Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Reportaje

Correo electrónico Imprimir PDF
campanas
reloj

Tic, tac: En las Entrañas del Big Ben Mexicano

Por Susana Vega López

PACHUCA, Hgo.- Su maquinaria es semejante a la del Big Ben, de Londres; suena cada quince minutos, marca la hora con la exactitud del Observatorio Astronómico Nacional. Los sábados y domingos, en punto de las seis de la tarde, sus ocho campanas entonan el Himno Nacional mexicano. Sus números están inscritos en romano excepto el número cuatro que lo marca con cuatro rayas verticales: el Reloj Monumental de Pachuca.

La estructura, de 40 metros de altura, está hecha de cantera blanca: Es de estilo neoclásico y consta de cuatro niveles. La edificación donde se encuentra este monumental reloj parece una torre de iglesia con todo y campanario. Consta de cuatro carátulas que apuntan a los puntos cardinales y tiene cuatro esculturas que están hechas de mármol de Carrara, Italia.

Patrimonio Artístico por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes, el reloj, símbolo de identidad de Pachuca, tiene cuatro esculturas femeninas que representan la Independencia, la Libertad, la Constitución y la Reforma. Fue inaugurado el 15 de septiembre de 1910, en conmemoración del centenario de la Independencia de México.

Estar en las entrañas del reloj es fascinante: subir las escaleras pegadas a la pared donde hay que hacer uso de la fuerza de los brazos es todo un reto para llegar a donde se encuentra la maquinaria traída de Austria.

La maquinaria consta de engranes, tubos, transmisión, una estrella, un péndulo, tres manivelas y un compás. Cuando abre el compás, pasa la estrella, que marcan los segundo, los minutos y las horas. La hora se encuentra en las cuatro carátulas. Cada tercer día se le da cuerda con las tres manivelas que, por cierto, están un poco pesadas.

Cuentan que, cuando el relojero hizo los números romanos, se equivocó en el cuarto y colocó cuatro rayas verticales. Este error le costó la vida: el rey lo mandó matar; en protesta los relojeros más reconocidos usaron ese estilo que, a la fecha, los identifica.

Son cuatro las maquinarias de este tipo, con esa antigüedad, que están en funcionamiento las cuales se localizan en: la torre del parlamento de Canadá; en la Sierra de Lion, Francia; en el Big Ben de Londres y en el Reloj Monumental de Pachuca.

Al lado de la maquinaria se encuentra el carillón, que es como una caja musical de cuerda; se escucha todos los sábados y domingos a las seis de la tarde en el Jardín Independencia. Parecen campanas las que entonan el Himno Nacional, pero en realidad es el sonido del carillón conectado a un megáfono.

Como su nombre lo dice, este reloj es monumental. Las primeras campanadas se escucharon a las once de la noche, cuando el gobernador en turno abrió la cortina que dejaba ver la placa inaugural. Y al comentar esto el guía, bien lo advirtió cuando estábamos en el cuarto nivel, donde se encuentran las campanas: “no se vayan a asustar”. La advertencia fue inútil. Todos nos espantamos al escuchar el gran sonido que emitió la primera campanada. Enseguida las risas y la admiración al ver tocar los martillos de cada una de las campanas (sin badajo).

La campana más grande pesa una tonelada 200 kilos (data de 1902) y la más pequeña es de sólo 400 kilos (es de 1910). Cinco campanas fueron fundidas en 1902 y tres en 1910, todas de bronce, y son de golpe o de mazo. Cada una tiene su propia nota musical, el año en que fueron fundidas y su procedencia.  Desde allí se observa toda la ciudad con su clima londinense; se aprecia un macromural a lo lejos, así como la primera mina por la que se asentó la ciudad.

Es pesado subir las escaleras pero vale la pena hacer el esfuerzo, conocer la maquinaria y escuchar el sonido de las campanas.

Escribir un comentario