Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Las Revueltas de Silvestre

Correo electrónico Imprimir PDF
feria_del_libro_en_puebla

Todos los Días se Lucha por la Libertad de Expresión

*Mayor Número de Víctimas en México que en Medio Oriente

*Los Problemas del Reparto Agrario Vigentes en el Siglo XXI

*Cada Quincena Campesinos se Asientan Frente a SAGARPA

*Reformas 1990-1992 Despertaron al Monstruo Retardatario

POR SILVESTRE VILLEGAS REVUELTAS

Cuando se escriben las presentes líneas los noticiarios dan cuenta del artero atentado y probable asesinato del periodista Armando Arrieta de La Opinión que se publica en Poza Rica, Veracruz. Recientemente a éste caso se le unen el asesinato en Chihuahua de la periodista Miroslava Breach, los eventos en contra de otros comunicadores de Organización Editorial Mexicana y una larga lista de periodistas que, al denunciar las corruptelas de autoridades y accionar del crimen organizado se colocaron en la mira patibularia de aquellos intereses que con el trabajo periodístico fueron expuestos y se les estaba cuestionando. A todos ellos les dedico mi artículo que trata sobre la libertad de expresión, un auténtico derecho del hombre, que ha sido de siglos atrás una prerrogativa por la que se sigue luchando y desafortunadamente continúa causando víctimas en México, en mayor número que lo sucedido en países del Medio Oriente.

La semana pasada fui invitado a presentar un libro que analiza diversos aspectos de la Constitución Federal de 1917 publicado por la Suprema Corte de Justicia y la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Puebla; asimismo, bajo el marco de la Feria Universitaria del Libro en Puebla, participé en un debate sobre los prolegómenos de la caída de Puebla en 1867 a manos de Porfirio Díaz (hace 150 años) y el significado del triunfo definitivo de la reforma liberal bajo el mando e influencia del presidente Benito Juárez. Ambos eventos académicos, cuyo marco histórico eran acontecimientos sucedidos en los siglos XX y XIX respectivamente, y se los subrayé al juvenil y universitario público, tenían como base y condición primordial el ejercicio de la libertad de expresión consagrado en el texto constitucional que nos rige en la actualidad. Tomando el libre examen como una condición sine qua non, discutimos frente a los abogados poblanos la importancia decimonónica de crear una extensa clase propietaria -de seculares- a partir de la Ley de Desamortización de Bienes de Corporaciones Civiles (propiedad colectiva en las comunidades de indios) y Corporaciones Eclesiásticas (propiedades del clero diocesano y órdenes religiosas femeninas y masculinas). Llamamos la atención del histórico y actual problemático asunto de la propiedad de la tierra en la república mexicana que incluye el uso, abuso y falta del agua. Para quienes piensan que los problemas del reparto agrario son asuntos de películas de la “época de oro” del cine mexicano, deben tomar nota de las protestas campesinas que cada quincena se asientan frente a las oficinas de la Secretaría de Agricultura y de la Comisión Nacional del Agua, aquí frente a Ciudad Universitaria. También nos referimos al cardinal asunto acerca del problema en torno a la religiosidad del pueblo mexicano; constitucionalmente se pasó de una intolerancia con los códigos de 1824, 36 y 42, a una simulada omisión con la constitución de 1857 para desembocar en la libertad de creencias señalada en el texto de 1917. El siglo XX vio la oposición razonada y fanática contra la laicidad que quería implantar la constitución; luego se materializaron “los arreglos” que beneficiaron al clero no ultramontano y a los gobiernos de la postrevolución, para terminar en las modificaciones constitucionales de 1991-92 durante el salinato. Éstas últimas beneficiaron a la clerecía pragmática y despertaron al monstruo retardatario que siempre ha existido, más en las organizaciones secular/religiosas, que en el episcopado mexicano, el cual, como todo órgano político sabe acomodarse a las circunstancias (salvo algunas que no pocas excepciones).

Finalmente, y desde la “gobernator-city” construida durante la gestión de Moreno Valle, la Feria Universitaria del Libro Poblano es otra muestra de la apertura de miras y de que la libertad de expresión se materializa en la publicación de miles de libros. Sin embargo no hay que engañarnos, “ellos” saben que los textos universitarios y los libros en general tienen poca audiencia por ello la censura es poca o nula. En cambio, lo que se dice en los periódicos, los que se puede ver en los noticiarios de la televisión y la radio, y lo que se consulta en las redes sociales, en su conjunto las anteriores formas de expresión están dirigidas a distintos públicos y con variadas intensidades tienden a informar o desviar la atención pública. La crítica, la denuncia y la genuina felicitación a los actores públicos debería considerarse como un auténtico examen que beneficia a aquellos y significa el ejercicio de una libertad de expresión responsable.

Escribir un comentario