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“¡Estados Unidos Primero!”, Define Donald Trump

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*Casi la Doctrina Monroe: “América Para los Americanos”

*Y México, Hace una Jugada Diplomática con “El Chapo”

*Inicia un Periodo Proteccionista en el Vecino del Norte

POR NIDIA MARIN

El as estaba en la mesa. Horas antes -18 para ser exactos- de que Donald Trump prestara juramento como Presidente en las escalinatas del Capitolio, ante un pueblo profundamente dividido, y advirtiera “¡Estados Unidos Primero!” (o lo que es lo mismo “América para los americanos” de la Doctrina Monroe), el gobierno mexicano colocaba en el juego la extradición de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, quien fuera el enemigo número uno del mundo y el más buscado en su momento.

Y el peso, tímidamente ganaba terreno frente al dólar. La curva del llamado “indicador del miedo” se suavizaba.

Al día siguiente, mientras algunos hablaban de lo crucial de la oportunidad en la entrega del delincuente, del signo de cooperación que portaba, del cumplimiento del convenio bilateral en la materia con el gobierno del que aún era mandatario, Barack Obama, y del mensaje enviado al nuevo ocupante de la Casa Blanca, otros especialistas advertían que podía verse como un rayón en el cuaderno ceremonial del magnate en su ascenso al poder. Pero, as (o alfil) como mencionaron varios, estaba hecho.

Y el peso recuperaba terreno en forma sutil, al descender de la barrera de 22 por dólar, horas antes de la toma de protesta de Trump.

Mientras las marchas de protesta menudeaban en los estados de la Unión e incluían enfrentamientos entre opositores y seguidores, en el set preparado de antemano en el Capitolio, con las banderas desplegadas que hablan de la historia del vecino país, los invitados, los expresidentes Bill Clinton, George W. Busch (su padre no, porque está internado, de la misma manera que su esposa Bárbara) James Carter y Barack Obama, estaban presentes. De la misma manera los contendientes Bernie Sanders y Hillary Clinton, así como gran parte de los integrantes del Partido Republicano.

Tras la llegada de la digna Michelle Obama y el posterior ingreso del bello adorno del nuevo presidente Melania Trump, de origen esloveno, así como del presidente Barack Obama que terminaba su mandato y el arribo entre aplausos, pero no ovaciones, de Donald Trump inició en firme la ceremonia.

Entre discursos de representantes del Congreso, de un magistrado, líderes de las diversas iglesias estadunidenses, coros de universitarios y de mormones, primero rindió juramento como vicepresidente Mike Pence y posteriormente ante John Roberts Glover Jr., Juez Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la biblia que le dio su madre y la oficial usada por Abraham Lincoln en su investidura pronunció las palabras:

“Juro solemnemente que desempeñaré legalmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y que sostendré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos, empleando en ello el máximo de mis facultades”.

Aun no se terminaba de esparcir el humo de los 21 cañonazos de salvas lanzados por jóvenes militares, cuando el presidente número 45 de Estados Unidos iniciaba su discurso:

“Hoy no se pasa el poder entre presidentes nada más, sino que hoy estamos pasando el poder de las instituciones a ustedes, la gente. El poder ha estado demasiado tiempo en mano de las instituciones, mientras que la gente no compartía la riqueza; hay muchas fábricas cerradas, la clase alta se protegía a ella misma. Sus victorias no fueron vuestras victorias. Ha habido poco que celebrar últimamente, pero todo ha cambiado este momento es suyo: pertenece a todos ustedes, a cada uno de quienes están viendo esta ceremonia. Es su celebración, Estados Unidos es su país”.

Después aludiría a que Washington floreció, los políticos florecieron, pero la gente no: “Viejos centros urbanos, fábricas cerradas, sistemas educativos que permiten que nuestros estudiantes no alcancen los conocimientos necesarios, bandas armadas de narcotraficantes que han llenado de miedo nuestra nación: esto acaba aquí y ahora”.

Y Además…

“Durante décadas hemos enriquecido a extranjeros a costa de nuestras industrias, permitiendo un lento decaimiento de nuestra industria y de nuestros militares. Hemos tenido que defender las fronteras de otras naciones y no las nuestras. Hemos gastados miles de millones en países extranjeros mientras nuestra propia infraestructura se ha caído; hemos hechos ricos a otros mientras la prosperidad de nuestro país se fue perdiendo”.

No faltaría por supuesto el ataque…

“Cada decisión en comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores será tomada para beneficiar a los trabajadores y familias norteamericana. Protegeremos nuestras fronteras frente al caos de otros países que destruyen nuestros empleos. La protección llevará a prosperidad y fuerza”.

El discurso calificado no sólo como nacionalista, sino chauvinista, fue desahogado en 16 minutos y la soprano Jackie Evancho, de 16 años, finalista del programa televisivo “American’s Got Talent” (of course) interpretó el himno de los Estados Unidos, como final del espectáculo.

Y México y el mundo están con la guardia en alto.

 

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