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Del Cine y las Leyes

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“El Niño y el Muro”

Y Hablando de Muros…

*Las Dificultades de un Pueblo con una Tapia de por Medio

*El Muro EU-México Separará Familias, Vecinos y Amigos

*Es la Insensatez de una Política Realmente Incomprensible

POR HORACIO ARMANDO HERNÁNDEZ OROZCO

“El Niño y el Muro”, coproducción hispano-mexicana, dirigida por Ismael Rodríguez, con guión de Pedro Mario Herrero, basada en una historia del californiano Jim Henaghan, con la actuación de Nino Del Arco (Dieter Smith), Inma de Santis (Martha), Daniel Gélin (Gunther Smith), Yolanda Varela (Sra. Smith), Karin Block (Karin Dalhman), George Rigaud (Sr. Dalhman), Harry Wolff (Novio de Karin), Carlos Piñar (Guardia alemán #1), Gérard Tichy (Guardia alemán #2), Hugo Blanco (Guardia alemán #3) y José Ángel Espinosa 'Ferrusquilla' (Hombre que escapa del muro), cuya estreno fue en julio de 1965.

El filme narra la tierna historia de Dieter, un niño de cinco años que vive con sus padres, un cartero y una obrera en Berlín Occidental junto al muro que divide la ciudad; Dieter anhela tener una pelota, y su padre se la compra; mientras jugaba con ella, accidentalmente, es pateada y traspasa el muro, cayendo al lado Este; el pequeño está decidido a recuperarla y hace un hoyo en el muro, pero se percata que una niña llamada Marta ahora juega con su pelota, Dieter le regala su ratón para convencerla de que se la regrese; surgiendo una auténtica amistad entre ellos.

La película fue rodada en 1964, en los exteriores del Berlín Occidental, cuando apenas el muro que dividía la ciudad tenía escasos tres años de construcción, y ya se vislumbraba la infamia que representaba; paralelamente a la amistad de los infantes, se narran otras dos historias, que muestran lo difícil que fue para el pueblo alemán vivir bajo la tensión de la guerra fría; esta cinta es valiosa por ser la primera que toca el tema del ignominioso muro de Berlín.

Esa pared, que no me deja verte…

El guardia #1 del muro, está enamorado de Karin Block, quien tiene un noviazgo que no la va a llevar a nada bueno, y muy secretamente ella también está enamorada del guardián, pero esta relación es más que imposible, pues no obstante que ambos son alemanes, él pertenece a la socialista República Democrática Alemana (RDA) y ella a la República Federal Alemana (RFA).

El muro de Berlín se construyó el 13 de agosto de 1961 y fue derribado el 9 de noviembre de 1989; formaba parte de la frontera interalemana que separaba el Berlín Oeste del Berlín Este; denominado por la RDA como Muro de Protección Antifascista, y por parte de los medios de comunicación y un segmento de la opinión pública occidental como ‘muro de la vergüenza’; legalmente, no formaba parte de la RFA.

La RDA sostenía que el muro fue levantado para proteger a su población de elementos fascistas que conspiraban para evitar la voluntad popular de construir un Estado socialista en Alemania del Este, pero en la práctica, el muro sirvió para impedir la emigración masiva que marcó a Alemania del Este y al bloque comunista luego de la Segunda Guerra Mundial.

ESTOY PARADO SOBRE

LA MURALLA QUE DIVIDE…

Aprovechando la oscuridad de la noche, un hombre intenta saltar el muro, un perro ladra alertando a los guardias y el centinela que está enamorado de la joven Karin es incapaz de disparar con su ametralladora a este hombre, pero el guardia #3 le dispara y lo mata; Karin ha presenciado todo y le pregunta a su novio que le puede pasar al guardián que no se atrevió a disparar, la respuesta es sencilla: cadena perpetua.

No se sabe con exactitud el número de personas que fallecieron al intentar traspasar la frontera a través del muro; según la Fiscalía de Berlín considera que el saldo fue de más de 200 personas, incluyendo 33 que fallecieron como consecuencia de la detonación de minas, a su vez el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro.

Dejando a un lado el número exacto de víctimas, es inconcebible que los guardianes del muro tuvieran como orden legal disparar contra toda persona que intentara cruzar el muro. No es válida ni lo será una norma que faculte a la autoridad a disparar contra civiles por el simple hecho de que deseen buscar una vida mejor.

El Tribunal Constitucional Federal de Alemania emitió un emblemático fallo conocido como “Los guardianes del muro de Berlín”, quienes alegaban en su defensa el cumplimiento de un mandato emitido por un superior, el cual estaba legalmente establecido conforme lo dictaba la legislación vigente de la época, que su conducta fue lícita, ya que sus actos no tenían sanción alguna.

El citado tribunal constitucional empleó la llamada “Fórmula Radbruch” que señala: “la injusticia extrema no es derecho”, dando pauta a un derecho supralegal que tiene la finalidad de invalidar al derecho vigente que sea contrario al principio de justicia.

Este es un caso ejemplar de lo que un Estado jamás deberá hacer, si bien es cierto que las normas del sistema jurídico de la RDA permitían y ordenaban las conductas realizadas por los guardianes, esto no quiere decir que sean legítimas.

ANOTHER BRICK

IN THE WALL…

Dieter había logrado hacer un hoyo en el muro, quitando un ladrillo del mismo, y a través de este agujero veía y jugaba con Marta, hasta que un guardia tapia esa abertura; es cuando el niño le regala su pelota y le promete a la pequeña regresar al otro día y hacer otro hueco. Una conmovedora escena.

Un ladrillo más en la pared, separa a los niños, pero no solamente a esos inocentes que no entienden qué hace ese muro allí y por qué es tan grave sobrepasarlo; ese muro es un absurdo, que busca que los alemanes vivan separados, tan absurdo como la simple piedra que impedía a los chiquillos jugar a la pelota.

El muro separó familias, vecinos y amigos; la insensatez de la guerra mostraba una de sus consecuencias más nefastas: Dividir a la gente; la madre de Karin vive en la RDA, mientras que ella y su padre en la RFA.

El poeta gales Dylan Thomas, acuñó una hermosa frase: ‘La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo’; esta frase resume el final de la película, Dieter arroja su pelota sobre el muro sin que se vea caer la misma, la amistad del pequeño y Marta no va terminar con un simple muro, durará mucho más.

La película de Ismael Rodríguez presentó al mundo entero, por primera vez, la vergüenza que significó la construcción del muro de Berlín, la insensatez e irracionalidad de un sistema que pretendía “proteger” a sus ciudadanos del fascismo, pero que mataba a sus propios nacionales si intentaban brincarlo; es claro que ningún muro puede impedir que surja una noble amistad entre dos inocentes; el muro de Berlín duró menos de 28 años y cayó.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en la construcción de un muro en la frontera con México, que sin lugar a dudas separará familias, vecinos y amigos, aquí no hay guerra de por medio, pero si la insensatez de una política incomprensible, y parece que nadie recuerda la historia; un muro que una vez más va a dividir a la gente; pero ¿cuánto durará este muro?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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