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Del ABC Político

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ladron

*Mandatarios Estatales y Partidos en la Mira Política

*No Todos los Gobernadores son Malos ni Ladrones

*Las Reformas Estructurales, Positivas en lo General

*El Gobierno Federal no ha Sabido Vender “lo Bueno”

POR GERARDO LAVALLE

A.- De un lado, el triunfalismo sin razón.

Del otro, las oposiciones le echan montón al partido en el gobierno.

Ambas posiciones tienen su razón de ser.

En el caso del PRI se entiende que el llamado primer priista del país, es decir, el Presidente de la República en turno –cuando es del tricolor- salga al paso de la anunciada derrota y enfrente a sus detractores con fuertes palabras.

No podría ser de otra manera.

Porque lo menos que debe hacer un partido en el gobierno, trátese de la Presidencia de la República, de un gobierno estatal y hasta de un municipal, es admitir debilidad frene a los procesos electorales.

Sin embargo, omitir las dolorosas derrotas del año pasado en las elecciones estatales que le costaron Veracruz, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo, en donde la alternancia no había llegado nunca, es ignorar que desde los gobiernos se operan las elecciones y se cuenta con los recursos económicos y políticos para mantener el poder.

Los votos de esas entidades están en duda. Asegurar que se irán al PRI porque quienes llegaron mal gobiernan, es un mal cálculo.

De las oposiciones, sus razones son válidas.

La existencia de aquellos partidos que nunca o en escasas ocasiones han llegado a gobernar diversas entidades, tiene como fondo alcanzar el poder.

Y se encuentran en posición envidiable al no ser o no haber sido gobierno.

Los que actúan como mandatarios y sus partidos están en la mira por razones políticas. Están expuestos por los presuntos malos manejos financieros, por las imposiciones, por las medidas antipopulares, por ene asuntos.

Difícilmente salvan la aduana de la honestidad y de la capacidad de gobernar.

Elementos, aquellos, que son utilizados por las oposiciones y que en muchas de las ocasiones les asiste la razón.

Hasta ahora no ha quedado claro qué ocurrió con aquellos gobernadores que presumiblemente habían hecho un excelente trabajo en todos los ámbitos.

Ahí están dos casos emblemáticos: Querétaro y Durango.

José Calzada Rovirosa no pudo hacer que su partido y su candidato refrendaran su trabajo y entregó la plaza a la oposición representada por el PAN, con lo cual llegó por tercera ocasión al Palacio de Gobierno.

Jorge Herrera Caldera gobernó una entidad en la que jamás el PRI había perdido. Hizo un buen papel, según los analistas locales y nacionales y logró culminar un sueño de los duranguenses: la autopista Durango-Mazatlán. Sin embargo, perdió su partido y su candidato de unidad.

No todos los gobernadores son malos ni ladrones. Pero la percepción que gestan las acusaciones surgidas de las oposiciones, pesan más que las buenas obras.

Hoy, con la sucesión presidencial adelantada y en pleno proceso, el PRI cumple 88 años y osa advertir que ganará de todas, todas.

Tendríamos que exponer dudas. Lo ha dicho el Presidente: no llegamos para administrar sino para cambiar.

Los cambios, si no benefician a los más sino a los de siempre, no necesariamente actúan en favor del promovente.

Sin duda eran urgentes las reformas estructurales. El tiempo en que se hicieron probablemente terminó por frenar sus resultados. Y quizá también quienes estuvieron al frente de las entidades públicas en donde se deben operar no supieron aprovechar la oportunidad de ir más allá de festinar los logros legislativos.

B.- Me explico en el tema de las reformas estructurales.

De suma importancia, la Energética, la de Telecomunicaciones, la Hacendaria y primordialmente, la Educativa.

De la Energética, qué decir. Se aprueba por ocho de los nueve partidos, con excepción del PRD y abría la ventana de oportunidades para las grandes inversiones.

La globalidad, en este caso, nos pegó y en serio. Sin embargo, el problema mayor no fue la caída de los petroprecios sino la forma de operar de Pemex.

Cargas tributarias que se mantienen. Escasa inversión. Refinerías chatarra. Importación de gasolinas y diésel. Exceso de personal. Negocios de y entre directivos de la empresa con otras y el propio Sindicato. En las nóminas, decenas, centenas de cuates.

Imposible funcionar correctamente y competir con las grandes petroleras que no cargan los vicios añejos de Pemex.

En la de Telecomunicaciones la apertura al sector privado despertó interés al principio. Después, algo no conocido o por obvio invisible, frenó las inversiones. La fibra de la CFE que permitiría la ampliación de Internet y de señales de audio y video, quedó en el vacío. Por lo menos hasta ahora.

La Hacendaria, cuestionada desde el mismo momento en que fue presentada como Iniciativa y después como norma ha sido, opina la cúpula del Sector Privado, un freno y no de mano sino de aire para nuevas inversiones.

La no deducibilidad de prestaciones sociales y apoyos empresariales a los trabajadores, además de la elevación del ISR, la implantación de gravámenes a través del IEPS y la ausencia de estímulos fiscales para quienes abren industrias, empresas y comercios, han impedido un sano desarrollo de la economía que se refleja en el decremento de la dinámica en el mercado doméstico.

Y la Educativa, la Joya de la Corona, la que tiene visión a largo plazo y cuyos alcances permitirían a México ingresar al top-ten de las naciones con educación de calidad, ha quedado en buenos deseos.

Si bien se ha restado fuerza a la CNTE, la mejoría educativa sigue en espera. Más aún porque la Secretaría de Educación Pública se ha quedado corta en la aplicación de sanciones a aquellos maestros cuyas ausencias en los salones de clase son manifiestas y se niegan a mejorar su nivel de enseñanza.

Ser habla de las escuelas ciento por ciento y no son las suficientes para cumplir las expectativas. Por ideas originales no se para, pero por realidades demostradas, hay carencias sustantivas.

C.- Por si todo lo anterior fuera poco, que no ampliamos por falta de espacio, el Gobierno federal no ha sabido vender “lo bueno, que también cuenta”.

Spots aquí y allá con mensajes confusos que no entiende ni Dios padre. Conferencias de prensa en donde se anuncia lo ya conocido desde hace cuatro años. Ejercicio político deficiente, sobre todo en la comunicación de las “cosas buenas”, que conlleva a la irritación.

Sumarle los gasolinazos, la elevación en los costos del gas y la energía eléctrica, el disparo de la inflación, la subida en las tasas de interés no para los que ahorran sino para los que tienen créditos y, como la cereza del pastel, la poca o nula efectividad en la captura del prófugo exgobernador Javier Duarte.

La conclusión: los escenarios electorales, nada fácil para el PRI.

 

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