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Las Revueltas de Silvestre

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marchas

¿Por qué no Vibró México?

*Hay Diversas Razones Para Justificar una Ausencia

*Jóvenes y no Tanto:  Apolíticos, Acríticos y Pusilánimes

*Ellos, hoy Deberían ser el Gran Núcleo de las Protestas

*¿Hipsters, Millenials, Emos, Podrían Defender Migrantes?

POR SILVESTRE VILLEGAS REVUELTAS

El mismo día que diversas instituciones como la UNAM, colectivos artísticos como Hilos Sedosos y doñas encopetadas como la señora Miranda o Morera convocaban a una marcha, cuyo tema central era protestar contra las políticas antimexicanas que ha estado implementando el presidente Donald Trump, en la ciudad de Milwaukee marcharon miles de “latinos” y mexicanos por la misma razón. La enorme marcha, muy compacta y que los drones la filmaron a lo largo de varios kilómetros contrastó con la reducida afluencia en la Ciudad de México. La marcha dominical que terminó con un insípido canto del Himno Nacional contrastó en negativo frente a las multitudinarias concentraciones que en sus respectivos tiempos apoyaron al candidato Clouthier, respecto al intento de desafuero de López Obrador, respecto al tema de la inseguridad y las que en sus mejores tiempos convocaron diversas secciones sindicales del gremio magisterial. ¿Por qué no vibró México? Existen varias razones e iremos argumentando algunas de ellas. La primera y más evidente es que los connacionales no se han dado cuenta de la inminencia del peligro que se cierne sobre las actividades económico/sociales en nuestro país y que ya es una realidad al norte del Río Bravo: detenciones arbitrarias, deportaciones, separaciones familiares, abuso físico y verbal contra “mexicanos” que transitan en las calles, negocios, escuelas elementales y universitarias en los EU. Las grandes concentraciones ciudadanas en México han respondido a temas de nuestra realidad cotidiana como la galopante inseguridad o el hartazgo en contra de nuestros políticos; misma racionalidad tuvieron en Nueva York, Boston y otras ciudades, las manifestaciones de miles de mujeres en contra de la misoginia trumpiana. Pero en la actualidad y más allá del “más-sí-osare” del patrioterismo mexicano, al común de la población y más del DF (perdón CDMX ¡¡espantosa cosa!!) todavía no le interesa lo que les sucede a aquellos que decidieron ir a probar fortuna “al Norte”: total están a mil doscientos kilómetros de distancia de la frontera de los “dos Laredos”, o a tres mil quinientos kilómetros de Wisconsin.

Otra razón esencial que fue minimizada por los gobiernos mexicanos en sus diferentes niveles y por los corifeos en los medios de comunicación como la televisión, radio y menos en la prensa, fue ocultar, poner debajo de la alfombra las razones económicas, sociales y de inseguridad que hoy dividen al país, y que de medio siglo atrás han obligado a millones de mexicanos a tener que emigrar hacia los EU. Ya sabemos que un número importante lo hicieron porque querían disfrutar de la miel que significa la cultura estadounidense como muchos artistas, empresarios y la familia nuclear del presidente del PAN entre otros intereses: buena parte de la población de la república tiene algún familiar viviendo al norte de la frontera. Volvemos a repetirlo: el problema, que tiene dimensiones históricas, es que los gobiernos mexicanos y el empresariado del país no han podido ofrecer condiciones de vida dignas para que los conciudadanos no tengan que migrar a los EU. Finalmente, ¿por qué no vibró México? Ya lo han expresado los papas Juan Pablo, Benedicto y Francisco, a partir de la segunda mitad de 1970 los grandes intereses que dominan las pautas culturales del mundo occidental se encargaron de convertir en apolíticos, en acríticos, en pusilánimes y en consumistas hasta la médula, a jóvenes y no tan jóvenes que hoy deberían ser el gran núcleo de protesta en las marchas contra las políticas de Trump. Pero estimado lector, usted cree que un hipster, un millenial, un emo tienen el ímpetu para lanzarse a la defensa de los pobres migrantes, para concebir una estrategia revolucionaria que cambie el perfil social de México. ¡¡Que les sigan mesando la barba!!  ¡¡Que sigan obsesionados con sus redes sociales y aparatitos de telecomunicación!!

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