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Tolerancia Para el Autogobierno y el Cogobierno en la Mayoría de Penales de Estados y Municipios

*La Crisis Abarca más de 70 Prisiones de la República

*En Éstas, los Reos Imponen sus Reglas de Operación

*La Constante: Fugas Masivas, Homicidios, Prostitución

*También Hallazgo de Cadáveres y la Venta de Drogas

POR ALBERTO ALMAZÁN

Autogobierno o cogobierno destrozan los penales estatales y municipales. No hay autoridad gubernamental que no asimile el dicho criminal: “plata o plomo”. Gobernadores, secretarios de Seguridad, directores de Centros de Readaptación Social (Ceresos), jefes de custodia y custodios, son incapaces de resistir la presión y la amenaza.

Y ante la falta de autoridad gubernamental, los criminales se levantan con el poder y dirigen las prisiones en 28 de las 32 entidades federativas, según el Diagnóstico elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, correspondiente a 2016.

En los últimos dos meses, en tres penales de Nuevo León: Topo Chico, Cadereyta y Apodaca, se han registrado motines, fugas, homicidios. En Quintana Roo (Cancún), Sinaloa (Culiacán) y Tamaulipas (Ciudad Madero) han escapado cuando menos 70 reos, algunos de alta peligrosidad.

¿Pero qué lleva a las autoridades estatales a entregar los Ceresos?

MISIÓN POLÍTICA entrevistó a tres personajes, expertos en el Sistema Penitenciario Nacional: doctora Ruth Villanueva Castilleja, tercera visitadora de la CNDH y responsable del Diagnóstico; doctora Corina Giacomello, investigadora del INACIPE y al doctor Carlos Daza Gómez, presidente del Colegio de Profesores de Derecho Penal, de la UNAM.

Hay coincidencia plena: los penales estatales y municipales “son una bomba de tiempo”.

En ellos, también tienen similares puntos de vista, se violentan los derechos humanos, se carece de espacio digno, se junta a primo delincuentes con criminales profesionales, conviven procesados con sentenciados y la violencia manifiesta provoca motines, asesinatos, mutilaciones y violaciones sexuales.

Iniciamos con la tercera visitadora de la CNDH:

Puntos muy importantes son el autogobierno y el cogobierno. ¿De lo que ustedes han revisado, tienen el porcentaje de en cuántas cárceles hay autogobierno o cogobierno?

- Sí. Diría que, por entidades federativas, únicamente en cuatro no se observa una situación de autogobierno o cogobierno. Y estamos hablando de más de 70 centros penitenciarios en toda la República Mexicana; entonces, es más de un 90 por ciento, en donde al autogobierno o el cogobierno son los que imponen las reglas de operación.

Toca turno a la investigadora del INACIPE:

Con lo que estamos viviendo en las cárceles estatales, usaré una expresión coloquial: es “una bomba de tiempo”. No nos puede espantar demasiado lo que está pasando porque la CNDH nos ha venido señalando en su Diagnóstico Nacional del Sistema Penitenciario, cuáles son los problemas que de manera recurrente tienen estos centros y entre ellos está el problema de sobrepoblación, hacinamiento, condiciones carcelarias indignas en la mayoría de los casos y finalmente, el problema de autogobierno, que nos remite al tema anterior: que no hemos usado de manera racional la prisión. Por lo tanto, podemos tener en la cárcel a personas acusadas de delitos menores, no violentos y que están ahí por no poder pagar una fianza, que están en el mismo sitio junto a grandes operadores de organizaciones criminales con un altísimo poder de fuego y de corrupción.

Arriba la opinión del jurisconsulto:

“Los grupos delincuenciales ya dominaron los penales, podemos afirmar esto desde el momento en que en una prisión se autoriza, se permite un autogobierno. ¿Cómo es posible que en un lugar de ejecución de penas, en un lugar donde debe reinar la disciplina para efecto de que cumplan una pena, se autogobiernen, se autoadministren, pero sobre todo, que tomen disposiciones que a la larga dan como resultado fugas masivas, homicidios, encontrar cadáveres dentro del mismo lugar, venta de drogas, prostitución, etcétera?

Todo esto, agrega, quiere decir que es un total fracaso lo que existe en los Centros de Readaptación Social, porque ¿cuál es la finalidad de un Centro de Readaptación, de un Centro Penitenciario o Centro de Ejecución de Penas?, el objetico es que las personas cumplan una pena, cumplan un castigo y que por haber cometido un daño a la sociedad, tengan una consecuencia jurídica.

