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Del ABC Político

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*Para Mead, Fundamental Ubicarse en el Segundo Lugar

*Difícil que el Frente Ciudadano Logre Superar Diferencias

*El Reclamo de Miguel Ángel Mancera Sobre la Paternidad

*Nadie Puede Pronosticar Algún Resultado de la Elección

Por Gerardo Lavalle

A.- Ya hay adversario oficial de Andrés Manuel López Obrador.

Y no es priista aunque vaya a ser postulado por el PRI y sus aliados.

 

Es apartidista y, sin embargo, encontró el respaldo de los tricolores gracias al manejo y control político que todavía tiene Enrique Peña Nieto en el partido y fuera de él.

¿Es un buen candidato José Antonio Meade Kuribreña?

Hay muchas lecturas. Una de ellas, la del politólogo José Antonio Crespo, profesor e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), que se enfoca a reconocer virtudes y advertir retos y riesgos. De las primeras, que no lleva la marca PRI, de los segundos: tener un discurso que sea creíble.

Ivonne Acuña Murillo, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana y analista política, coincide en los retos. Cree que finalmente hay competencia, aunque duda de que el exsecretario de Hacienda pueda tejer un mensaje que borre del imaginario colectivo la corrupción y la inseguridad que se han disparado en este sexenio.

Crespo, sin militancia partidista y analista del quehacer político nacional desde hace tres décadas, establece que en las próximas encuestas Meade deberá subir y posicionarse cuando menos en el segundo lugar para ser competitivo.

Poco después del ungimiento del también exsecretario de Relaciones Exteriores, charlé con ambos analistas y el planteamiento que más llama la atención es que el presidente Peña Nieto realizó una buena selección para buscar que el PRI mantenga el poder presidencial.

No obstante, hay observaciones dignas de tomar en cuenta. De entrada, conocer que ofrece el candidato del oficialismo y la forma en que responderá al cúmulo de señalamientos no en su contra sino contra el régimen.

Otro e indiscutible, entender que dentro de la militancia tricolor no todo mundo estará conforme con su nominación y podrían ser los quintacolumnistas durante la elección. Crespo me dijo: “si Meade no se posiciona cuando menos en el segundo lugar ya cercanas las fechas de los comicios, los priistas que verán cerca la derrota se irán con el que vaya en primer lugar y sus votos se convertirán en sufragios útiles”.

¿De cuántos votos útiles estamos hablando?

Según el investigador del CIDE, de alrededor de tres millones que harán la diferencia entre el primero y segundo lugares.

Acuña Murillo es más crítica, menos condescendiente con la nominación del que alguna vez fuera secretario de Energía y afirma que uno de los retos que enfrentará el abanderado de un partido en el que no milita, será presentar una propuesta que no sea más de lo mismo en cuanto al manejo de la economía, de los programas sociales, del desarrollo sostenido y, por supuesto, que rompan con las políticas públicas que hasta ahora se han conocido y que han sido ejecutadas lo mismo por el PRI que por el PAN.

Ambos coinciden en que Meade tendrá el respaldo del poderoso sector privado y también lo hacen respecto a que ese poder no se manifestará en las urnas.

Crespo estima que la elección ya no será de tercios, sino de pares, salvo que el Frente Ciudadano por México logre superar las diferencias “algo que veo extremadamente difícil” y llegue con un buen candidato a la campaña presidencial.

B.- Durante las últimas semanas la división en el FCM se acentuó y más con la declaración del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera que reclamó la paternidad del Frente y su férrea posición de no aceptar el método hasta ahora sugerido por Ricardo Anaya y avalado, aunque a regañadientes, por Alejandra Barrales y Dante Delgado.

Sobre el tema, José Antonio Crespo no concede mucha esperanza en que el Frente arribe a buen puerto y logre posicionarse ante los ciudadanos.

La idea es excelente, acota, pero la postura de Anaya conjuntada con la de Mancera pareciera ser el obstáculo para avanzar.

De ahí, opina, que con la nominación de Meade cambian los escenarios y vuelve una competencia entre dos: PRI y Morena.

“No sé si Meade vaya a ganar, pero si la maquinaria y la estructura del PR funcionan bien, seguramente subirá en las encuestas y será un candidato competitivo; si no logra remontar los números, caerá al tercer lugar y ya quedó claro en 2006 que los priístas se van con el mejor posicionado”, dice.

Sin embargo, admite que su nominación es buena para el presidente Peña Nieto, aunque no necesariamente para el PRI.

Ambos politólogos estiman que las elecciones se realizarán ordenadamente y que al final del día se reconocerá el triunfo, aunque alertan, si se respeta la ley, si no hay fraude, si no hay recursos ilegales y si no se rompe el marco democrático.

C.- Para otros integrantes de la comentocracia, Meade no tiene experiencia en la búsqueda de cargos de elección popular y eso será un punto en su contra.

“Si se deja asesorar, si escucha, si cuenta con un equipo de trabajo que conozca las formas de una campaña electoral, podrá salir airoso”, considera Crespo.

A pesar de que en términos generales la nominación de Meade ha sido bien vista por los grupos de poder, no así por los dirigentes y militantes de otros partidos, hay coincidencia: no la tiene fácil.

Conocida la nominación, se derramaron kilos de tinta, miles de minutos en radio y televisión para examinar los pros y los contras de que el PRI haya preferido un externo a un militante. Desde apuntar que el propio presidente Peña Nieto analizó la improbabilidad de encontrar un priísta que no fuera arrastrado por la corrupción, la impunidad y la violencia y por eso optó por un externo hasta escuchar las opiniones de Jaime Rodríguez en el sentido de que “es más fácil ganarle a Meade” y la de Andrés Manuel López quien expresó que ahora los de la mafia del poder además de ser corruptos son predecibles.

A ciencia cierta nadie puede pronosticar el resultado de la elección presidencial y tampoco cuántos candidatos irán en la liza.

Dirían los expertos: la moneda está en el aire y si alguien suponía que Andrés Manuel ya estaba sentado en la Silla del Águila, estaría obligado a cambiar los momios, aunque no su apuesta.

Si como examinan los especialistas la competencia se cierra, el voto útil será el que defina la contienda.

Claro, cada quien debe sacar sus conclusiones.

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