Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

A la Vuelta de la Esquina

Correo electrónico Imprimir PDF
reciclando_candidatos

Común Denominador en los Partidos: Fracturas e Irritación

*A Todos les ha ido mal Cuando Pierden la Cordura

*Así ha quedado Establecido en lo que va del Siglo XXI

*Nada Está Escrito Sobre el Nombre de los Candidatos

Por Iván Ruiz

Los hay con “pedigri” político, pero la mayoría de los aspirantes de los partidos a las candidaturas (expuestos hasta ahora) no lo tienen.

Cuentan en común en sus campañas no oficiales con las fracturas, divisiones e irritación en los militantes de los institutos políticos a los que pertenecen. Quizás, una vez que se abran las puertas legales para las selecciones de los abanderados e inicio de las campañas formales sobrevenga una “operación cicatriz” que no será fácil.

Mientras tanto, se preparan para lo más difícil: la selección del candidato; son periodos tortuosos, que no todos tienen, porque, por ejemplo, Morena ya sabe que desde hace 11 años su dirigente no mueve el dedo del renglón para llegar a la Presidencia de la República. Pero los demás sacarán chispas.

En Acción Nacional, desde que sólo contaba con candidaturas locales a las gubernaturas, a las presidencias municipales y a los congresos local y federal, había gritos y sombrerazos. Se intensificaron cuando Vicente Fox, antes de los tiempos políticos, se lanzó a recorrer el país y al registrarse como candidato de una alianza con el Verde, modificó el carácter doctrinario de Acción Nacional (según los estudiosos). Al final de cuentas ganó.

Con el madruguete interno de Felipe Calderón sería lo mismo: una gran división en el PAN porque, según dicen, no les dio tiempo a los foxistas de montar en su caballo.

En el caso del PRI, ya se sabe que, debido a una serie de errores, a los cambios y a las severas divergencias, sin dedazo fuerte de compañía, el candidato priista surgió de un proceso que se tradujo en una selección que contrapuso a muchos, además de varias traiciones, cuyas heridas aun no acaban de cerrar. Así, el contendiente sería Francisco Labastida, pero el tricolor llegó a la elección con una profunda irritación de buena parte de sus bases y de sus estructuras medias. Y perdió.

Seis años después, el Revolucionario Institucional, sin gran elector y en manos de los gobernadores no había logrado sanar sus heridas y en un proceso denominado de “democratización” buscó a su candidato. Esta vez las divergencias fueron entre Roberto Madrazo, líder del partido y el grupo "Unidad Democrática", conocido como el “Tucom” (Todos Unidos contra Madrazo), en el cual estaban el senador Enrique Jackson, el gobernador del Estado de México, Arturo Montiel, Enrique Martínez (gobernador de Coahuila), Tomás Yarrington (ex gobernador de Tamaulipas) y Manuel Ángel Núñez (ex gobernador de Hidalgo). Madrazo ganó la candidatura, pero perdió la Presidencia.

Finalmente hubo un gran acuerdo para la candidatura de Enrique Peña Nieto y en 2012 ganó el PRI.

Del PRD, ya se sabe, no pudo llegar con su candidato Andrés Manuel López Obrador, porque éste, endiosado por ser el puntero se negó a acudir al debate, además del lanzamiento de la certera frase: “un peligro para México”.

Hoy, en ningún partido político, que no sea Morena, hay definición alguna de quién será lanzado por el PRI, el PAN y el PRD y en cambio se presenta la presunta búsqueda de alianzas y frentes.

Hasta junio de 2017, de acuerdo a Consulta Mitofsky, el Partido Acción Nacional encabezaba las preferencias electorales y el Partido Revolucionario Institucional el rechazo, según la medición por partido político, sin considerar posibles candidatos ni alianzas. Después de las intensas campañas y comicios en cuatro estados, es notoria la variación de algunas preferencias:

“El PRI se recupera de su peor momento (gasolinazo al inicio de 2017) y sube más de tres puntos, aunque no alcanza los niveles de 2016.

“Morena sube casi dos puntos y sigue registrando sus máximos en su corta historia como partido político (menos de tres años)

“El PRD también logra una recuperación de más de un punto, aunque al igual que el PRI, no alcanza su puntaje de 2016.

“El PAN después de las elecciones, apenas logra mantener las preferencias, pero sigue encabezando la lista”.

Nada está escrito todavía.

 

Escribir un comentario