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Elecciones que Miraron Hacia los Pinos

*El Saqueo del Chico de Guatemala Cobró en Veracruz

*Y el CEN Sigue Entre Lamentos y un Simulado Festín

*El más Apetitoso Platillo Causó las Agruras de AMLO

*Eruviel y Yunes Ingresan en la Lista de Posibles al 2018

Por Ángel Lara Platas

Y se dieron los resultados. Las elecciones que recién se realizaron en cuatro estados de la República, han evidenciado la necesidad de adoptar mejores formas de hacer política. De entrada, el dedo elector debe cercenarse de tajo. La gente no soporta más la práctica de las imposiciones sobre todo de personajes que no representan los intereses de la colectividad sino de quien los postula. Por eso los altos niveles de abstención y las diferencias tan insignificantes entre un candidato y otro, como finales de fotografía.

Se observó también que la gente ya aprendió a castigar. En Veracruz, por ejemplo, el PRI perdió ante Morena y PAN-PRD los municipios más importantes del Estado. Pero se significa que los partidos considerados como pequeños por su escasa votación en elecciones anteriores, ahora obtuvieron buena cantidad de votos. Pareciera que los electores no sabían por quién votarían, pero tenían cierto contra quién no votarían. El PRI resultó castigado. El saqueo de las finanzas públicas que hizo el chico de Guatemala, Javier Duarte, fue el motivo de la reacción electoral de los veracruzanos.

A lo anterior se suma que el PRI veracruzano no ha asumido a actuar como partido opositor, después de haber perdido la gubernatura. Actúa entre el desconcierto y la indefinición, mientras que el CEN permanece atrapado entre el lamento y el simulado festín.

Por otra parte, resulta que el platillo más apetitoso para Andrés Manuel López Obrador, la elección en el Estado de México, le provocó agruras. Su delfín favorito, Delfina Gómez, estuvo cerca pero no alcanzó el triunfo, a pesar de las apuestas que decían que el suculento resultado con sabor a conquista lo engulliría todito el tabasqueño. No se sabe si pudo haber afectado a la señora que le hayan sacado los trapitos al sol, con eso de los cobros indebidos a los empleados del ayuntamiento de Texcoco, el desvío del dinero de los contribuyentes, o los videos de la diputada y ex candidata de Morena por Las Choapas, Veracruz, donde la balconean recibiendo fajos de billetes en bolsas que según dijo, entregaría uno por uno a su protector y guía Andrés Manuel López.

Sin embargo, no hay que soslayar que el gobernador mexiquense Eruviel Ávila Villegas, es un buen operador electoral y político, lo que ha venido afinando de manera significativa. Eruviel sabe de acuerdos y compromisos. Ha cuidado su imagen pública y su relación respetuosa con el que manda en el País. Desde que tomó posesión como gobernador adoptó el compromiso de ganar para su partido la elección de su sucesor. Tenía que entregarle buenas cuentas al Presidente Enrique Peña Nieto. Como gobernador se condujo con perfil bajo para que su paisano no mal interpretara su desenvolvimiento político. Logró ganarse su confianza. Sabía que los resultados electorales a favor del tricolor, al que ambos pertenecen, lo colocarían en un lugar preferente en el ánimo del mismo Presidente Peña. Lo cierto es que los recientes resultados colocan a Eruviel Ávila en la línea de arranque de la carrera presidencial, con posibilidades reales, así lo niegue tantas veces como minutos tiene el día.

Pero en el caso de Andrés Manuel López Obrador, así no haya ganado el Estado de México y arrasado como decía en el Estado de Veracruz, sale ganando. Triunfó en cuatro de los siete municipios más poblados, y otros catorce, entre ellos la capital Xalapa, a pesar de la estrategia lapidaria en su contra diseñada desde el poder y de que estuvieron a punto de convertirlo en mártir. Debe conducirse con mesura y mucha cautela. Debe entender que no contará con la plataforma de lanzamiento de cara al 2018.

Los resultados colocan a AMLO en un buen nivel de competición rumbo a Los Pinos, pero no con el impulso que le hubiera dado ganar la mayoría de las alcaldías jarochas, y la joya de la corona: el palacio de gobierno que se ubica en Toluca, con Delfina dentro y él compartiendo el escritorio. Estaba seguro de lograrlo. Por otra parte, si no modera su relación con la prensa, recrudecida últimamente, llegará a la línea de salida con significativo desgaste a cuestas.

Las 112 alcaldías ganadas por el PAN en Veracruz, incluyendo Veracruz Puerto, donde resultó triunfador Fernando Yunes Márquez, su hijo, meten al actual gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, en la esfera de competición panista para intentar lograr la candidatura para presidente de la República, junto con Margarita Zavala, esposa del ex presidente Calderón Hinojosa; Ricardo Anaya, presidente del PAN; Rafael Moreno Valle, ex gobernador de Puebla; y los que se acumulen.

Lo grave es que las pasadas elecciones alcanzaron a pintarse de rojo y no precisamente el rojo que utiliza el PRI como color de identidad, sino por la sangre derramada en algunos lugares donde las pasiones políticas fueron llevadas al extremo de la sinrazón. Esto puede crecer y repetirse, al menos que los partidos se comprometan a postular a aquellos aspirantes que cuenten con la simpatía de la gente que los conoce.

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