Banner




Ud. está aquí

Del Cine y las Leyes

Correo electrónico Imprimir PDF
hazlo_como_hombre_poster

“Hazlo Como Hombre”

O Regrésate al Closet

Por Horacio Armando Hernández Orozco

“Hazlo Como Hombre”, comedia de 2017, dirigida por el chileno Nicolás López, actuando Mauricio Ochmann (Raúl), Humberto Busto (Eduardo), Alfonso Dosal (Santiago), Ariel Levy (Julian), Aislinn Derbez (Nati), Ignacia Allamand (Luciana) y Luis Pablo Román (Psiquiatra).

Raúl, Eduardo y Santiago son amigos ya treintañeros que desde la infancia han llevado una feliz “masculinidad”, hasta que, un día, Santiago les confiesa que es gay; Raúl tratará de “curarlo” y convencerlo de que lo suyo no es más que una simple confusión sexual.

A través de la comedia, se hace una crítica a la homofobia y al pensamiento machista que se mantienen arraigados en la sociedad, que el verdadero significado de tres palabras: Amor, respeto y tolerancia, sirven para construir una nueva masculinidad dentro de la diversidad sexual.

MACHO MISÓGINO

La primera escena, cargada de diálogos machistas, muestra al trío de amigos entretenidos en su videojuego favorito, mientras que Luciana, esposa de Raúl, y Nati, novia de Santiago, preparan la comida; posteriormente Raúl le presume a Santiago su nuevo auto deportivo con el cual ha incrementado el número de mujeres que lo buscan sexualmente.

Raúl representa al macho alfa, empeñado en tener un carro último modelo para impresionar y minimiza a su pareja embarazada, a la que incluso ignora por priorizar sus videojuegos; cree tener el derecho de contar con una ‘basílica’ y alrededor muchas ‘capillitas’, para demostrar y comprobar su hombría; es el clásico macho del siglo XXI, que no es un golpeador o maltratador físico o de palabra a su mujer, pero sí el mujeriego que afirma, mientras a ella no le falte nada todo está bien.

El artículo 6, de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, prevé dentro de los tipos de violencia contra las mujeres a la infidelidad que conlleve a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio; el protagonista de la historia es un heterosexual sin aberración al sexo femenino, pero la infidelidad y pluralidad de mujeres lo torna en misógino machista.

MACHO HOMOFÓBICO

Cuando Santiago confiesa que es gay, la cinta muestra las distintas actitudes de los amigos: Eduardo, que es liberal, reacciona de lo más natural y lo felicita por su decisión de salir del closet, mientras que Raúl se torna iracundo, y aunque se conduce como un hombre liberal, para estos temas es lo más conservador que se pudiera pensar; tratará de convencer a su amigo de que sólo está confundido, inclusive le manda a una mujer a su departamento para que lo seduzca.

Por lo general, la gente que se conduce bajo esquemas machistas también tiende a ser homofóbica, le aberra el hecho de tener contacto con homosexuales y peor aún, aceptar que un amigo al que siempre ha visto como heterosexual no lo sea; las leyes y decisiones de los tribunales constitucionales en México han procurado la tolerancia y la inclusión sin discriminación alguna por razón de preferencia sexual, pero no existe obligación de que dentro de un seno tan estrecho como es la amistad haya la aceptación e inclusión de personas con diversa preferencia sexual.

MACHO CON ESTEREOTIPOS

En la relación afectiva de estos amigos predomina la masculinidad, con actividades tan ‘varoniles’ como jugar futbol, videojuegos de peleas con escenas de explícita violencia, beber cerveza y comer botanas sentados en un sillón y sólo pararse para ir al baño, incluso ducharse juntos en las regaderas del gym, sin mostrar en apariencia estereotipos propios al macho mexicano.

La película prescinde de estigmas en dos personajes: Raúl es un macho sin estereotipos externos y Santiago es gay sin ser amanerado ni de vestimenta exótica; por el contrario Eduardo es un hipster, de profesión barbero, aunque Raúl afirma que es estilista, de mente abierta a los tabús sexuales, por lo cual todo mundo cree que es gay; también la cinta presenta a Julián, novio de Santiago, como el clásico chef triunfador, de cuerpo perfecto, influencer y además promiscuo; la escena de la fiesta en la alberca, como una clásica fiesta gay.

Es contrastante no presentar estereotipos en los personajes principales, pero sí en los secundarios, sobre todo en el ambiente en que se mueve Julián; el machismo va más allá de apariencias externas, es la exteriorización de los prejuicios que se tienen sobre la mujer o la homosexualidad, y ese es el caso de Raúl, sin aparentar ser un macho lo es, y Santiago sin aparentar ser gay lo es; los estereotipos están en la mente, no en las etiquetas de la ropa.

MACHO RESIGNADO

Luciana y Raúl van a consulta de pareja con un psicólogo, lo que éste aprovecha para preguntar al experto si es normal o no lo que experimenta su amigo, el especialista interpreta que el ‘problema’ es propio de Raúl, pero éste aclara enojado y enfáticamente que no es él, sino en realidad es un amigo quien atraviesa esta situación; el psicólogo le informa que está viviendo un duelo.

La psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross postuló las 5 etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, por las cuales se transita para sanar la pérdida de un ser querido; en el caso concreto el perder a ese amigo heterosexual, y el personaje principal en forma jocosa transita por esas etapas hasta llegar a la aceptación del amigo; al final lo recibe en casa y vuelven a sus actividades ‘varoniles’ sin que nada afecte la convivencia entre ellos.

De esto trata el filme, mostrar la homosexualidad en un entorno totalmente heterosexual, rodeado de una fuerte homofobia, narrado en un tono de comedia; hacer burla de un complejo muy peculiar de la cultura latina: el machismo; en México se vive un retraso respecto a la tolerancia y la diferencia, hay la violencia contra la mujer e intolerancia a la radicalidad homosexual.

Originalmente la cinta se iba a llamar Mi amigo gay, pero el título se cambió por el prejuicio de esta palabra y, si bien, “Hazlo como hombre” no es una rúbrica antimachista, al menos apela más a la idiosincrasia mexicana, algo similar a cuando a una mujer le dicen ‘calladita te ves más bonita’, que son frases que hacen creer que el mundo funciona así.

El personaje central transitó por las cinco etapas del duelo, pero ¿será que la sociedad contemporánea ya ha transitado por esas etapas o se quedó estancada en la negación e ira contra la homosexualidad?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

Escribir un comentario