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justicia

La Justicia Para Sobrevivir

*El Monopolio de Procurar, Administrar e Impartir la ley

*Es una Responsabilidad Ética, Política, Social y Jurídica

*Si Falla el Estado: Sobreviene Ruptura del Tejido Social

*Hoy Existe una Falla Descomunal en Materia de Justicia

Por Manuel Quijano*

El sentimiento, sí el sentimiento de justicia, es una dualidad de racionalidad y de sensación que impera en el ser humano desde que vivimos en sociedad. Pareciera obvio lo escrito ya que, en efecto, nuestra especie animal es gregaria por naturaleza, pero sólo fue a partir de la evolución del ser social que llegamos a vivir y convivir en lo que hoy entendemos como sociedad, pues hace siglos fuimos hordas promiscuas, luego grupo, después clan y finalmente llegamos a vivir en sociedad.

Los elementos que definen a una sociedad son seis: la división sexual del trabajo, la división social del trabajo, la creencia en una o varias deidades, leyes escritas, estamentos o clases sociales y el crimen. Es decir, el ser humano conoció el crimen hasta que vivió en sociedad.  Que quede claro cuanto antes, no justifico el crimen, lo que argumento es que una sociedad sin crimen es una sociedad muerta, como plantea el gran sociólogo francés Emile Durkheim.  De ahí que los hombres nos vimos en la necesidad de crear la figura del Estado para no morir violentamente, vivir con seguridad y evitar las venganzas personales.

Lo contrario a la venganza es la justicia, pues heredamos la concepción socrática de que el Estado debe ser justo incluso con los injustos.  Por lo que desde el ágora griega la concebimos como una virtud, un valor y una necesidad que mantiene la armonía entre los individuos, las instituciones y las naciones mediante el cumplimiento de deberes y el goce de derechos. Además, la justicia es cultural, pues es aprendida, es jurídica debido a su formalidad y es social porque es distributiva.

El Estado, por lo tanto, es el responsable de procurar, administrar e impartir justicia en la sociedad. No hay de otra. Es un monopolio y una responsabilidad ética, política, social, administrativa y jurídica. Si el Estado falla nos encontraremos con venganzas personales, linchamientos, corrupción y ruptura del tejido social. Así de grave es cuando el Estado incumple con una de sus principales razones fundacionales.

Todo lo anterior lo explico porque hoy la sociedad mexicana es testigo de una falla descomunal en materia de justicia. Para ser precisos, estamos en manos de un Poder legislativo que desata y no ata, un Ejecutivo que sigue sus pasos y el Judicial que no interviene en la controversia de poderes. Pues todos nos dicen y se les llena la boca de arrogancia al decirnos que sus acciones están sujetas a debido proceso. En otras palabras, el tema no es fulano o perengano, tampoco si es el partido político gris o el morado quien desató el inconveniente. El problema es la situación de orfandad en la que hoy vivimos, pues no hay responsables con iniciativa de impartir justicia desde el Estado.

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