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Del Cine y las Leyes

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“El Juicio de Núremberg”

La Justicia Sobre Jueces

*La Aplicación de los Togados de una ley Injusta

*Las Relaciones Entre la Justicia y el Poder ¿y la Moral?

*Los Límites de Actuación en Obediencia a las Normas

*Tiempos Mexicanos de Democracia Corrupta, Pero…

Por Horacio Armando Hernández Orozco, (Segunda Parte)

El guion fue escrito originalmente para la televisión, de hecho se emitió el episodio en la serie de antología Playhouse 90, de la CBS, con idéntico nombre en 1959; en este capítulo actúan Maximilian Schell y Werner Klemperer, actores que fueron considerados para el largometraje de cine de 1961, que se centra en el histórico Juicio de Núremberg en el cual se procesó y condenó a cuatro jueces alemanes por su complicidad en la aplicación de las políticas de esterilización y pena de muerte del Tercer Reich.

LA JUSTICIA COMO DERECHO HUMANO

El juicio seguido contra los cuatro magistrados Friedrich Hofstetter, Werner Lampe, Ernst Janning y Emil Hahn, está lleno de complicaciones que son abordadas con acierto en la cinta, tales como la aplicación por parte de los acusados de una ley injusta, las relaciones entre la justicia y el poder, así como cuáles son los límites para quien actúa con obediencia a la ley.

La Litis de este histórico juicio se debatió respecto a la relación que debe existir entre moral y ley, lo que condujo hacia el núcleo de la controversia: la crisis del positivismo jurídico frente a la teoría del derecho natural, la crisis del principio de seguridad jurídica como ente primario del derecho positivo frente a la noción secundaria de justicia, o bien la reivindicación de la justicia como Derecho Humano.

LOS ALEGATOS DE APERTURA

Para el fiscal en jefe, Coronel Tad Lawson, los alegatos de apertura son: los cuatro jueces acusados en diversos juicios que tuvieron a su cargo, cometieron delitos en nombre de la ley, ya que destruyeron y pervirtieron la ley para apoyar el régimen del Tercer Reich.

Para el abogado de la defensa, Hans Rolfe, la situación es más complicada, sus alegatos son: primero determinar que el objetivo del juicio es buscar un código de justicia para todo el mundo, que los jueces no hacen las leyes, no deben juzgar esas leyes sólo aplicarlas, y si se juzga a Ernst Janning, se juzga a todo el pueblo alemán que obedecía esas leyes.

El primer argumento de la defensa: la obediencia a la ley, que se reduce a considerar que pese a que los acusados son conscientes de los actos que se llevan a cabo, no son responsables, pues su papel se reducía a cumplir y aplicar la ley; este argumento se conoció como “la reductio ad Hitler”, bajo el cual, sólo Hitler sería responsable final y único, de todas las ordenes que se dieron en el Tercer Reich.

LAS PRUEBAS DE CARGO

Durante el juicio se recibe el testimonio de Mrs. Irene Hoffman Wallner, quien declara respecto al juicio en que se condena a muerte a Fendeschtail, propietario de una zapatería, acusado de desobediencia a la Ley de Protección Racial; este juicio dura sólo dos días; así como el testimonio del propio Rudolph Petersen, un panadero alemán, con facultades mentales deficientes, que se dice esterilizado de acuerdo a las leyes sociales del Tercer Reich.

Además del testimonio del ex ministro de Justicia, Dr. Karl Wieck, quien en su carácter de experto en derecho alemán afirma que el nacionalsocialismo implementó nuevas leyes de esterilización sexual que se aplicaron a enemigos políticos.

La defensa al interpelar a cada testigo procura desvirtuar la veracidad de su testimonio, y cuando contrainterroga al Dr. Wieck, hace del conocimiento que, en el Estado de Virginia, de los Estados Unidos, desde tiempo atrás tenía ya una ley de esterilización sexual que fue defendida por el célebre jurista americano Oliver Wendell Holmes, quien fue juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Aquí se aprecia el segundo argumento de la defensa: “tu quoque”, que consiste en rechazar un razonamiento, o considerarlo falso, alegando que una crítica o una objeción se aplica igualmente a la persona que la realiza, rechazándola sin entrar a analizarla. En el caso concreto ¿cómo se pretende juzgar por aplicar leyes de esterilización sexual cuando en los Estados Unidos se ha defendido una ley idéntica?

También se introdujeron como prueba material una serie de documentos relativos a diversos juicios y la reproducción de películas sobre los campos de exterminio de judíos.

Al refutar esta evidencia, la defensa plantea su tercer argumento: la ignorancia de los hechos, sobre la cual se manifiesta que los acusados desconocían las atrocidades que se estaban perpetrando, incluso que no eran asuntos de su incumbencia directa.

CONFESIÓN DE CONCIENCIA

El acusado Ernst Janning se ha mantenido al margen prácticamente del juicio, pues ha protestado sobre la competencia del tribunal y la inexistente de ley prohibitiva cuando cometió las conductas recriminadas, éste es el cuarto argumento de la defensa: irretroactividad de ley; sin embargo, no aguanta más y decide dar su propio testimonio: “Mi abogado dice que no sabíamos nada del exterminio de millones. Les pondrá como excusa que pensábamos que eran cientos no millones ¿eso nos libera de culpa? quizá no sabíamos los detalles, pero si no sabíamos era porque no queríamos saber, ¿dónde estábamos cuando Hitler empezó a destilar odio en el Reichstag? ¿dónde estábamos cuando se llevaban a nuestros vecinos por la fuerza en plena noche a Dachau? ¿dónde estábamos cuando en cada aldea del país había una terminal que recibía vagones de carga para llenarlos de niños y despacharlos a los campos de exterminio? ¿dónde estábamos cuando nos gritaban en la noche? ¿estábamos sordos? ¿mudos? ¿ciegos?”

El arrepentimiento tardío bajo estas circunstancias es inaceptable, la absolución de conciencia es inconcebible, pues lo desmesurado del crimen anula toda posibilidad de disculpa.

En sus conclusiones, el defensor Hans Rolfe replantea su tercer argumento, de que el nazismo debe entenderse ciertamente a partir de la colaboración cómplice de millones de ciudadanos, pero también por la pasividad de las potencias que permitieron que Hitler militarizara el país violando el Tratado de Versalles y ocupara diversos países, de los industriales americanos que comerciaron armas con la Alemania nazi, de la Unión Soviética que firmó un pacto de no agresión que permitió la invasión de Polonia, de Churchill que alabó públicamente al Führer como un gobernante modelo sólo un año antes del inicio de la guerra, o al Vaticano que en 1933 firmó un concordato con Alemania.

Ernst Janning afirma que lo hicieron porque amaban a su patria, y querían salir de la miseria en que se encontraban, del hambre, de la democracia corrupta que los gobernaba, del miedo al presente que vivían y la opción para salir de todo eso se los brindó el partido nacionalsocialista, sabía lo que significaba el Tercer Reich, y de todas formas colaboró con ellos.

Es claro que en México se viven momentos de miseria, de hambre, de una democracia corrupta, hay miedo del presente, pero ¿eso justificará que se busque una la opción como la que brindó el partido nacionalsocialista?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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