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La Cuesta de Enero 2017

POR RAFAEL MARIN MARIN

Cada año los mexicanos amanecemos con “el Jesús en la boca” al saber qué vamos a  hacer con tan poco dinero y tantos gastos y aumentos, me refiero a los 56 millones de pobres que tiene el país y un 20 por ciento de 120 millones que pasan de la clase media a una desconocida que ni los estadísticos o sociólogos han empezado a estudiar o definir, y que, en síntesis se llama pauperización de la población semiestable económicamente hablando, que no se sabe si es o ya no clase media.

Enero despertó con el dólar a 27 pesos la venta en ventanilla, el gasolinazo que subió oficialmente en promedio tres pesos aunque se venda en otras partes gasolineras o centros de distribución clandestina en 18 o 9 pesos respectivamente, representando los dos escenarios una violación a las normas. Seguramente los precios de la canasta básica se elevarán y en casos específicos y zonas económicas se dispararan para regularizarse poco a poco sin que ello implique una baja hasta cómo estaban. Los precios de la líneas camioneras federales y locales también subirán como respuesta al precio de la gasolina y diésel, lo m ismo sucederá en vuelos. Que decir de las colegiaturas en escuelas públicas y privadas, algo que nadie ha podido controlar porque se siguen cobrando cantidades exorbitantes bajo el escenario de que son cuotas donadas a la sociedad de padres de familia.

Y a simple vista el primer responsable  es el Presidente de la Republica que no ha sabido llevar a buen puerto la economía nacional, pero él no es el Titular de Hacienda sino otro es el equipo que la maneja, tampoco puede dejarse de voltear el rostro al Banco de México que tiene una gran responsabilidad sobre el control del peso/dólar y que parece no les ha importado seguir teniendo una vida superflua que es más bien lo que les interesa y qué decir de los gobiernos locales, es decir los estatales y municipales en el país, que son los que reciben las partidas etiquetadas y son ellos mismos, los gobernadores y los presidentes municipales quienes  no los aplican al cien por ciento, porque no saben, no les interesa, no les conviene o saldrán como nuevos millonarios del sistema, lo cual es una costumbre que empieza a arraigarse en el país. Lo es, cuando vemos que 2016 dejo más de cinco gobernadores multimillonarios y una justicia que nos los alcanza ni los encuentra por ningún lado.

Qué hay de gobernadores y presidentes municipales que compran sin recato y pudor zonas protegidas y tierras ejidales a precios irrisorios para su conveniencia, qué hay de gobernadores, diputados, senadores, presidentes municipales que no tienen encima de ellos una Ley de Revocación de Mandato a la mitad de su periodo constitucional que los haga reflexionar sobre su trabajo y los someta a la voluntad popular nuevamente para saber si siguen en el cargo o se van, ¿qué hay de ello? Nada, absolutamente nada porque no les interesa la democracia.

Si el Congreso de las Unión y los funcionarios del Banco de México y la Secretaria de Hacienda asumen su papel histórico y constitucional podremos mirar que hay soluciones de corto y mediano plazo que no las vemos por la falta de coordinación de esfuerzos. Algo sucede cuando estas autoridades no miran hacia los estados y municipios y los gobernadores y presidentes municipales son señores de horca y cuchillo, sin que nadie los frene, sino hasta que sean desaforados –lo que no ha sucedido en 500 casos- que terminen su gestión o pidan licencia y desaparezcan con miles de millones de pesos perdidos en alguna parte de mundo, o más bien dejando que el tiempo pase. Alguien en el Banco de México le está fallando al Presidente de la Republica y alguien o muchos en Hacienda le están fallando a su Titular José Antonio Meade, por lo que los cambios son constantes.

Esa no es culpa del Presidente Peña Nieto sino de sus equipos federales que parecen dormir cuando el Ejecutivo Federal trabaja y cuando este decide dormir sus cinco horas de rigor, sus equipos financieros y económicos siguen  durmiendo. Pero además el presidente no es responsable de que en los estados estén llenos de alcaldes simuladores y gobernadores con sed de venganza y de dinero.

Lo mismo pasa con algunos delegados federales en varias partes del país, quienes el fin de año pasado se dedicaron, según ellos, a promocionar la imagen del Presidente Peña, pero no propiamente casa por casa, comunidad por comunidad, mirando de frente a la gente, sino con conferencias de prensa –no muy representativas- donde los halagos y el alcohol, además de ricas comidas, fueron dadas con cargo al presupuesto federal.

En fin, que entramos a un 2017 difícil para todos –no para muchos- que en términos generales pinta no muy halagador, pero donde tenemos la oportunidad como gobierno y sociedad demostrar que haciendo bien las cosas se puede salir adelante, asumiendo cada quien su papel y privilegiando el respeto a los derechos humanos y garantizando a la población servicios de calidad por lo que por cierto paga con sus impuestos. Así las cosas. Agradezco infinitamente a Jesús Michel y Nidia Marín, por permitirme seguir colaborando como articulista invitado en este gran medio Semanal que es Misión Política, editado por el medio prestigiadísimo El Sol de México de la cadena OEM, a todos ellos muchas gracias y existo siempre. Actuemos.

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