Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Del ABC Político

Correo electrónico Imprimir PDF
josefina_vazquez_mota

*Cuando una Raya más al Tigre sí Tiene Importancia

*Josefina Vázquez Mota y el Escándalo que la Precede

*H. Moreira y “Los Zeta”; Calderón no Movió un Dedo

*El Asesinato de Miroslava, Exhibe la Irresponsabilidad

POR GERARDO LAVALLE

A.- Escupir para arriba nunca ha sido recomendable. Sin embargo, abundan los políticos que lo hacen. Seguramente analizan: una raya más en el tigre no tiene importancia.

Cuando me enteré por el trabajo periodístico publicado en El Universal que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda denunció ante la Procuraduría General de la República a familiares, hermanos y papá de Josefina Vázquez Mota por presunto lavado de dinero, me vino a la mente el escándalo de Juntos Podemos, que estalló en octubre del año pasado y que involucra a la candidata panista en supuestos malos manejos de 900 millones de pesos que le entregó la Secretaría de Relaciones Exteriores cuando sus titulares eran José Antonio Meade y Claudia Ruiz Massieu, para apoyar a los mexicanos en el extranjero, principalmente en Estados Unidos.

Del escándalo queda todo. La excandidata presidencial, la misma que se faja bien los pantalones para enfrentar a Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri, no aclaró nunca el destino de los recursos y solamente salió a defenderse afirmando que ella no tiene ninguna asociación civil.

Entonces se trató de una calumnia, pero no conozco denuncia ante ninguna instancia para que deslinde responsabilidades.

Doña Jose se ha cubierto con un velo de pureza que espanta. Tanta limpieza no corresponde, bajo concepto alguno, a alguien que ha sido diputada, senadora, secretaria de Estado en dos dependencias, candidata presidencial y después alejada de la política activa.

¿Conoce usted a alguien químicamente puro y que se dedique a la política en tiempos actuales?

Preséntemelo o preséntemela.

Entiendo que está en tiempos electorales. Comprendo que se lancen estiércol hasta decir basta y que quienes reciben el producto surgido del intestino pretendan aplicar el verso de Salvador Díaz Mirón: “Hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!

No obstante, la realidad supera la poesía.

Y no, no acuso a nadie. No soy agente del ministerio público para abrir una carpeta de investigación. Simplemente me remito a los hechos y si la publicación tiene el sustento de documentos de la PGR, ni hablar.

Creo que la afirmación del dirigente del CEN del PRI, Enrique Ochoa Reza en el sentido de que doña Jose es mexiquense de “temporal” da en el blanco. Porque ha sido plurinominal por diferentes circunscripciones para ocupar cargos de “elección popular”. Y ni cómo decirle a Ochoa que miente cuando sostiene que en la Presidencia de la República no existe la figura de plurinominal.

Escupir para arriba no es buena táctica en tiempos electorales.

Los pasados de todos los que aspiran a algo más que estar en la comodidad de sus hogares o disfrutando del manejo de recursos que no son auditados, siempre salen a flote y no porque Julian Assange haga público en WikiLeaks las informaciones que haya recopilado.

Arrojar la primera piedra y escupir para arriba tiene riesgos y muchos.

B.- Me sorprende lo que dice Felipe Calderón: Humberto Moreira me pidió llevarme los Marinos que envié para luchar contra el narcotráfico.

En su gobierno, lo ratificó el exmandatario que hace campaña por su esposa Margarita Zavala para que se convierta en la candidata del PAN a la Presidencia de la República en 2018, y acusó al exmandatario de Coahuila de ser el jefe de los Zetas.

No tengo la menor idea de si lo que dijo es verdad. De serlo, no me explico cómo desde Los Pinos no promovió el desafuero de Humberto, lo consignó y lo encarcelo.

Me pareció muy osada su acusación. Claro, está en tiempos electorales y es panista que quiere que el candidato de su partido Guillermo Anaya Llamas, su compadre de a de veras, le gane a Miguel Ángel Riquelme Solís, el candidato a vencer.

Porque están otros cinco: Mary Telma Guajardo Villareal, por el PRD –lo que queda-, José Ángel Pérez Hernández, avalado por el PT –lo que queda-, Santana Armando Guadiana Tijerina, por Morena y los independientes Luis Horacio Salinas Valdez y Javier Guerrero García.

Hablar de las “atrocidades” cometidas por los Zetas durante el gobierno de Moreira –Humberto-, es tirar piedras a destiempo.

De verdad: Felipe Calderón era el Presidente, tenía el poder desde la Consejería Jurídica de promover el juicio de desafuero con todos los “pelos de la burra en la mano” y después de alcanzar el fallo del Congreso de la Unión demostrar a los diputados locales que la razón le asistía y enseguida consignarlo.

Pero no hizo nada.

Y si sabía lo que ocurría y no hizo nada como está demostrado con la forma de vida del exgobernador que anda en libertad y sin ninguna orden de aprehensión, se convirtió en cómplice.

Aplicar el refrán: tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, no es un despropósito.

Es cierto que con su denuncia levantó aplausos de los amigos de su compadre, pero no de las instancias judiciales, que estarían obligadas a llamarlo para que explique y aporte datos de lo que afirma ocurría en Coahuila.

Y si las autoridades de procuración de justicia no actúan de oficio, allá ellas.

El hecho está rebelado por alguien que nos confirma, afirma, sostiene, sabía lo que pasaba.

¿Por qué no actuó?

C.- Con los acontecimientos registrados en Chihuahua, en donde las muertes se dan un día sí y otro también y el gobernador Javier Corral Jurado se queja de que la Federación, en concreto el secretario de Gobernación, lo tienen abandonado y sin atender su petición de que el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea regresen a la entidad, se comprueba lo que desde el propio Gobierno federal se ha dicho, tomando las frases de personajes como María Elena Morera o Isabel Miranda de Wallace: los gobernadores son irresponsables.

Corral ha navegado su primer año de gobierno en aguas turbulentas, pero supuso que saber nadar bien era suficiente para no ser arrojado al fondo. Desde que arribó, armó su propio esquema de seguridad y desdeñó los avances logrados con la presidencia de las fuerzas castrenses. El asesinato de la periodista Miroslava Breach, ocurrido hace una semana, fue la gota que derramó el vaso.

Bueno, la que finalmente hizo rebosar el recipiente, fue que don Javier prefirió irse a jugar golf antes de atender los problemas de seguridad.

Y después, cuando las olas de convirtieron en Tsunami, el abogado, el político impoluto, el que llegó para cambiar todo a favor de la sociedad y que prometió acabar con la corrupción, se quejó de estar desprotegido y que la estrategia del Gobierno federal en el combate al crimen organizado ha sido un fracaso y está rebasada.

¿Entonces para qué pide apoyo de las Fuerzas Federales?

Lo dicho comendador: los gobernadores son irresponsables.

Escribir un comentario