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Lo que Viene: Los Costos de la Reconstrucción

Por Luis Miguel Martínez Anzures

Los días subsecuentes a los dos sismos que ha sufrido México apenas este mes de septiembre, están pasando. Numerosas estructuras, que aún se puede apreciar, han sufrido daños irreversibles y según parece, seguirán en aumento. ¿Y a todo esto, cuál será la cantidad de dinero que se necesitará para la reconstrucción de las viviendas y la infraestructura urbana que ha sido perdida, como resultado de estos lamentables acontecimientos?

El costo preliminar para la reconstrucción de México y las zonas de desastre, ascendería a unos 2,000 millones de dólares. Esta cifra ayudaría a reconstruir las 150,000 viviendas dañadas por estos cataclismos naturales. Según cifras reportadas por la administración federal del gobierno encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Todo esto sucede, mientras el presidente espera una reasignación de gastos para el próximo año, justamente cuando inicia la discusión por el presupuesto federal.

De acuerdo a las mismas fuentes oficiales se calcula que al menos unas 250,000 personas lo perdieron todo. La cifra de muertos aún sigue en aumento, pero hasta el momento de este artículo, iban 435 decesos en los lugares donde se suscitaron movimientos tectónicos.

De acuerdo con el presidente Enrique Peña Nieto, se requerirán: 13,000 millones de pesos para reparar escuelas; 16,500 millones de pesos, para arreglar viviendas parcial o totalmente dañadas, y unos 8,000 millones de pesos, para la reconstrucción de infraestructura cultural. A reserva de que estas cifras, sufran cambios en sus requerimientos, pues aún los censos sobre viviendas afectadas, en algunos estados no han terminado.

De acuerdo con el presidente:

"Sí hay daños (...) y la cuantificación que se presentó da muestra evidente del reto de la magnitud de daño y del costo que va a representar la reconstrucción"

Por esta razón, hay que decir, que hasta ahora, el presidente de la república ha sido claro al afirmar, que espera una reasignación de gastos en el presupuesto federal (es decir la miscelánea fiscal), cuando inicien las discusiones en el Congreso, del proyecto de presupuesto del año próximo, que envió su gobierno.

Todo ello, porque los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que suman 6,036 millones de pesos para este año, han sido usados en otros desastres naturales y en otras regiones del país, por lo que su sanidad financiera está bajo riesgo.  Hace falta más dinero.

De igual forma, algunas firmas independientes han cifrado las pérdidas causadas por el más reciente sismo entre 4,000 y 8,000 millones de dólares, así como un impacto para el crecimiento económico del tercer trimestre, aunque menos fuerte para todo el año. Este impacto en el crecimiento económico del trimestre que está por concluir no ha sido precisado, pero se calcula que podría oscilar en un margen entre el 2.5% y el 3% del total de las finanzas públicas. Un duro golpe al presupuesto federal del próximo año 2018.

En contraposición, el daño económico que podría haber generado el sismo del 19 de septiembre del presente año, podría llegar hasta  el 1% del producto interno bruto (PIB), según una estimación del Servicio Geológico de Estados Unidos, que proyecta un impacto preliminar de daños de entre 1,000 y 10,000 millones de dólares. Son cifras que ponen en aprietos la viabilidad financiera y operatividad de muchos programas sociales o presupuestos de varias dependencias locales y estatales.

Sin embargo, estos movimientos no ponen en entredicho el crecimiento macroeconómico del país.

De acuerdo con las fuentes norteamericanas como Moody’s, las cifras de crecimiento mantienen su pronóstico al alza en 2.1% para este año y 2.5% para el 2018. Lo que no sale en términos generales de las expectativas de crecimiento visualizadas por los especialistas a principios de este año.

La firma estadounidense Moody’s, recordó que el costo del sismo de 1985 fue de 2 a 3% del PIB de aquellos años, pero matizó que las condiciones económicas y sociales, eran muy diferentes a las de ahora.

De acuerdo con sus percepciones:

“La economía está más diversificada, más fuerte, cuentan con mayores fortalezas fiscales y el marco macroeconómico es mucho más resistente”.

Para los norteamericanos el perfil crediticio de México se mantiene intacto, en la calificación “A3” con perspectiva negativa. Y acotó que “de manera preliminar, se puede anticipar que no hay afectación en la nota crediticia, a consecuencia del impacto económico y fiscal del sismo en las finanzas públicas”.

Por lo tanto, en términos generales, parece ser que los tiempos difíciles de la economía nacional no serán a consecuencia de estas afectaciones naturales impredecibles. Si, las hay, serán  consecuencia de un mal gasto en el uso de los recursos públicos, una mala planeación en la distribución del ingreso en la miscelánea fiscal y una lacerante inequidad social que prevalece en nuestro país.

Los datos son claros. Dinero habrá, para la reconstrucción de las zonas afectadas tras los sismos del pasado mes de septiembre. El destino y la trasparencia que se le dé a este dinero, es obligación de las personas asignadas para esta tarea. Cumplirla con excelente desempeño es una exigencia popular y fundamental en beneficio de todos los mexicanos que más lo necesitan de manera urgente, en estos momentos.

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