conquiste a Laure, pero ella ya tiene un novio que es católico llamado Charles y con intención de casarse, así que lo anuncia a sus padres quienes 'disculpan' que de profesión sea actor, pero en la cita para conocerlo advierten que es negro y proveniente de Costa de Marfil; para colmo de males, André Koffi, padre de Charles es un ex-militar del ejército colonial francés, rígido, intolerante y resentido con la colonización blanca en África, por lo que la interacción de los dos futuros consuegros muestra que el racismo y la intolerancia están arraigados en cualquier nivel, sector y color de la sociedad.

Aunque en la película se menciona que la globalización es la causa de la inmigración hacia Europa, la verdad es que son otros los motivos que han dado pauta a este fenómeno; la globalización es un proceso histórico de integración mundial en los ámbitos político, económico, social, cultural y tecnológico, es la consolidación del capitalismo, de los principales avances tecnológicos y de la necesidad de expansión del comercio internacional, pero propiamente es ajeno a los movimientos de población, que en la mayoría de las veces se caracterizan por una migración forzada de víctimas de conflictos armados, persecuciones, pobreza, cambio climático o violaciones masivas de los derechos humanos.

En ambos casos, se genera la llamada multiculturalidad, que es la existencia de varias culturas conviviendo en un mismo espacio físico, geográfico o social, la cual abarca todas las diferencias que se enmarcan dentro de la propia cultura, ya sea, religiosa, lingüística, racial, étnica o de género.

Aunque la multiculturalidad reconoce la diversidad cultural, no hay fusión, sino que permanecen ajenas unas de otras; es por ello que puede crear comunidades aisladas como, por ejemplo, los barrios italianos, chinos, palestinos, etc. que existen en algunas grandes ciudades sin o con muy poco contacto con la comunidad local.

Precisamente de esto trata la película: una crítica a la intolerancia, una burla a los prejuicios y un humor políticamente correcto sobre el choque de culturas en un momento en el que la xenofobia y el racismo aumentaban a pasos agigantados en Francia. Los sociólogos señalan que cuando las distintas comunidades logran mantener un intercambio en respeto y tolerancia se da el multiculturalismo.

En México hay una gran diversidad de culturas, etnias, costumbres, lenguas y religiones, pero ¿en realidad se vivirá un multiculturalismo o una xenofobia disfrazada de mexicanismo?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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