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Lascas Económicas

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Con Todo y Discurso, Trump es Hasta Ahora Retórica

*¿El Riesgo? Que a Futuro se Conviertan en Hechos

*Por Ello es Necesario Estar Preparados Desde Ahora

*Sobre Todo por ese su Espíritu Guerrero que no Ocultó

POR LUIS EMIGDIO CONTRERAS

Más allá de sus poses y retórica de campaña, aún en la Oficina Oval, conviene recuperar algunas de las ideas que pergeñó Donald Trump hace unos cuantos días en su, ahora sí, estudiado y redactado discurso ante el Congreso de Estados Unidos, el cual nos hizo recordar los ¿mejores? tiempos del populismo y caudillismo mexicano, en donde el priismo era escudo y adalid de las causas presidenciales de nuestro país.

Veamos: anunció casi de entrada que “pronto” iniciará la construcción del muro en la frontera con México, con el objetivo de frenar “las drogas y el crimen”. Del asunto del tráfico y de que ellos son los compradores, junto con sus respectivos líderes de mafias internas, nada dijo, como si se pudieran desvanecer por ensalmo o por milagro de la respectiva iglesia a la que pertenece, según su versión.

Lo que más llamó la atención sobre el punto es que adelantó la creación de una oficina que atenderá –ni más ni menos- que a los estadunidenses, víctimas de crímenes cometidos por inmigrantes y que llevará por título VOICE (Victims Of Immigration Crime Engagement), bajo una premisa clave: “le estamos dando voz a aquellos que han sido ignorados por nuestros medios de comunicación y silenciados por intereses especiales”.

En medio de los vítores y aplausos generalizados de los republicanos, pues los demócratas guardaron religioso silencio, con la idea de que el que calla, otorga, Trump le dijo a su auditorio (y a los millones de televidentes, incluidos nosotros), que él tiene la obligación de representar a su país, no al mundo, pero no se cansó de señalar que acabará con los malos que tiene en la mira, estén dentro o fuera de las fronteras de la Unión Americana.

En este mensaje de una hora, Trump también aseguró que protegerá a los estadunidenses ni más ni menos que con la construcción del muro y poniendo más filtros para el ingreso de personas al país. “Nuestra obligación es servir, proteger y defender a los ciudadanos de Estados Unidos. Estamos tomando medidas fuertes para proteger contra el terrorismo radical”, afirmó.

Y ya entrados en gastos, en el caso concreto de la migración, el presidente estadounidense se puso a tejer sobre eso de que una reforma positiva para todos es posible. “Creo que una reforma positiva real es posible, pero nos debemos centrar en objetivos como mejorar empleos y restaurar el respeto a las leyes. Si nos dejamos, ser guiados por el bienestar de estadunidenses, podemos trabajar juntos en un resultado que no ha tenido el país durante décadas”, comentó alegremente y ya instalado en el carril del optimismo a ultranza, detalló que trabajaran en un sistema migratorio basado en el mérito.

Recordémosle parte de su sinfonía: “si pasamos del actual sistema de inmigración de personas con baja capacitación, y adoptamos un sistema basado en mérito, tendremos muchos beneficios: ahorraremos dólares, elevaremos los salarios y ayudaremos a las familias en dificultades -incluyendo familias de inmigrantes- a ingresar a la clase media”. Y ya se sabe, la mitad del Congreso se le desgranó en ovaciones, queremos pensar que no pagadas.

Luego de un paréntesis en donde habló de empleos e inversiones “made in USA”, el señor de los dineros expresó que la solución para las crisis humanitarias sobre los refugiados es que éstos vuelvan a sus naciones, “a salvo a sus hogares”. “Tenemos que aprender de los errores del pasado. Hemos visto la guerra y la destrucción que han azotado nuestro mundo”, puntualizó.

Ya entrados en gastos, siempre con el gesto que le caracterizó desde su campaña, entre engreído y con cierto desdén, Trump insistió a los congresistas de su país en eso de la desaparición del programa de salud ‘Obamacare’ y sustituirlo “con reformas que amplíen las opciones, aumenten el acceso (a atención médica), bajen los costos y al mismo tiempo ofrezca un mejor servicio de salud”, dijo entre aplausos de sus simpatizantes.

Como vio que ya se estaban molestando los de al lado, por este y otros temas más o menos ríspidos y tratando de bajarle dos rayitas a su retórica, de plano Trump pidió a los partidos Demócrata y Republicano que se pongan trabajar juntos para resolver de una vez por todas, “los problemas de la nación”.

Fue cuando les espetó a representantes y senadores de Estados Unidos que, ni hablar, “demócratas y republicanos deben unirse por el bien del país y del pueblo estadunidense. Mi administración desea trabajar con miembros de ambos partidos para hacer asequible la atención para infantes, por el agua limpia, la salud de las mujeres, el aire limpio, para reconstruir la infraestructura”. Los analistas, desde luego, dudaron de sus señalamientos nuevamente.

En el ínter, cómo no, el señor del anillo presidencial habló de aumentar las inversiones, pero al sector militar, para ser fuerte en el mundo mundial aunque aclaró de inmediato que de ninguna manera eso pudiera significar que buscaría la guerra. Y muchos de los que le vieron y escucharon se frotaron las manos a sabiendas que la economía de guerra deja muchos dividendos, pero también muchos muertos y heridos, así como familias y economías devastadas. Nada más y nada menos.

Al final del camino, mucho más allá de que grandes doctos de la política y la economía se han desgarrado las vestiduras por este discurso del señor Trump, lo que vale la pena esperar son los resultados medidos en deportaciones, en aranceles, en negociaciones unilaterales, en nuevos impuestos, e incluso en inversiones bélicas, más allá de amagos o jugadas para ver quién se espanta. Porque vienen tiempos difíciles, y eso lo sabemos todos, hay que estar preparados, también con hechos.

Por lo pronto, estas Lascas Económicas luchan a piedra partida para desfacer muchos enredos que han provocado otras calizas y romas en los ríos del mundo. Y ya empiezan a tomar sus previsiones antes de que la era Trump se deshaga en el olvido de la Historia, esperándolos con calma, pero la semana entrante.  Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

 

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