Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Incertidumbre en el Poder Judicial…

Correo electrónico Imprimir PDF

Por Jesús Michel Narváez

Anunciar que los jueces federales –magistrados, entre ellos- entrarán en una rueda de la fortuna para que no estén en ninguna parte más de tres años y menos de seis, ha creado una incertidumbre impresionante en el Poder Judicial de la Federación.

El presidente de un Tribunal Colegiado –cuyo nombre me reservo para que no esté bajo la lupa disruptiva-, me comentó que la inquietud brota porque se modifica la forma y la calidad de vida haciendo rotaciones no de Colegiados o Juzgados en la misma ciudad sino trasladarlos de la Ceca a la Meca.

“Imagínate que un Juez o un Magistrado se encuentre en Mérida y decida el Consejo de la Judicatura trasladarlo a Mexicali y sin garantizarle que se quedará allá para el resto de su vida. Sería insuficiente el tiempo que se fija para hacer nuevas relaciones y tener una vida más allá de las salas de justicia”, me dijo.

Abordamos la iniciativa del senador Ricardo Monreal Ávila en la que pretende que la rotación se justifique para evitar que los familiares de jueces o magistrados se integren al Poder Judicial de la Federación y, al mismo tiempo, “evitar la corrupción”.

No pretendo defender a los impartidotes de justicia, pero movilizar a 600 jueces y magistrados cada tres años representará que los togados no entiendan lo que pasa en una  entidad y no conozcan a quienes procuran la justicia y, en donde no se puede negar, sí hay corrupción.

Sin meter las manos al fuego por nadie que conforme el PJF, lo cierto es que el 99 por ciento de sus integrantes han mostrado a lo largo de décadas que son personas honorables. Dirá usted y con mucha razón, con “el uno por ciento basta” para que la corrupción esté presente. Sin embargo, a favor de los jueces y magistrados hay que admitir que son escasos los asuntos que pueden presentarse como acciones de corrupción.

El tema toma relevancia porque a nadie ha dejado satisfecho los resolutivos, las sentencias, que se dictaron a Elba Esther Gordillo y Javier Duarte. Entiendo la irritación, pero un juez no juzga políticamente –no debe, además- sino en base a las leyes. Si éstas, las leyes, permiten que se dicten sentencias absolutorias, ¿cuál sería la razón para no concederlas en casos como el de Gordillo y Duarte? Si los legisladores no están de acuerdo, si la sociedad se siente ofendida, cambien las leyes. Así de sencillo. La rotación de los jueces no es la panacea.

E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , Facebook: jesusmichel, Twitter: @jesusmichelMx y en Misión, Periodismo sin Regaños de lunes a viernes de 9 a 10 de la mañana por ABC-Radio en el 760 de AM.

Comentarios  

 
#1 Lic en DerechoEduardo Miguel Espin 09-10-2018 09:59
Si bien es cierto que la rotación de Jueces no es la panacea, creo que el magistrado cuyo nombre se omite, olvida que en al servicio público no se va a tener amigos o nuevas relaciones, y si desea que su nivel de vida que vaya mas allá de las salas de la justicia, que se dedique a prestar sus servicios, experiencia y conocimientos con la eficacia y eficiencia que requiere nuestro país, ello le será bien retribuido, luego entonces no debe tener temor de quedarse sin un empleo. Quiero señalar también, que hay muchos servidores públicos federales, a quienes se les exige disponibilidad para viajar fuera de su lugar de residencia, bajo condiciones ínfimas a las de un integrante del PJF; y esto no solo los priva de sus relaciones y su familia, sino que los coloca hasta en riesgo de perder la vida, acaso su servicio a la nación es menor que la de este magistrado?.
Citar
 

Escribir un comentario