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Firmará México Convenio de Colaboración con  Gran Bretaña y Suiza Entre 2017 y 2018

*SaintEx se Ubicará en la Sierra San Pedro Mártir, Baja California

*Nombre en Honor de “El Principito”, de Antoine de Saint-Exupéry

*Proyecto TAOS: Para Monitoreo de los Objetos Transneptunianos

*Estos Pudieran ser un Potencial de Peligro Para la Tierra: BCAM

POR ALBERTO ALMAZÁN

Georges Méliès, nos presentó la imagen: del ojo derecho de la luna, salían las lágrimas, que corrían por la mejilla hasta llegar a la comisura de la boca. El cohete lanzado desde “algún lugar de la tierra” alunizó dejando tuerta (hoy se diría discapacitada visual) a Selene.  Era el año de 1902. No había sonido y menos color. Era un filme francés llamado “Le Voyage dans la Lune” (titulada en español Viaje a la Luna), cuyo guión se basó en dos novelas: De la Tierra a la Luna, de Julio Verne, y Los primeros hombres en la Luna, de H. G. Wells.

En la pantalla y durante escasos 14 minutos con 12 segundos, la emoción, el miedo, el nerviosismo nos atrapó a quienes la vimos en los años cincuenta’s del siglo pasado. Y hoy, al dejar correr el video o el CD, volvemos a sentir lo mismo.

Pasaron 67 años antes de que aquella ciencia ficción se convirtiera en realidad. El 16 de julio de 1969, el Apolo 11 fue la primera misión espacial tripulada de Estados Unidos. Había un objetivo: lograr que un ser humano caminara en la superficie de la Luna.

Cuatro días y después de recorrer 384.400 kilómetros –eso era velocidad- la nave orbitó los dos lados de la Luna. Al día siguiente logró que Neil Armstrong expresara: “Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Finalmente, el hombre pisó la Luna.

Y desde antes y entonces, los científicos astrónomos investigan, vigilan, espían el profundo universo en busca del espacio ideal para corroborar la existencia de vida en otros planetas.

El 22 de febrero de 2017, los astrónomos anunciaron cuatro exoplanetas adicionales en torno a TRAPPIST-1. Además de TRAPPIST, este trabajo utilizó el Telescopio Muy Grande en el Observatorio Paranal y el Telescopio espacial Spitzer de la NASA, entre otros, y llevó el número total de planetas que orbitan la estrella a siete, de los cuales al menos tres, y posiblemente todos, están en su zona habitable circunestela.

México participa del mundo real que se refleja en la ficción. Tiene convenio con Gran Bretaña para un nuevo y gran telescopio y además contrato con la Nasa para producir otros.

Surge la información, cuando se conoce lo que recientemente descubrieron los astrónomos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y de la cual MISIÓN POLÍTICA obtuvo la primicia. Para llegar a ella, comenzó la entrevista.

¿Qué tan lejos están el nuevo sistema planetario?

“Es nuestro vecino”, responde la jefa del Departamento de Comunicación de la Ciencia del Instituto de Astronomía de la UNAM, Brenda Carolina Arias Martín.

Lo explica así:

“Justo se trata de este descubrimiento  de TRAPPIST-1, que es un sistema planetario que está a 40 años luz de nosotros, que en términos astronómicos es muy cerca; es el vecino de la cuadra siguiente, está dentro de nuestra propia galaxia, en la vía láctea, pero además muy pegadito a nosotros y la noticia es que, a pesar de ya llevamos 3 mil 500 exoplanetas detectados, esta es la primera vez que encontramos un sistema planetario con siete planetas y todos ellos rocosos y de tamaño semejante a la tierra”.

Con lenguaje claro, que se entiende, que se escucha con agrado, la funcionaria universitaria, sostiene que “antes habíamos estado encontrado más bien planetas más grandes, gaseosos tipo Júpiter, pero nos estaban costando trabajo los rocosos, porque son más pequeños. Pero, además, este sistema planetario tiene siete y de los siete, tres están en la zona habitable, lo cual nos hace pensar que éstos tres todavía tienen más posibilidad de albergar agua y agua líquida, que es justo la base de la vida en la tierra y por eso es que nos emociona tanto.

“Es un cuerpo antropocéntrico, pero se entiende porque no conocemos otra forma de vida que no requiera del agua, sin embargo, no hay evidencia contundente de que la tenga, ni siquiera de que cuente con atmósfera; esto es básico para que pueda haber agua líquida, pero al estar en la zona habitable, por supuesto que hay muchas más posibilidades, de que se desarrolle la vida, aunque sí hacen falta estudios más profundos y con un desarrollo tecnológico mayor para poder ver con mayor detalle”, agrega.

¿Suponiendo que esto pudiera confirmarse, que fuera posible ir a vivir allá, esto nos llevaría un buen tramo, que tiempo le podríamos estimar en esto?

