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Las Revueltas de Silvestre

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Independencia y Soberanía

* Tema que Debe Estar en Primera Línea del Accionar Político

*Ante la Visita de D. Trump a México y los Posibles Daños

*Cambios en el Gabinete: Decisión Soberana del Presidente

POR SILVESTRE VILLEGAS REVUELTAS

Allá por el año de 1816 el movimiento de independencia en la Nueva España estaba en franco declive, una vez que meses atrás había sido fusilado José María Morelos y con ello el programa de reformas sociales para la América Septentrional quedaba en la orfandad para mejores tiempos. Asimismo, porque el general Manuel Mier y Terán disolvió la junta de representantes populares -a manera de congreso itinerante- que se había opuesto y obstaculizado la campaña militar del “siervo de la nación”, amén de entorpecer los simples, pero totalizantes argumentos contenidos de “Los sentimientos de la nación”, para entregarse como reunión de “notables” a una serie interminables discusiones propias de leguleyos con o sin conocimientos jurídicos. También era ese año de dieciséis cuando gobernaba en España, quizá uno de los peores reyes que ha tenido que sufrir el pueblo español, esto es, Fernando VII. En aquél reino como en las posesiones españolas en América se habían levantado (1808) movimientos populares y alzamientos militares a su favor y se le conoció como “el deseado”. Pero cuando finalmente regresó de su exilio en 1814 llevó a cabo una política de persecución contra ricos y pobres, con mando y sin él, porque en su ideología reaccionaria resultaban enemigos totales aquellos individuos que en algún momento habían apoyado el movimiento que señalaba para España el afianzamiento de una monarquía constitucional de carácter liberal. Para el caso que nos toca tuvieron que pasar los años hasta 1821 para que una combinación de factores en España, en Europa y en la Nueva España se combinaran para que la elite en la Ciudad de México, los afanes independentistas de Vicente Guerrero, las aspiraciones de autoridad proclamadas por Agustín de Iturbide y el espíritu de cuerpo representado por el ejército virreinal, amén de la oposición del clero novohispano a la política secularizadora que venía de la península, todos estos actores en su conjunto vieron la necesidad y conveniencia de la separación del reino americano (27 de septiembre) y su transformación en un estado independiente. México, que brevemente fue Imperio Mexicano para transformarse en los Estados Unidos Mexicanos, una república bajo el texto constitucional que estableció el sistema federal como forma de gobierno de la unión. Septiembre de 1808 fue el primer intento autonomista; septiembre de 1810 comenzó el movimiento liderado por el cura Miguel Hidalgo y once años después, en el mismo mes, hizo su entrada el Ejército Trigarante. Pasaron las décadas y el país entró en un proceso de desintegración territorial que culminó el 16 de septiembre cuando las tropas de los Estados Unidos tomaron Palacio Nacional y enarbolaron la bandera de las barras y las estrellas. Como dirían las deidades del panteón mexica, en particular Tláloc, dios de la lluvia, esta época del año (septiembre) es calamitosa pero también propicia para sucesos importantes: lluvias e inundaciones, terremotos y temblores de carácter político como es hoy (cuando es escriben estas líneas) la renuncia del secretario Videgaray y su equipo más cercano en la Secretaría de Hacienda.

Fue una decisión soberana que el presidente Peña hiciera los cambios en su gabinete, porque la visita de Trump a nuestro país tuvo las connotaciones de posibles daños a la soberanía nacional si es que él llegase a ocupar la presidencia de los Estados Unidos. Construir la soberanía en México ha sido un proceso de muy larga duración, ha provocado cuartelazos militares, ha sido motivo de rebeliones civiles, ha generado más de una decena de momentos donde la ciudadanía defendió la integridad de la república y desde 1808 a la fecha, plantear y sostener la importancia de un país y un pueblo soberano ha provocado cientos de miles de muertos. En el mundo de la aldea global donde los corporativos económicos traspasan fronteras, donde el mundo criminal lanza su tentáculos e intereses en todos los continentes, donde en ciertas regiones las fronteras se diluyen o no sirven para detener el flujo de migrantes, el tema de la soberanía nacional debe estar en la primera línea del accionar político y de la conciencia ciudadana. Los historiadores vemos en la soberanía un tema muy presente y ello se palpa en la formación académica y actuación de la ahora primera ministra inglesa Teresa May, de la canciller Merkel y del estadista Winston Churchill quién tenía muy presente en la historia los intereses soberanos del imperio británico.

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