Y sobre la corrupción que reina en los penales, la investigadora Corina Giacomello, advierte:

“La corrupción es un problema, no lo podemos negar, tampoco lo podemos generalizar, ni decir que es el único, porque ya es una mecánica que permea los Centros Penitenciarios; tiene que ver con otras carencias como el relativo al personal penitenciario, el estigma que acarrea ser un guardia de seguridad y custodia, el hecho de que necesariamente no sea una profesión para lo cual se tenga una vocación. Son personas que a menudo sufren las mismas privaciones que sufren los internos que viven también prisionalizados, cuyos derechos humanos se ven violados.

“¿Qué opciones reales tienen de resistirse al poder corruptor, a la amenaza que se reduce a la clásica frase, “plata o plomo”? Casi ninguna. La corrupción sí es un tema, pero yo diría que el problema principal se remite a cómo hemos estado utilizando las prisiones, al hecho de que no representan un interés político. Las prisiones están lejos del ojo público, excepto cuando pasan graves crisis, por lo demás nadie se pregunta qué pasa en los penales, qué pasa con las personas que están privadas de su libertad, por cuáles situaciones de agravio pasan sus familias, que también son de las víctimas colaterales del sistema penal y penitenciario. Y no vemos a las prisiones excepto cuando hay fugas, motines, muertos o videos que nos mandan desde adentro para decirnos, miren, ojo eso esto es lo que nos está pasando”.

El doctor Carlos Daza Gómez zarandea a los gobernadores. Lo dice así:

“Creo que, en los Estados, que dicen son libres y soberanos y digo dicen porque cuando tienen problemas con delincuentes, piden que a cierto grupo de éstos los manden a otros penales de máxima seguridad, o sea que en esos casos domina la delincuencia, ellos mismos tienen el control y de ahí el resultado de todo lo que estamos viendo”.

TOLERANCIA ES EL GRAN PROBLEMA

¿Si hay autogobierno y hablamos de penales estatales y municipales, significa que los Gobiernos estatales no tienen control sobre los mismos y dejan mano libre para que se haga y se deshaga dentro de los penales?

- Sí así ocurre. El gran problema que yo veo es la tolerancia. Cuando en un penal, una persona dice yo voy a ser autogobierno, ellos van a disponer, van a manejar lo que quieran dentro del penal, entonces siguen libres porque desde dentro dicen: ‘mira yo hago lo que quiero’ y puedo escapar muy fácilmente”.

La doctora Ruth Villanueva, desde la perspectiva de la CNDH, responde la pregunta:

¿Por lo que tengo entendido las recomendaciones que ustedes han emitido a los penales federales sí han sido atendidas en gran parte, pero en lo que se refiere a los penales estatales y municipales como que no les hacen mucho caso y siempre tienen un pretexto, le diría el caso de Nuevo León, dice el gobernador, es que no tengo recursos federales, pero son prisiones estatales y no federales?

- Usted tiene la razón en ese sentido y por ello se insiste mucho. De repente dicen, tenemos reos federes y eso reos federales no tendrían que estar aquí. La importancia del tema de la clasificación, es que la Constitución dice que tiene que haberla entre procesados y sentenciados, hombres y mujeres, menores de edad y adultos y para aquellos casos de delincuencia organizada que necesiten un sistema de régimen de seguridad diferente; no nos dice que tengan que ser necesariamente del fuero federal. Esto es una falsa apreciación que, de hecho, cuando uno lee estas aseveraciones se da uno cuenta que no han leído los pronunciamientos.

“No es que necesariamente tengan que ser del fuero federal o del fuero común para estar en esas instituciones, porque hay personas que necesitan de un régimen especial, aunque sean del fuero común y también en los Centro Federales, ya que aquí no solo hay población del fuero federal, sino también del común. Para eso se crearon esas instituciones, para atender toda esa problemática como un sistema nacional.

“Efectivamente los Centros Federales no tienen esta problemática, no hay Centro Federales con exceso de población, no hay Centros Federales con autogobierno o cogobierno, pero van surgiendo otro tipo de situaciones porque tienen otro régimen y los Centros Estatales tienen que hacerse cargo de su población con su clasificación creando Centros para tener una población procesada, otra sentenciada. Nuevo León, por ejemplo, no tiene Centro para mujeres, esta es una situación real y estamos insistiendo que haya uno, porque esto es lo contrario a todos los estándares internacionales. Deben examinar toda esa problemática en las Instituciones, estatales, municipales o federales”.

Son opiniones vertidas sin intereses políticos. Son declaraciones de motu proprio. Son afirmaciones con conocimiento de causa y que no buscan sino exponer la realidad del Sistema Penitenciario, cuyo oscuro mundo se refleja en el trato que reciben los reclusos y los propios directores, jefes de seguridad y custodios.

El autogobierno o cogobierno, avanza. Y los gobernadores no hacen lo necesario para solventar el problema. Las evidencias están a la vista.

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