-Si viajáramos a TRAPPIST-1, a la velocidad mayor que tenemos de las naves, que es aproximadamente unos 3 mil 500 kilómetros por hora, nos tomaría unos 10 millones de años en llegar.

(Y el sistema es nuestro vecino, está a una calle),

Es decir que usted yo haríamos la crónica…

-Me parece fabuloso, y eso que está aquí a un lado, es vecino, pero es que, en el espacio, en el universo, las distancias son enormes, incluso esta Próxima Centaury, que esa sí es la estrella más cercana a nosotros y está a 4 años luz, pero tampoco es viable, bueno ni siquiera Marte y eso que hay grandes proyectos para llevar vida allá, pero eso no se hace ni siquiera en una década, lleva muchos años.

Y con esto la reflexión que quisiera compartir es que realmente el planeta que tiene todo para albergar la vida es la Tierra, a éste no hay que agregarle nada, hay todas las condiciones para que vivamos y vivamos bien, por eso hay que cuidarlo.

¿Pero nos lo estamos acabando?

-A eso me refiero, justo porque nos lo estamos acabando, quizá creyendo que nos podemos ir de un día a otro a otro planeta y eso realmente no es viable.

LOS ACUERDOS CON GRAN BRETAÑA

Imaginar comprar el ticket para abordar una nave espacial y en horas llegar al “planeta prometido”, es parte de los comic’s. La realidad destruye los sueños, por el momento.

Por lo que ha planteado, pareciera que es demasiado lejano llegar a un planeta que pudiera ser habitable, frente a esto ¿lo que se hace es simplemente investigación para saber que hay más allá de nuestro planeta?

-La investigación básica en astrofísica es muy importante, porque además ha generado una derrama tecnológica impresionante, te voy a poner dos ejemplos. Uno: están los astrónomos haciendo investigación básica, que parece que a nadie le va a servir o parece que no se va a aplicar en nada y justo así surge el ingreso del internet a México, gracias a las necesidades en astronomía de los astrónomos mexicanos y bueno dime ahora quien vive sin internet.

-La otra -expone- es que todos los teléfonos celulares, las iPad tienen sus cámaras fotográficas en CCD, y el CCD fue un descubrimiento tecnológico para el desarrollo de los telescopios astronómicos y ahora lo gozamos todos. Entonces, es complicado al principio pensar que la investigación básica es nada más por conocimiento, lo cual es muy importante, pero además en el futuro, sin saber a ciencia cierta qué camino va a tomar, lo que sí sabemos es que la derrama tecnológica posterior es muy importante.

Independientemente de que eso lo haya descubierto la NASA, no sé si algún mexicano participa en esos descubrimientos, ¿en México estamos haciendo investigación en lo particular?

-Absolutamente sí, en México y particularmente en el Instituto de Astronomía de la UNAM, hay especialistas en la detección de exoplanetas y además en la zona habitable, tanto en el galaxia, como en otros sistemas planetarios, pero además justo en este año México está firmando un convenio de colaboración con Reino Unido y con Suiza, para diseñar y construir un telescopio que va a estar en México en el Observatorio Astronómico Nacional, que se llama SaintEx, justo por el apellido del autor de “El Principito”, Antoine de Saint-Exupéry, que se va a dedicar exclusivamente a observar exoplanetas.

¿Y dónde va a estar ubicado?

-En la Sierra de San Pedro Mártir, en el estado de Baja California, tenemos uno de los mejores sitios del mundo, para hacer observación astronómica

¿Es donde hay más oscuridad?

BC: En efecto, es donde tenemos más oscuridad y menos luz, luz de las ciudades, de hecho, hay un reglamento en Mexicali y Ensenada, justo para que las ciudades no crezcan de manera poco planificada y que afecten a este espacio que es precioso para la observación astronómica porque es muy obscuro.

¿Cuándo tendremos esa firma de convenio y ese nuevo telescopio?

-Se espera que a fínales del 2017 o principios del 2018 ya tengamos bastante avance en el SaintEx

¿Además del de San Pedro Mártir y otro que está en Puebla están sirviendo para que científicos de otros países vengan a checar cosas del espacio?

-Así es, el otro es de Tonanzintla, Puebla, que fue allí donde inicio el Observatorio Astronómico, pero por la contaminación lumínica y el crecimiento de la Ciudad de Puebla, ya no se puede hacer buena observación.

Concluye: También en el de Baja California tenemos otros proyectos como el TAOS, que van a ser tres telescopios que se van a dedicar exclusivamente a monitorear objetos transneptunianos, los que están después de Neptuno y que pudieran tener un potencial de peligro para la Tierra, dado que son remanentes de la formación de nuestro sistema solar, es decir rocas que están orbitando alrededor del sol que podrían interceptar con la órbita de la Tierra.

México está en la investigación y es reconocido por su calidad en la fabricación de telescopios. Al mismo tiempo, examina TRAPPIST-1 y deja abierta la puerta para quien quiera viajar durante ¡10 mil años!

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