Banner




Ud. está aquí

Los Dados de Dios

Correo electrónico Imprimir PDF
armas

Armas: Uno de Cada 50 Hombres de 20 Años Morirá Antes de los 31 Años en el Continente

*De los Locos del Otro Lado a los Narcos de Este

*En Ambas Naciones se Lucha Contra la Proliferación

*El Ingreso a México de Todo Tipo de Armamento

Por Nidia Marín

El “pum, pum” de las balas pasó a la historia. Un nuevo sonido de la muerte ha irrumpido en Estados Unidos (del que no se salva México): el de las ametralladoras. El asesino de Las Vegas, no sólo tenía armamento que, como le decimos de este lado de El Bravo, es “de uso exclusivo del ejército”, sino dispositivos automáticos para convertir las armas más ligeras en instrumentos letales de gran velocidad.

Lo ocurrido en la ciudad símbolo del estado de Nevada, con uno de los tantos locos que asolan a la sociedad civil de aquel país, es un ingrediente más para la lucha contra el armamentismo en ese país y en América Latina. Más de medio centenar de muertos y medio millar de heridos, llevarán a los estadunidenses a insistir una vez más en la prohibición de vender armamento a quienes tienen problemas mentales, por más que los otros enfermos, los de la poderosa Asociación del Rifle se opongan.

Y como nuestro problema en la materia proviene de allá, fundamentalmente, vale recordar lo que ha señalado el investigador José de Jesús González Rodríguez, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, en su trabajo “Tráfico de Armas entorno, propuestas legislativas y opinión pública”:

“Los diferentes estudios de opinión pública efectuados tanto en los Estados Unidos como en nuestro país en diferentes fechas, permiten comprender las diferentes perspectivas con que es enfocado el tema de la portación y la posesión de armas por las sociedades de ambas naciones. Mientras que en México la tendencia muestra una creciente opinión negativa hacia la posibilidad de que las personas posean y porten armas de fuego, en los Estados Unidos la tendencia sobre el mismo punto es totalmente opuesta.

“Aunque el diseño de una normatividad integral sobre el tema necesariamente tendría que ir aparejada con la implementación de medidas bilaterales acordadas con el gobierno de los Estados Unidos, las tareas del Poder Legislativo en México revisten una importancia crucial en la medida que contribuirían a contener un fenómeno que en toda nuestra geografía nacional ha mostrado las atrocidades que pueden derivarse del comercio ilegal de las armas de fuego y de su empleo irracional”.

Este especialista en un extenso y elogiado trabajo advirtió también sobre el controvertido dilema de la producción de armas y su comercialización.

“Las diversas posturas existentes evidencian la polarización de quienes tienen un punto de vista definido sobre el particular, el cual va desde considerar a las armas como un simple objeto de comercio al igual que cualquier mercancía, hasta la postura de quienes pugnan por la supresión de ejércitos, armas y pertrechos en aras de construir una sociedad menos violenta que gradualmente se encamine al pacifismo”, dice.

Refiere, además, sobre  la espiral de violencia de los últimos años en México, que “…no es explicable del todo si se soslayan aspectos como el ingreso ilícito de armas de todo tipo por los diferentes puntos de ingreso a nuestro país, pero dicha violencia tampoco puede entenderse completamente sin examinar las causas de la crisis de seguridad pública y de impunidad que han lesionado a nuestra sociedad hasta llevarla a las actuales expresiones de protesta generalizada y de rechazo y vilipendio hacia las instituciones y sus representantes”.

Un señalamiento más que realiza explica que a nivel nacional en más del 50% de los ilícitos hay de por medio un arma, lo cual “…nos confirma la gravedad de una situación que paulatinamente va dejando ver toda su crudeza”.

En ambos países, siguen silbando las balas, disparadas por los locos o los delincuentes contra la sociedad civil.

Pero como en su momento señaló la OEA al analizar los homicidios en las Américas conjuntamente con la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD): la situación en el hemisferio occidental “es crítica”, dado que en algunas regiones la seguridad ciudadana sigue estando amenazada por las crecientes tasas de crímenes violentos. “Si el mismo nivel de crimen persiste en los países con altas tasas de homicidios en las Américas –especialmente con armas de fuego, como en Centroamérica- uno de cada 50 hombres de 20 años será asesinado antes de llegar a los 31 años de edad.

Escribir un comentario