Banner




Ud. está aquí
Banner

Del ABC Político

Correo electrónico Imprimir PDF
santiago_nieto_castillo

*En el Pasado: Ratón Loco, Mapacheo y Carrusel

*Hoy, el Turismo Electoral se Considera Improbable

*Urge Encontrar el Punto Medio Para Aprobar la LSI

*A Guajardo le Torcieron la Mano Dicen Azucareros

Por Gerardo Lavalle

A.- ¿Quiénes validan las elecciones?

¡Los ciudadanos!

Descalificar los resultados de comicios, es descalificar al ciudadano.

Por si fuera poco, es no tener confianza en los representantes de todos los partidos políticos que revisan las actas y las firman.

No faltan las acusaciones sin fundamente y que refieren un pasado superado.

El ratón loco, la urna embarazada, el mapacheo, el carrusel etcétera, fueron algunos de los mecanismos que ayer, muchos ayeres atrás, funcionaron en favor del entonces partido hegemónico.

Hoy se habla del turismo electoral, algo improbable porque de acuerdo con el método para emitir el voto quien acuda a la casilla debe mostrar su credencia de elector y ésta debe coincidir con la foto que aparece en el cuadernillo. Si no está registrado el ciudadano no puede cruzar la boleta, porque no se la entregan en la mesa de la casilla.

¿Cómo puede entonces existir el turismo electoral?

El señor Santiago Nieto Castillo, titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), ha declarado existente la forma de vacacionar y, que se sepa, se ha consignado a uno o dos personas por el presunto delito.

¿Cuántos votos se emiten por la vía del turismo electoral?

¿Cambian el sentido de una elección?

La democracia mexicana está en proceso de maduración.

Prueba de ello son las instituciones creadas por el Estado ante la exigencia de la sociedad. Una más son los constantes cambios en materia electoral para, en el sentido estricto de los hechos, respetar el voto del ciudadano.

Pero hay quienes quieren reventarla.

Lo ocurrido el domingo 4 de junio cuando se realizaron elecciones en 4 entidades, en 3 de ellas para renovar gobernador, dejó satisfecho y quizá nerviosos a los ganadores. A los derrotados, les irritaron los resultados.

Tanto en el Estado de México como en Coahuila se registraron reclamos de los perdedores, que ya anunciaron recurrirán a las instancias legales para “limpiar las elecciones”.

¡Bien!, porque solamente las instituciones tienen la capacidad legal de refrendar o negar la victoria otorgada por los Institutos Electorales Estatales, que para estas fechas ya tendrán delineado el camino para la entrega de constancias de mayoría.

No queda claro, entonces, la postura del dueño de Morena y de su candidata en el Estado de México.

Se niegan a reconocer el triunfo del abanderado del PRI y sus aliados que si bien no alcanzó una diferencia mayor de 3 puntos, bajo las reglas electorales vigentes son suficientes.

¿Qué va a pasar cuando las instancias correspondientes ratifiquen los resultados?

Según Andrés Manuel López Obrador en esta ocasión no cerrará Reforma –supongo que ahora sería el Paseo Tollocan- ni tampoco recurrirá a acciones que pudieran ser ilegales.

Dice que no caerá en las provocaciones de los violentos, que están buscando enfrentamientos.

Vaya, ¡República Amorosa!

Creo que es tiempo ya de respetar a los ciudadanos que validan las votaciones en las casillas ante la mirada de representantes de los partidos y también de hacer lo propio con las instituciones, porque de lo contrario entraremos a la senda de la desestabilización en la que no hay regreso.

B.- El contraste entre querer y poder, quedó de manifiesto en los reclamos de Pablo Escudero para que la Junta de Coordinación Política del Senado de la República convoque a un periodo extraordinario a fin de dictaminar iniciativas o minutas de la Ley de Seguridad Interior.

Sin embargo, Fernando Herrera Ávila, el presidente de la Jucopo y coordinador de los senadores del PAN, se niega a abrir el espacio porque, afirma, no hay dictámenes para discutir.

Se entiende que si el PAN y el PRD defiendan el Mando Mixto y el PRI-PVEM-NA y PES busquen el mando Único, haya necesidad de dialogar y tratar de encontrar el punto medio que permita una aprobar la Ley de Seguridad Interior que otorgue el marco jurídico a las Fuerzas Armadas.

Ese es el conflicto.

La catafixia: dame el Mando Mixto y te doy la de Seguridad Interior.

Nada tienen que ver una con la otra. Porque el mando Mixto o Único no corregirá las corporaciones policíacas estatales y municipales, en las que está comprobado el crimen organizado tiene presencia y mayúscula.

Mientras no se limpien las policías locales el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, además de la Policía Federal, tendrán que estar presentes para frenar los delitos de alto impacto.

Narcotráfico, crimen organizado, extracción de combustibles, tráfico de personas etcétera, están ahí y tienen que ser combatidos, porque los municipales se encuentran a merced de los criminales bajo la advertencia: plata o plomo. Hay muchos policías ricos.

Estoy cierto que los senadores y los diputados federales no han entendido la importancia de la Ley de Seguridad Interior y han antepuesto sus intereses políticos, de partido y quizá personales para no asumir su responsabilidad con el país

El tiempo se agota y la guerra iniciada en diciembre de 2006 cumple 11 años y no hay forma de decir que han perdido los criminales.

C.- Después de negociaciones de alto nivel, México y Estados Unidos llegaron a un acuerdo en materia azucarera.

Sin embargo y a pesar del esfuerzo realizado por la Secretaría de Economía por hacer aparecer que “México y los productores ganaron”, la realidad dista mucho de los beneficios.

Ya los productores cañeros salieron a mostrar su inconformidad por la forma en que Ildefonso Guajardo se dejó torcer la mano. Cedió ante las exigencias de su par, Wilbur Ross y a partir de ahora el 70 por ciento de las exportaciones será de azúcar cruda, lo que resta valor agregado.

Se presumió que las exportaciones del edulcorante no pagarán aranceles, lo cual representaba una amenaza.

Pero, (sí, el maldito pero), no se dio a conocer razón alguna para reducir el ingreso de jarabe de fructosa de maíz, que utilizan en México los grandes consumidores.

¿De verdad fue un buen acuerdo?

A lo mejor para los productores de Estados Unidos, sí.

Escribir un comentario