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Las Revueltas de Silvestre

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Educación e Inseguridad

*Reproducción de la Exclusión Social en las Escuelas

*El Círculo Familiar y los Males “Familiares” y “Elitistas”

*Egresados Mexicanos Están Compitiendo en Desventaja

POR SILVESTRE VILLEGAS REVUELTAS

Para los analistas que estamos en contacto con jóvenes universitarios nos preocupa de sobremanera la forma y el monto de los contenidos académicos que por especialidad estamos dictando en los recintos universitarios, y por otro lado, vemos todos los días, los mismo en la calle que en los establecimientos de esparcimiento y en sus relaciones intrafamiliares un relativismo total, una falta de autocrítica, una muy alta incapacidad para sobrellevar el rechazo intelectual y al final de cuentas un comportamiento social que raya en el delito.

Hace días la OCDE publicó los resultados de la prueba internacional PISA y ellos dan muestran que salvo el “club” de los países que en las muy diversas habilidades tienen diez de calificación el resto de las naciones deben estar muy preocupadas por los resultados de semejantes pruebas; uno de los datos más interesantes y que “nosotros” ya lo habíamos palpado es que, más allá del discurso propagandístico y quizá de la limpieza en sus instalaciones, la educación pública y la que se brinda en instituciones privadas adolece de los mismos defectos, sus egresados sacan las mismas malas calificaciones. En el caso particular de las escuelas privadas, debido al excesivo consentimiento de los padres de familia hacia sus hijos como las presiones que aquellos ejercen sobre las autoridades educativas, este tipo de planteles ejecutan un menor control académico y de comportamiento social sobre el alumnado. Los contenidos por asignatura son más sencillos y en términos generales el proceso educativo que debería tender a hacer un bien ciudadano, por el contrario, reproduce todos los males “familiares”, “elitistas” y de exclusión social que ellos ven adentro de su círculo familiar y de sus amigos. En resumen, como está hoy la educación no sirve para resolver los problemas nacionales, sino que ahonda en la dependencia mexicana respecto a la tecnología extranjera; hay que enfatizar, en la realidad contemporánea el tipo de educación que se brinda en las escuelas privadas ha contribuido a aumentar el resentimiento social, sin duda alguna una situación peligrosa.

Es evidente que de un par de décadas atrás y desde las alturas de las instituciones financieras internacionales, se impuso el esquema educativo para que México brindara una educación para el nivel de una economía que reproduce el sector de los servicios pero que no está capacitada para crear tecnología. Se cumple lo que ya en 1880 un economista británico había afirmado en el sentido de que nuestro país nunca sería realmente un motor para la industrialización; en términos contemporáneos diríamos que somos maquiladores. Nuestros gobiernos en sus distintos niveles dan todas las facilidades para que las muy diversas compañías automotrices instalen sus plantas y nosotros solamente ensamblamos las partes mecánicas y electrónicas de los automóviles, pero no creamos ninguna línea automotriz con tecnología propiamente mexicana. Pero el mal educativo no se reduce a la muy complicada inventiva industrial, si nos dirigimos a las áreas del diseño publicitario, de la industria editorial, de la televisión e inclusive de los deportes como el futbol, en la práctica resulta que nuestros egresados compiten en desventaja contra argentinos, cubanos, colombianos y españoles radicados en México, porque en su formación curricular de la escuela primaria o universitaria ellos saben muy bien su idioma español, se expresan correctamente en los documentos escritos, saben debatir y sobre todo, tienen una disciplina mayor que redunda en la entrega de mejores tareas, mejores proyectos de investigación, mejores productos publicitarios. Lo anterior es una realidad debido a que han estado menos consentidos por sus progenitores y han sido formados en disciplina al interior de las diversas instituciones educativas. Para finalizar, estimados lectores, comparen una entrevista entre un jugador argentino de futbol y otro mexicano, el resultado es que el primero sabe articular bien sus argumentos y los nuestros son casi unos analfabetas funcionales. La SEP debería hacerle menos caso a sus pedagogos que han arruinado la educación en México, porque los docentes no deben ser amigos de los alumnos y la educación que se centra en “contenidos significativos” para los pupilos termina siendo muy reducida y superficial.

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