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A la Vuelta de la Esquina

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¿Mensaje de Odio o Político Contra la Iglesia Católica?

*En 26 Años son 66 Atentados en Contra de Sacerdotes

*Un Cardenal, 44 Sacerdotes, un Diácono, Cuatro Religiosos

*Entidades más Peligrosas: Guerrero; CDMX y Chihuahua

Por Iván Ruiz

Pareciera que ya no causa sorpresa el ataque más reciente a las instalaciones de la Iglesia Católica. En este caso el explosivo colocado a las puertas de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Si bien, el gobierno federal, vía la Secretaría de Gobernación, dijo que el ataque lleva implícito un mensaje de odio a la Iglesia Católica, hay quienes temen que se inscriba en un contexto político, para causarle problemas a alguno de los aspirantes a la Presidencia.

Otros consideran que el mensaje es en contra de la institución por no dar solución adecuada a los problemas que la aquejan en materia de pederastia y otro tipo de abusos de parte de algunos de sus integrantes.

Sin embargo, en un México como el que estamos viviendo, donde la violencia es la parte fundamental de la vida cotidiana, a la cual ya ingresó por la puerta grande la Ciudad de México, tampoco son descartables otro tipo de intenciones.

Y sólo hay que revisar. No es novedad ante la ola de violencia registrada en México que, de acuerdo con el Centro Católico Multimedial, ha cobrado la vida de 60 sacerdotes en los últimos 26 años, en los 66 atentados perpetrados. De esas seis decenas de “crímenes arteros”, como lo denomina el CCM, dos corresponden a sacerdotes que siguen en calidad de desaparecidos y dos a secuestros frustrados.

La lista la encabezan (desde 1997) un cardenal, 44 sacerdotes, un diácono, cuatro religiosos, nueve laicos y una periodista católica.

El más reciente fue el asesinato del padre Luis López Villa, de la diócesis de Nezahualcóyotl, cuyo presunto asesino ya fue detenido. En lo que va de este 2017, son tres los casos registrados: en enero, en contra de Felipe Altamirano Carrillo, sacerdote indígena de la prematura del Nayar, en Nayarit; en ese mismo mes, el homicidio del padre Joaquín Hernández Cienfuetes, de la Diócesis de Saltillo; y en el pasado mes de julio a Luis López Villa, en Los Reyes, Estado de México.

En el actual sexenio suman 18 los sacerdotes asesinados, con lo cual ya fueron superados los 17 casos del sexenio anterior.

Hace un año, en septiembre, el Sol de México dio cuenta de que ante el cúmulo de crímenes de integrantes de la Iglesia Católica, el mencionado Centro Multimedial resaltó:

“El Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos mostró interés y preocupación por los asesinatos de ministros de la Iglesia. Esto se vio reflejado en el Informe 2015 sobre Libertad Religiosa que anualmente emite la dependencia dirigida por el secretario John Kerry”.

También hizo notar con fundamento en el Informe de la señalada Secretaría de Estado: “…el Centro Católico Multimedial reportó que sacerdotes y otros líderes religiosos, en algunas partes del país, continúan siendo blanco de extorsiones, atentados, amenazas de muerte e intimidación de parte de grupos del crimen organizado. A finales del año (2014), investigaciones se dirigieron a esclarecer las muertes de dos sacerdotes, el padre Erasto Pliego de Jesús del Estado de Puebla y de Francisco Javier Gutiérrez Díaz del Estado de Guanajuato. En junio, tres monjas sufrieron un asalto por parte de desconocidos en el Estado de Oaxaca…”

Por si no fuera suficiente en aquel entonces (el año pasado) el centro había señalado, de acuerdo con sus estadísticas, que los primeros lugares en peligro para el ejercicio ministerial los tienen Guerrero y la Ciudad de México (15% cada uno), seguidos de Chihuahua y Michoacán (9% cada uno). Después está Veracruz (8%); Tamaulipas, Baja California, y Puebla (6% cada uno) y a continuación Estado de México, Oaxaca, y Jalisco (4% cada uno) y posteriormente Colima, Coahuila, Sinaloa, Guanajuato, Hidalgo, Durango y Aguascalientes (2% cada uno).

Hoy una vez más se presenta la violencia contra la Iglesia Católica.

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