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El Retiro de los Derechos Políticos a un Militante, Escarmiento o Lavado de Rostro

*Duarte Seguirá Como Miembro, Pero sin voz, ni Voto

*Primera Dirigencia que Toma el Toro por los Cuernos

*Para el Tricolor Sólo Habrá la Agenda de la Sociedad

¿Lavarse el rostro ante la sociedad?

Fue la pregunta que le formulé al secretario técnico del Consejo Político del Partido Revolucionario Institucional, Joaquín Hendricks Díaz.

Porque tienen, en el PRI, la decisión de “ir al fondo” y no permitir, no más, que sus gobernadores violenten las normas sin recibir castigo alguno.

 

Hendricks me respondió: “no diría que es una forma de lavarnos el rostro, yo creo que es una actuación institucional que, por circunstancias diversas, no se había tenido la energía, la determinación política de actuar”.

Después de largas explicaciones, uno de los hombres más poderosos dentro del CEN del PRI, afirma que de no cambiar “la sociedad nos va arrollar”.

Pareciera que la sociedad los arrolló y los obligó a tomar una decisión que no se quería tomar. ¿Hasta dónde el PRI está dispuesto a escuchar a la sociedad para darle respuestas a sus reclamos?

JHD: Es lo que ha venido planteando nuestro presidente, Enrique Ochoa: estamos obligados desde luego a escuchar a los nuestros, a la militancia, pero no podemos perder de vista que los partidos políticos somos instituciones que tenemos la responsabilidad constitucional de ser el instrumento para que la sociedad integre el poder público.

Los partidos políticos no somos grupos que deban actuar nada más en función de los intereses de unos cuantos, somos la plataforma para que la sociedad se integre a la política, al servicio público y de esa manera, nos vamos a reencontrar con la sociedad. No habrá en el futuro, para el PRI, más agenda que la agenda de la sociedad.

Por primera ocasión en la historia del PRI, la Comisión de Justicia Partidista presidida por el sonorense Fernando Elías Calles, retira los derechos políticos a un gobernador en funciones.

Es el paso previo para la expulsión. Sin embargo, mientras no exista una imputación directa, es decir una consignación de la Procuraduría General de la República ante un juez federal, el gobernador de Veracruz –todavía le quedan 63 días de mandato- seguirá como miembro del PRI, aunque si derechos, sin voz, sin voto.

Aunque Javier Duarte de Ochoa responde: “esas son grillas”.

CLARMOR DE LA SOCIEDAD Y COBIJO DE DIRIGENCIAS

De todos era sabido. Nadie en Veracruz y en sus extensos alrededores: de Mérida a Tijuana, conocía los presuntos desvíos de fondos federales en el gobierno del hoy despojado de sus derechos políticos partidistas.

Sin embargo, ninguna dirigencia estimó oportuno tomar el toro por los cuernos.

Pasaron por la presidencia del CEN del PRI seis presidentes nacionales: Humberto Moreira Valdés, Cristina Díaz, Pedro Joaquín Coldwell, Cristina Díaz, César Camacho Quiroz y Manlio Fabio Beltrones y nadie asumió que el gobernador de Veracruz estaba actuando fuera de la ley. Ahora, con Enrique Ochoa Reza, sustituto de Beltrones, descubrió que el mandatario podría tener responsabilidades no solamente políticas sino judiciales.

No obstante, las voces que clamaron por ser denunciado penalmente, no fue el PRI, como entidad ni sus dirigencias, las que lo hicieron. Fue la Auditoría Superior de la Federación la que lo hizo.

En este contexto le pregunto a Hendricks Díaz: Bajo el clamor de la ciudadanía, de la sociedad y de la militancia, no se podría decir que no sabía lo que pasaba en Veracruz, en Chihuahua, en Quintana Roo. ¿Hubo protección de otros dirigentes partidistas hacia quienes ahora son señalados con tanta claridad?

El político quintanarroense, quien ya gobernó el estado, no se inmuta y responde:

“No me toca a mí juzgar por qué no se había hecho, pero lo importante es que ya se está haciendo y que de aquí en adelante esa será la norma a seguir”.

Enseguida muestra su gran satisfacción que tiene como priista, como consejero político y como mexicano.

Explica: “Y mi satisfacción estriba en que, desde la dirigencia del PRI, se está pasando del discurso, a los pronunciamientos políticos, se está agregando la acción.

“Ya se están transformando en hechos los compromisos con la ética, con los principios, que rigen a nuestra institución política y estamos poniendo desde el PRI el ejemplo a las demás organizaciones políticas, de aquí en adelante, yo no tengo la menor duda de que no serán casos particulares, casuísticos, aislados, será una conducta permanente en la dirigencia de estar atentos a todo lo que está sucediendo en toda nuestra estructura partidaria, tan amplia como es la del PRI y no habrá ningún rincón en nuestro país en donde el PRI tenga militancia y tenga el clamor de su propia militancia porque se corrijan los errores, las omisiones y se castiguen los delitos que cometen algunos de nuestros compañeros y que afectan a la institución en su conjunto”.

Hendricks Díaz reflexiona sobre la avalancha de críticas vertidas contra Duarte, el de Veracruz, Duarte, el de Chihuahua y Borge, el de Quintana Roo.

“Lamento mucho que la sociedad en general tenga la opinión de los partidos políticos, de las dirigencias, de los órganos colegiados, de los Congresos, de los Ayuntamientos, que la sociedad exprese que somos entes colegiados, a quienes la colegiación sirve solamente para actuar como pandillas, para protegernos, para cometer actos irregulares y cotizarnos en el anonimato., eso ya se tiene que acabar”.

Por ello presume que en el PRI se ponga el ejemplo e independientemente de que sea una posición política firme, es una posición política en base a estatutos.

Explica que en el caso de las suspensiones de las que habla y que están contempladas en los estatutos, sin conculcarles el derecho de audiencia a los involucrados, pero cuando hay indicios, cuando la opinión pública está haciendo señalamientos, está observando que se están cometiendo irregularidades, la dirigencia de una organización política no se puede quedar con los brazos cruzados y esperar a que la multitud nos arrolle, si tenemos indicios, así lo establecen los estatutos, estamos obligados a actuar preventivamente, en la dirigencia de los partidos políticos.

Concluye con una preocupación:

“Si un tribunal en el futuro nos enmienda la plana y nos dice que nos excedimos en nuestras atribuciones, ya será otra cosa y previamente haber escuchado a los señalados, a los acusados, pero lo fundamental es oportunidad en la acción. Hay que tomar la iniciativa, no hay que esperar a que la sociedad nos arrolle con sus juicios, que son fundados, que son motivados, que tienen un sustento”.

Ahora en el PRI, Hendricks Díaz estima que, para los casos de César Duarte, Roberto Borge y Rodrigo Medina, pasarán algunas semanas para que la Comisión de Justicia Partidaria se reúna y emita la sentencia: culpables o inocentes.

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