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Del Cine y las Leyes

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“Apio Verde”

El Aborto sin Color

Por Horacio Armando Hernández Orozco

“Apio Verde”, película chilena, escrita y dirigida por Francesc Morales, protagonizada por Catherine Mazoyer (Adriana Espinoza), Cristian Gajardo (Diego Donoso), Catalina Aguayo (Lucía), Sonia Mena (Madre Mariana), Teresita Reyes (Carmen, mamá de Adriana) y Carolina Paulsen (Diputada Fernández); cuyo estreno en Chile fue en julio del 2013.

Adriana se entera que el bebé que espera tiene una malformación que no le permitirá vivir una vez nacido, pero la ley chilena penaliza el aborto por lo que, mientras su vientre crece ella se ve atrapada en una situación que la lleva a la locura y su odio se vuelve más oscuro.

La película retrata la situación que muchas mujeres padecían al saber que el bebé que esperaban tenía alguna malformación que le impedía vivir fuera del vientre, pero en Chile, uno de los pocos países del mundo donde, hasta hace poco, el aborto terapéutico era ilegal en cualquier situación, debían esperar hasta el nacimiento natural de su hijo, sufriendo una tortura psicológica.

DEL SUEÑO A LA PESADILLA

Adriana, joven chilena, conoce a Diego, se enamoran y se casan; ella queda embarazada, lo que da felicidad a la pareja, pero un ultrasonido revela que el niño presenta anencefalia, por lo que no tiene posibilidad de ser viable, y ellos deberán esperar todo el período de gestación, pues no está permitido el aborto en Chile.

La anencefalia es un defecto de nacimiento grave en el cual el bebé nace sin partes del encéfalo y el cráneo, no existe una cura ni un tratamiento estándar, y casi todos los bebés que nacen así mueren poco después de nacer.

El aborto en estos casos fue legal en Chile hasta el año 1989. Su prohibición fue una de las últimas consecuencias del gobierno militar de Pinochet.

SIN OPCIONES LEGALES

Cuando el doctor diagnostica que el bebé tiene anencefalia Adriana y Diego saben perfectamente que no tienen ninguna opción legal para que ella aborte. De hecho, el propio doctor, que además es su vecino, señala que la pena mínima es de tres años de prisión: de esta forma Adriana tendrá que tomar una decisión que cambiará radicalmente su futuro y que, eventualmente, pondrá en riesgo su vida familiar, pero Diego organiza un Baby Shower, a fin de que ella no aborte clandestinamente.

El director Francesc Morales señaló en diversas entrevistas que la película está basada en historias reales, en testimonios de muchas personas y procuró mostrar, a manera de thriller psicológico.

UNA GOLONDRINA SÍ HACE VERANO

Además de que el bebé tiene esa malformación craneal,  Adriana ha sido diagnosticada con cáncer de cérvix, que no puede ser atendido por quimioterapia dado el embarazo, lo cual crea una crisis mayor, pues ahora corre peligro la propia vida de la madre; al saber esta situación, la diputada Fernández la convence para que dé una entrevista en que narre su padecimiento.

La película pretende concienciar sobre lo que es el aborto terapéutico y para ello presenta gráficas e imágenes que son explícitas: cuenta todo el sufrimiento de la madre, mientras su vientre crece sabiendo que el bebé fallecerá y ella probablemente también.

La película fue rodada en 2012, pero la discusión sobre el mismo se tornó uno de los temas más polémicos durante estos últimos años. Las autoridades dieron partida a un cambio histórico, y en septiembre de 2017, se autorizó poner fin a un embarazo que fue consecuencia de una violación, en el que peligra la vida de la mujer o en el que existe inviabilidad fetal de carácter letal.

Para llegar a este cambio, se difundió el caso de una mujer, que al igual que la protagonista de la cinta, estaba embarazada de un bebé con nula posibilidad de ser viable y ella también padecía cáncer cervical; esta noticia fue tan devastadora que el 70% de la población chilena manifestó su conformidad con el aborto terapéutico.

En su momento, Chile era uno de los cinco países del mundo en donde las mujeres no podían abortar en caso de ser víctimas de violación, el feto inviable o que el embarazo pusiera en riesgo la vida de la madre.

Si el tema del aborto es polémico qué decir del póster de propaganda del filme, que llamó mucho la atención, pues en él aparece una mujer joven embarazada, maquillada como una modelo, con su ropa ensangrentada, tumbada en mitad de un campo agrícola y con un grueso tallo de apio manchado de sangre entre sus piernas.

El nombre de la película se revela en la escena en la que un pseudo médico le afirma a Adriana que en la antigüedad se utilizaba un ‘Apio Verde’ como abortivo, pues al introducirlo en la vagina causaba una fuerte infección que provoca un aborto.

No obstante, que en Chile ya es legal el aborto terapéutico, la ley deja la puerta abierta para que los médicos y las instituciones sanitarias puedan acogerse a una 'objeción de conciencia' para negarse a practicar los procedimientos a las mujeres que los soliciten, pues así lo establece el protocolo sobre objeción de conciencia que adoptó el Ministerio de Salud, que autoriza a los médicos a no practicar abortos por objeción de conciencia, y el Tribunal Constitucional fue mucho más lejos y autorizó a hospitales privados a invocar esta excepción.

En México, el 4 de abril de 2018, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en un hecho inédito, resolvió que las instituciones públicas de salud no pueden negarse a practicar el aborto a las mujeres víctimas de violación que así lo soliciten, pues ello constituye un ataque a sus derechos; el criterio fue emitido al resolver un amparo en revisión promovido por los padres de una menor de edad de 17 años que fue violada, quedó embarazada de su agresor y que en el Hospital General de Cuernavaca, Morelos, se negaron a practicarle un legrado, a pesar de haberlo solicitado porque además el producto presentaba hidrocefalia, alteración congénita grave; es claro que la resolución del amparo sólo se limitó a las instituciones públicas y no incluyó, por el momento a las privadas, pero ¿al igual que en Chile, podrán las instituciones sanitarias acogerse a una 'objeción de conciencia' para negarse a practicar un aborto a la mujer que lo solicite?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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