Banner




Ud. está aquí

Los Dados de Dios

Correo electrónico Imprimir PDF
trump

Los Avatares con el Nuevo Gobierno en Estados Unidos

*¿Quién Prevalecerá? ¿Donald Trump o la CIA?

*Una Historia Anti Rusia que Cumple Setenta Años

*Hollywood, las Películas y las Tristes Listas Negras

POR NIDIA MARIN

El primer año con Donald Trump en la Casa Blanca sólo estará pleno de preguntas. Una, por ejemplo, sería si este presidente de Estados Unidos podrá lograr que el pueblo estadounidense cambie su posición antirrusa, derivada de una educación no formal que ya cumplió siete décadas, establecida mediante propaganda e inclusive por Hollywood.

Otra interrogante es si el nuevo mandatario podrá controlar el rechazo de las agencias de seguridad de su país (FBI y la CIA), en abierta confrontación contra Vladimir Putin y su gobierno, donde la manzana de la discordia es Siria.

La CIA ya ingresó en la tercera edad. Estará cumpliendo este 2017 los sesenta y cuatro años desde que fue creada en 1953 como la United States Information Agency (USIA) previa promulgación de la Ley de Seguridad Nacional de 1947.

Aseguran que su primera gran misión, antes de ser formalmente establecida, fue influir en las elecciones italianas en 1948, ante la fuerza que tenía la Unión Soviética sobre el Partido Comunista Italiano, al que subvencionaba.

También señalan que sólo en los primeros seis meses de existencia de la mencionada USIA, ésta agencia ordenó la filmación de 66 películas anticomunistas y de 100 noticieros, independientemente de la publicación de libros, revistas y folletos. ¿Será real? A lo mejor.

Ciertamente fueron decenas de cintas (como “Doctor Zhivago” y “Rebelión en la Granja”) en las cuales se satanizaba al comunismo, con la actuación de grandes actores como John Agar, Robert Ryan, Omar Shariff y un extenso etcétera.

Eran los tiempos de las llamadas “listas negras” sobre las cuales Larry Ceplair, de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, escribió:

“El 24 de marzo de 1947, James F. O´Neil, vicepresidente de la Comisión Nacional de Americanismo, comentó al Comité de Actividades Anti-Americanas que notaba “evidente influencia comunista” en las películas, y que el comité debía investigarlo.

“Tres días después, Eric Johnston, presidente de la Asociación Cinematográfica de América, reconoció ante el comité que había comunistas que trabajaban en Hollywood, pero expuso inequívocamente: “Si los comunistas se proponían tomar Hollywood, han sufrido una tremenda derrota”.

“El Congresista John Rankin y Karl Mundt advirtieron a Johnston de que era mejor que los ejecutivos del estudio hicieran una limpieza. El Congresista Richard Nixon aconsejó a la industria que empezara a hacer películas anti-comunistas”.

En su trabajo “Rojos y Listas Negras en Hollywood: Luchas Políticas en la Industria Cinematográfica” dejó consignado:

“En septiembre de 1947, el Comité de Actividades Anti-Americanas emitió citaciones para ocho jefes de producción, ocho actores, quince escritores, cinco directores, y otros seis, ordenándoles que se presentaran en Washington en octubre. Diecinueve de los citados fueron etiquetados como “testigos inamistosos”, porque dejaron claro que no cooperarían con el comité. De hecho, planearon destruirlo”.

Sobre las cintas el propio Ceplair dijo:

“Las películas más seguras eran aquellas con mensaje anticomunista. Se estima que los estudios comenzaron la producción de cerca de cincuenta de tales películas entre 1948 y 1955. Portadoras de títulos tales como “La Cortina de Acero”, “La Amenaza Roja”, y “Me casé con un comunista”, todas eran de baja calidad y ninguna funcionó bien en la taquilla.

“Otros géneros seguros eran las películas de invasores del espacio (“Invasion of the body snatchers”), las películas épicas cristianas (“Quo Vadis”), las comedias sobre rubias que van detrás del dinero (“How to marry a millionaire”), y los espectáculos de Cinerama”.

En el siglo XXI, es Rusia la que es acusada por los demócratas de haber influido en el proceso electoral estadounidense. De ser así, los espías de aquella también legendaria KGB estarían pagando no con la misma moneda, sino con una de mucho mayor valor.

Como fuere, en Estados Unidos hay un absoluto rechazo por todo lo que huela a Rusia y lo más curioso es que tal desprecio está centrado en aquellos estados de la Unión Americana del centro del país, precisamente los que en una gran mayoría votaron por Donald Trump, el más ferviente defensor en el mundo de las políticas de Vladimir Putin.

¿Qué sucederá? ¿Acabará Donald Trump con la CIA o ésta con Trump? Es cuestión de tiempo para saber los avatares.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

 

Escribir un comentario