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Osorio Chong: Unidad Municipal

POR RAFAEL MARIN MARIN

Miguel Ángel Osorio Chong, en días pasados, al tomarle posesión al alcalde de Hermosillo, Sonora, Manuel Acosta Gutiérrez, como Presidente de la Federación Nacional de Municipios de México, (FENAMM), hizo un llamado a sus 1,400 alcaldes miembros a sumar esfuerzos en aras de encontrar mejores formas de solución a los problemas municipales que, por diversos, en el país son múltiples.

 

No es la primera vez que Osorio Chong, hace este llamado, que debiera replicarse en todos y cada uno de los 2,464 municipios del país. La necesidad es imperiosa, porque muchos de los municipios siguen estancados en prácticas arcaicas. No necesariamente por falta de interés, sino porque su actividad ha sido precisamente la de su antecesor: reproducir el sistema administrativo y burocrático que el otro repitió del anterior y así sucesivamente. Se ha vuelto un estilo personal de gobernar donde al contrario de lo que estima Cosío Villegas en éste, no hay ni temperamento ni carácter.

Innegable es que existe crisis municipal por la falta de credibilidad en los munícipes, es decir, porque muchos alcaldes han preferido el conformismo de los recursos federales y su “aplicación equivoca e ilegal”, a reformar sus municipios, rehacer o reinventar sus administraciones, en clara concordancia con el 115 constitucional. Muchos alcaldes no han visto las bondades del mismo y del federalismo financiero federal. Es fácil echarle la culpa a la federación o a los estados, de que no se les dan recursos para obras, pero también lo es que muchas de las administraciones  municipales, mantienen sueldos altos, amigos y amigas en la nómina, duplicidad de funciones y por supuesto el excesivo gasto corriente que se despilfarra en desayunos, comidas, cenas, celulares, choferes a discreción, camionetas de lujo, gasolina y hasta uno que otro viaje, a cargo del presupuesto federal,  estatal y ya no se diga municipal.

Todo ello ocurre por la falta de verdaderos sistemas de contralorías cuyos funcionarios no debieran depender económicamente y ser nombrados por los propios alcaldes, sino por un ente nacional independiente, cuya función puede ser con el ingreso del nuevo sistema Nacional Anticorrupción. Ello tiene dos lecturas claras, la poca cultura de la legalidad que pueden tener muchos alcaldes ya sea porque no les interesa el bien común o aprendieron de alguien más que, la impunidad deja dividendos jugosos en un país donde la corrupción sigue siendo un lastre social, pero agravado por los problemas de inseguridad donde el Subsidio para la Seguridad de los Municipios, (SUBSEMUN), no tiene tan clara y precisa aplicación por parte de los representantes municipales. ¿Cómo se puede entender la existencia de áreas verdes, parques y jardines sin luz, falta de botones de pánico en áreas naturales protegidas dentro de los municipios, falta de vigilancia con casetas policiales, verdadero empoderamiento de comités vecinales en la solución de sus problemas, etc.?

La Constitución Federal, Estatal y Ley Orgánica del Municipio Libre, son instrumentos de renovación nacional. Los alcaldes en ocasiones no los conocen, porque no se empoderan de los mismos, mucho menos sus ciudadanos. El discurso de gobernar obedeciendo el mandato popular municipal se rompe o fractura cuando el discurso de campaña se vuelve días de gobernar o de mal gobernar. ¿Cuántos alcaldes dejan un grato sabor de boca a sus gobernados? Pocos.

Por municipio debe entenderse un ente proactivo, cambiante, plural, con rostro; no una masa de gente que en ríos humanos va de un lugar a otros a realizar sus actividades. Vemos la pauperización de las ciudades en muchas formas, un ejemplo lo es la construcción de unidades habitacionales tan necesarias para la población, que no aprenden a vivir y convivir en regímenes de condóminos porque la autoridad no se los enseña, porque los abandona, tan es así, que existen unidades habitacionales mal construidas a causa de malas planeaciones, cochupos, omisiones, sin municipalizarse los servicios porque los ayuntamientos dicen que eso les corresponde a las constructoras, hipotecarias, fovissste/infonavit entre otras, y estos dicen que el ayuntamiento. Así las cosas. El llamado de Osorio Chong a mirar hacia adelante debe considerar también todo lo anterior, estamos a tiempo de darle un nuevo rostro al municipio y el país. Lo merecemos todos. Actuemos. Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla


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