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Contradicciones en el País de las Maravillas

Por Luis Miguel Martínez Anzures

Este país es una nación de contrastes. Me refiero a la genética cultural de la sociedad mexicana, y en especial a su clase política; a las reglas sociales que marcan el comportamiento de millones de mexicanos y de sus gobernantes. Del día a día. De la cotidianeidad.

Y para comprobarlo, solo hay que ver el espectáculo dantesco de propaganda electoral que los gobernadores de los estados afectados por los recientes sismos, andan entregando en todos y cada uno de sus eventos públicos. Presumiendo ser personas de probada calidad moral y sensibilidad social. Solidarios.

Hasta ahora, los recursos del Fonden (Fondo para Desastres Naturales) que ascienden a más de 9,000 millones, más el bono catastrófico emitido por el Banco Mundial por 360 millones de dólares, han estado ausentes, en una atmosfera de poca transparencia, del oscurantismo propio de la cultura nacional.

¿En dónde han quedado las múltiples donaciones de los connacionales en el extranjero que han ingresado a las arcas de la federación? Aún no se sabe con exactitud su paradero. Hasta ahora, es una incógnita el destino de estos fondos. Lo que sí están sucediendo, son infamias e injusticias económicas en las mismas personas de siempre: los menos favorecidos, los damnificados más pobres. Los olvidados de este lamentable cataclismo natural.

Lo que está pasando en varios estados del país, es una verdadera vergüenza. La gente tiene que conseguir formas de financiamiento “accesibles”, para tratar de adquirir una nueva vivienda. Una verdadera paradoja cruel y nefasta, de parte de las autoridades gubernamentales en muchos casos.

La pregunta que todos nos hacemos es ¿por qué no utilizan los miles de millones de pesos entregados a México para comprarle nuevas casas a los 90 mil damnificados que, según autoridades nacionales, como el INEGI, han revelado? o bien, ¿por qué no liberan de inmediato, los recursos del Fonden? Pero, sobre todo: ¿Por qué las cuentas que nos ofrecen las autoridades en materia hacendaria no se ajustan con lo reportado por las organizaciones de la sociedad civil que han declarado que la ayuda recaudada alcanza con creces los niveles de satisfacción material para los miles de damnificados?

Por lo pronto algo sí ha quedado perfectamente claro: en medio de este contexto de convulsión social, el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, ha empezado con su campaña hacia la presidencia de la república como candidato a este cargo y la estrategia es clara, aprovechar la coyuntura social. Así como lo lee.

La campaña de Mancera está sustentada en la entrega de casas para los damnificados inmersos en la “categoría roja”. Aquellas edificaciones a punto de ser demolidas.

Hasta ahora, por cierto, no sabemos cuántas en total habrán de eliminarse del paisaje urbanístico de la ciudad, pero ya se ha señalado a 13 inmuebles supuestamente afectados, comenzando por el edifico de la calle Concepción Beistegui 1503 de la colonia Del Valle en la Delegación Benito Juárez. Reitero, hasta ahora, no se sabe con exactitud cuántos edificios serán demolidos.

Pero eso es lo de menos. El jefe de gobierno de la capital del país ya está en campaña.

Miguel Ángel Mancera, promueve que hay 3 mil millones de pesos cuyo destino será la reconstrucción de los edificios y casas que resultaron afectados en sus estructuras, pero ese dinero no se ve por ninguna parte. Los recursos no se ven en especie.

Hay poca trasparencia y mucha opacidad en el uso de estos fondos, hay que ser claros.

A casi un mes del terremoto, los gobiernos siguen exhibiendo su ineficiencia. No hay una asistencia probada y medida con parámetros de calidad permanentes que mejoren su cobertura y amplíen sus ámbitos de operación.

En la CDMX los habitantes de colonias como la Del Valle, la Condesa o Lindavista que resultaron con afectaciones y daños estructurales en sus edificios (en algunos casos lo perdieron todo) no tendrán acceso a los beneficios financieros del FONDEN. La razón que dan las autoridades que administran dichos recursos es que los lineamientos son claros en esta materia: es para clases de recursos precarios.

El problema es que, tampoco las constructoras han declarado públicamente que habrán de resarcir en plenitud los daños ocurridos tras los sismos del pasado mes de septiembre.

Del Fonden, la CDMX recibirá en próximos días (de acuerdo al reporte de las autoridades federales), 500 millones de pesos para atender instalaciones de infraestructura urbana de diversas índoles.

Las autoridades de esta gran ciudad nos han dicho que no hay dinero para la reconstrucción, que no ha llegado, que no saben dónde está.

Señor Mancera para creerle, la ciudadanía pide cuentas claras.

Las aspiraciones presidenciales que tiene en sus objetivos inmediatos se van diluyendo conforme el tiempo avanza, y su probada ineficiencia en la administración de esta ciudad parece ser una constante en su gestión como gobernante de la capital del país.

Al parecer el 2018, que está a la vuelta de la esquina, ha nublado la visión del jefe de gobierno de la CDMX. Los capitalinos al parecer borraran un nombre más de la boleta presidencial de los candidatos viables a ocupar el cargo vacante en el poder ejecutivo a partir del próximo año.

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