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Reportaje

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Las Delicias Tras las Puertas de una Ciudad Amurallada

*Campeche, Presuntuoso Destino

*Pibipollo y Torteado de Puerco ¡mmm!

POR SUSANA VEGA LÓPEZ, (Enviada)

CAMPECHE, Camp.- Las construcciones se visten de colores suaves, que encantan, tranquilizan, que arrancan un suspiro, que causan admiración; es una suerte que los colores del atardecer resalten en las fachadas de las casas de la ciudad, que envuelve con su calor, con su lluvia, con la algarabía de la gente a quien se encuentra por primera vez en San Francisco de Campeche.

Al caminar por esta ciudad de calles limpias, rodeada de murallas de más de 500 metros, dos puertas (la de mar y la de tierra), fuertes como el de San José, San Miguel y San Francisco y ocho baluartes que se construyeron para defenderse de los ataques de los piratas que llegaban con sus embarcaciones para saquear los pueblos, se encuentra uno con los antojitos que ofrece “la tierra del pregonero que se eleva tal como el sol y se oye con los luceros”, como dicta la canción.

Pan de cazón, tamal colado, pibipollo, torteado de puerco molido o de pavo, ensalada de codito y de pollo, panuchos y tacos de cazón, sandwichón, quiché (una tarta rellena de jamón, queso philadelphia, mermelada y chícharo), y empanadas, son comidas que se venden en puestos callejeros como el de doña Guadalupe, que se encuentra a un costado del Teatro Juan de la Cabada, cerca del malecón, o en  elegantes restaurantes como La Pigua. El sabor: delicioso; los precios: al extremo.

Aquí, en Campeche, -como en Quintana Roo y Yucatán- se usa mucho un ají que es, probablemente, el más picoso de los chiles: el habanero, sin embargo, ¡no es originario de México, sino de Java!, (de allí, quizá, el nombre: “javanero”, y luego, habanero).

Turrones, merengues con buñuelo, cocadas, agua de horchata de coco, dulce de calabaza, de papaya, mazapanes, son, entre otros, los dulces típicos que ofrecen los campechanos, habitantes de una ciudad amurallada y casas estilo español (andaluz) de los siglos XVII y XVIII que le valieron para que se le reconociera como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El pibipollo, una especie de tamal grande y horneado, contiene masa, manteca, tomate, cebolla,  pollo, puerco, y recado que se envuelve en hojas de plátano y se amarra con un pequeño mecate, para cocinarlo al horno o enterrado. Se sirve con una deliciosa y picante salsa roja que los campechanos acostumbran comer a cualquier hora del día, incluso en las noches.

Campeche capital fue el puerto más importante de la península de Yucatán en la época colonial. Piratas y corsarios asaltaban los navíos que traían valiosos cargamentos y prueba de ello se encuentra en el fondo del mar donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene detectados 23 sitios sumergidos en las aguas campechanas con embarcaciones y restos de naves que encierran muchas historias. Galeones ingleses, franceses y españoles pueden ser visitados por buzos y personas en general que se atrevan a realizar esta aventura que requiere de una buena condición física, un equipo especial y un guía.

Vale la pena echarse una vuelta por la ciudad amurallada que encanta por su limpieza, el calor de su gente, el clima, su gastronomía, su historia y sus construcciones en general que se muestran orgullosas por los colores que viste.

Escucha todos los miércoles de 12 a 14 horas Platiquemos de Turismo en www.viveradio.net y el podcast www.en platiquemosdeturismo.com

 

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