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Lascas Económicas

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Urge Fortalecer al Mercado doméstico, sin Ambigüedades

*Desubicado Pensar que Tras Elecciones de EU Saldremos

*Meade Kuribreña, Obligado a dar Resultados en la SHCP

*Un Gran Problema es y Será el Reanimar Ventas Locales

POR LUIS EMIGDIO CONTRERAS

Nos enteramos que a mediados de la semana anterior, a Los Pinos, al inquilino sexenal, que en el tema no sabe mucho que digamos, le hicieron llegar un reporte de cómo iba eso de la economía doméstica, los riesgos inmediatos y no tanto, así como las perspectivas para esto que se llama  país.

Desde luego, la fotografía de los últimos días no necesariamente se parece a la de hoy, por darles un dato, pero sí podemos coincidir con ustedes que eso de las elecciones en la Unión Americana no precisamente es el factor que mueve los hilos de la especulación doméstica, como se lo hemos reiterado una y otra vez en este espacio y que en ese informe parece que se le insistió a nuestro personaje.

Nos dicen los que andan en los pasillos presidenciales que al egresado con ciertas controversias de la Universidad Panamericana le han enfatizado la necesidad de que como país corregimos la relación deuda/Producto Interno Bruto y lo hacemos a la velocidad del rayo, o seguramente veremos pasar de lejos el desfile de los vencedores globales, una vez que se restablezca con cierta firmeza eso del crecimiento, cosa que ocurrirá por ahí del 2019, si es que, y solo si, se reúnen ciertas condiciones.

Pero como este sexenio ya se lo llevó el tiempo, por señalar una frase, a los expertos oficiales como que ya no les interesa mucho el saldo peñista y quieren ver a más largo plazo, incluso a sabiendas que el ortodoxo amigo José Antonio Meade, se encuentra al frente –éste sí- de las finanzas públicas, y al menos enderezará el barco económico para que pase lo menos mellado la frontera del 2018.

Quién sabe si esto ocurra también en el plano político, nos alertan los Contreras politólogos de costumbre.

Lo que le podemos adelantar es que Meade Kuribreña tiene muy pocas posibilidades de encaramarse en el lomo sexenal como titular de la siguiente Silla del Águila porque lo suyo, lo suyo, es dar resultados y no andar mucho que digamos en la jerigonza y demagogia política.

Más le sirve a México el ahora secretario de Hacienda desde un puesto público –incluso sin importar el partido- que desgastándose en eso de las precampañas o peleándose con los vecinos de junto, como parece ocurrir en todas las instituciones partidarias.

Pero no cambiemos el tema. La cobija presupuestal tiene que ser tejida por los hilos de los ingresos y estos no parecen ser muy abundantes para el año venidero. Y del lado de la política monetaria, los vaivenes en el tipo de cambio se acentuarán no porque gane Hillary sino por las señales de preocupación ante lo que pueda ocurrir en nuestra latitud, en términos de mucho mayor inflación –este sí tema clave en el señalado reporte que referíamos-, aumento en las tasas de interés con su incremento en el precio del crédito, mayor tasa de mora financiera, más desempleo y mayor presión… en tiempos electorales.

Fuera de esto, no pasa nada, habría comentado lacónicamente el titular de la política monetaria, Agustín Carstens no hace poco en una reunión con banqueros foráneos y el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, en donde se dijo que los idus de septiembre, casi innombrables, solo quedaron en el anecdotario, con todo y el legado bastante sucio al también doctor Meade, que por cierto ya empezó a mover barredora y demás enseres de limpieza nacionales.

Lo que son las cosas, nos señalaron en un brief entre banqueros privados, en el marco de la mensual reunión privada de la Asociación de Bancos de México, que ni hablar el negocio de prestar dinero seguiría siéndolo, sí, pero el año entrante habría que multiplicarse para no depender solo de los servicios financieros porque como van las cosas sí pudieran presentarse muchos problemas en un mercado raquítico donde la cobranza va a romper la cabeza a no pocos de estos empresarios del dinero.

Por mucho que se siga insistiendo en los foros oficiales que podremos resistir el vendaval externo, nos permitimos ratificar, la gran bronca es y será el reanimar las ventas locales, con fuertes presiones sobre los precios y, claro, con expectativas muy adversas por donde quiera que se le vea. Los mismos banqueros y sus grandes ejecutivos ya están pensando, ni más ni menos, que en recortar sus nóminas con singular alegría, menos el área de la cobranza en donde programan desde ahora poner a sus mejores alfiles. Así como lo lee.

A estas alturas de la sedicente administración, las perspectivas como nos adelantan todos los expertos son bastante escuálidas en el concierto económico nacional y el peso específico de los actores juega un papel extraordinario frente a los acontecimientos que se vienen y, ahí sí, los factores foráneos jugarán un papel preponderante.

¿Por la inercia en la que estamos, y que todo mundo conoce como nada de pechito, podremos sobrevivir y pasar la frontera sexenal para que volvamos a confiar en el factor esperanza de que el siguiente (o la siguiente) éste sí, podrá enderezar la nao nacional, hecha pedazos, devastada por coludidos y anodinos contramaestres?

La respuesta es no. La salida efectiva es nadar a contracorriente y apuntalar la lancha doméstica como lo hemos solicitado en otras ocasiones olvidándose del mar picado y proceloso, de las adversidades en el cielo, de las tormentas y aguas subterráneas a contraflujo. Pensar en uno mismo y en los suyos, refugiándose en los sólidos muros de las pocas deudas y las “vaquitas” entre los integrantes de la familia. Ya no podemos dejar nada al futuro, porque éste es hoy.

Aquellos de más años recordamos cómo nos fue mal por no tomar previsiones en la no tan lejana crisis del 2009 o en la de 1995. Si usted no retoma las experiencias del pasado, luego no diga que no se lo dijimos. Aprendimos y actuamos.

Por lo pronto, estas Lascas Económicas andan buscando con otras piedras que el saldo de este y el año entrante no sea muy dañino y que se pueda tener el oxígeno suficiente para encarar los ejercicios subsecuentes. Y le esperan en este mismo espacio, la semana entrante Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

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