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Del ABC Político

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sismo_19_09_17

*Los Terremotos y las dos Caras de los Mexicanos

*Mostrando el Cobre en una Guerra de Pastelazos

*Y Sacan Provecho de los Problemas Nacionales

*Los Gobernadores no Atienden Alertas de Género

Por Gerardo Lavalle

A.- Han pasado 48 días del terremoto que sacudió no solamente a la Ciudad de México y los estados de Morelos, Puebla, Tlaxcala y México, además de 60 días del que dañó miles de casas en Chiapas y Oaxaca y no se advierte la reconstrucción.

Muchos discursos y muchas giras de servidores públicos. Visitas de ingenieros, arquitectos, estructuralistas, pasantes. Asistencia de personas que jamás estuvieron en un evento ya no igual sino parecido.

Opiniones a diestra y siniestra que contrastan con las de los expertos. Dirigentes de partidos políticos aprovechando la tragedia para aparecer como “solidarios” con quienes, si no perdieron la vida sí todo lo material que acumularon con esfuerzo, con trabajo. Voceros de la llamada sociedad civil reclamando las acciones del gobierno pero que poco hacen para apoyar a los damnificados.

Sí, los mexicanos dimos ejemplo de solidaridad. No las autoridades. La gente de la calle. Y pasado el tiempo, aquella unidad que sorprendió a propios y extraños aquí y en parte del mundo, se esfumó para dar pasó a la inquina, la defenestración, la acusación sin fundamento.

Es el gen de los partidos, de sus dirigentes, de los políticos. El empresariado ha estado más ocupado en su tema central: la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y los banqueros en cómo recuperar las deudas, las hipotecas, los créditos que detuvieron su buen pago a causa del enojo de la tierra.

Hemos sido testigos, todos, de cómo se anuncia la construcción de viviendas y cómo, al mismo tiempo, brotan los reclamos porque la gente no quiere un departamento o una casa de solo dos cuartos. También hemos presenciado cómo los censos que se levantaron para conocer la magnitud de los daños y el número de afectados, no tuvieron el rigor necesario y muchos, que nunca faltan, saquearon la bolsa pública destinada a ayudar a los verdaderos afectados.

En estas semanas los políticos lucraron con el dolor ajeno. Se arrogaron el papel de “salvadores” de vidas y se colocaron en la posición de ser los únicos en tener la razón.

Como se ha dicho durante estos días, el terremoto no solo causó daños materiales que suman miles de millones de pesos, sino a políticos que ya preparaban maletas para ir en busca de una candidatura presidencial, de gobernador o de perdida de senador o diputado.

Estos personajes de la dorada burocracia –ser legislador no los hace diferentes- están más preocupados por encontrar el camino que los lleve a mantenerse dentro del presupuesto en lugar de atender los reclamos de la población, no solamente la afectada sino en general,

Porque hay razones para el hartazgo y eso no parecen entenderlo quienes hacen leyes, las promulgan y después las olvidan.

En sus constantes declaraciones, todos los funcionarios han fallado en sus pronósticos. El de Educación habló de 2 mil millones para reconstruir o hacer nuevas escuelas dañadas por el sismo del 7 de septiembre; después la cifra aumentó y ya se habla de 11 mil millones más los que se acumulen. En materia de vivienda, el cálculo global alcanzaba los 38 mil millones y ahora se habla de 48 mil.

Para la Ciudad de México se habló de seis mil millones de pesos. Con los 3 mil que liberó el Gobierno capitalino, los 2 mil del Gobierno federal y los 2 mil 400 que reunión Carlos Slim a través de su Fundación, se tendrían recursos suficientes para salvar la emergencia y más.

Sin embargo, surgen nuevos pedimentos y todos tienen un fin: demostrar que el Gobierno federal no apoya a la capital del país.

Como si con señalamientos se edificaran columnas, muros, trabes.

Los terremotos de septiembre mostraron las dos caras de los mexicanos: el frente, la de quienes sin pedir nada a cambio acudieron a levantar tabiques, rescatar gente, donar víveres y dinero; el anverso, la utilización de la tragedia para llevar agua a los molinos de los partidos, de sus legisladores, de sus militantes.

B.- Fortalecer a las instituciones cuando se presentan las crisis, es tarea de todos y no nada más de quienes las encabezan.

En el clima de crispación política que vive el país por diferentes razones, quienes están al frente de los partidos políticos, sin excepción, muestran el cobre y se lanzan estiércol cual guerra de pastelazos.

Cuando no es Ricardo Anaya el que acusa sin fundamento es Enrique Ochoa Reza hablando de cómo se “clavan el dinero” o es Alejandra Barrales, convertida en la viva imagen de la honestidad, la que reclama para el Frente Ciudadano por México, un país sin corrupción o es Luis Castro Obregón con su perorata de que Nueva Alianza es un partido fuerte y de paso Alberto Anaya defendiéndose como gato bocarriba para salvar el pellejo después de ser descubierta la manera en que maneja los recursos federales destinados a los Centros de Desarrollo Infantil y Andrés Manuel López Obrador reculando respecto a Ricardo Monreal, mientras Martí Batres afirma que el delegado en Cuauhtémoc tiene cabida en Morena, pero no como candidato.

Todos y cada uno de los actores políticos tiene lo suyo en materia de sacar provecho de los problemas nacionales –devaluación, caída de los petroprecios, presiones de Donald Trump- como si fueran generados por el Gobierno o por actitudes personales.

Viven hurgando en el pasado de todos para exponer a luz pública las riquezas que poseen y que hasta este momento ninguno de los señalados ha podido justificar, aunque se manipulen las sentencias de los jueces.

Abundan los golpes bajo y los árbitros políticos y electorales se hacen de la vista gorda.

¿Cómo serán las elecciones del primer domingo de julio del 2018?

Esa pregunta solamente la podrán contestar los ciudadanos que acudan a las urnas y voten en secreto, libremente y de manera universal.

C.- Para la directora general de Programas de Asuntos de la Mujer y de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Elsa de Guadalupe Conde Rodríguez, son los gobernadores los que no atienden la Alerta de Género y es el Estado, en su conjunto, el que no hace valer la ley correspondiente.

El de Puebla, Antonio “Tony” Gali, desacredita y rechaza las recomendaciones de la CNDH porque, además de no ser vinculantes, no corresponden a la realidad a pesar de que los feminicidios han ido en aumento de manera alarmante.

Ah, eso sí, desde Bucareli realizan foros, habla el titular, asume compromisos ante miles de mujeres de que ninguna de ella debe estar sometida a malos tratos y menos ser agredidas.

La realidad, la terca y cruda realidad, pone las cosas en su lugar: discursos grandilocuentes y vendas en los ojos.

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