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Gran Batalla en Ciernes: Lograr la Llave que Abre la Puerta del Palacio Nacional

*Arrancó el Proceso Electoral Rumbo a los Comicios de 2017

*Con Ello Inicia la Preselección de los Candidatos Partidistas

*Deberán Emitir Convocatorias Para los Procesos Internos

*¿Prospectos? Hasta Ahora, Suman Trece de Tres Partidos

POR ALBERTO ALMAZÁN

Iniciado el proceso electoral en el Estado de México, quienes aspiran a suceder a Eruviel Ávila Villegas, calientan motores para levantar el vuelo.

Una de las tres entidades que nunca ha conocido la transición, el Estado de México es la joya de la corona.

Es, dicen politólogos y analistas, el laboratorio electoral para antes de las elecciones presidenciales. Lo mismo se decía de Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua, Durango, en las que tampoco el PRI había conocido la derrota.

Sin embargo, el vecino Estado, con el padrón más grande del país, con 11’023,636 de ciudadanos en la Lista Nominal –la última actualización corresponde a 2015- es, en efecto, la antesala para llegar a Los Pinos.

Hay un ingrediente adicional imposible de soslayar: el presidente Enrique Peña Nieto es mexiquense, fue gobernador, diputado local y funcionario estatal. Surgió como precandidato presidencial en el mismo momento en que ganó las elecciones en 2005, en las que venció 2 a 1 a los candidatos del PAN, Rubén Mendoza Ayala y a Yeidckol Polevnsky Gurwitz.

De ahí, la importancia para el PRI de retener el gobierno mexiquense.

Y para las oposiciones obtener el triunfo y derrotar al tricolor representa la llave que abre las puertas de Palacio Nacional.

Desde ahora están las negociaciones entre los dirigentes del PAN, Ricardo Anaya Cortés y del PRD, Alejandra Barrales, a fin de formalizar una “alianza” o “coalición” que les permita hacerle frente a cualquiera de los nominados por el PRI.

Para los dos partidos opositores en el Estado de México, existe, sin embargo, un problema. Solo uno: ¿quién será el o la abanderado en los comicios?

UNA QUINCENA Y NO ES SALARIAL

La semana pasada, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) presidido por el consejero Pedro Zamudio Godínez, encabezó la sesión de Consejo General con la cual se inició el proceso electoral rumbo a los comicios de junio del próximo año.

Con el arranque formal, todos los partidos comienzan la preselección de candidatos para, conforme avancen las semanas, depurar las listas y llegar al registro el 22 de enero del próximo año.

De acuerdo con los requisitos aprobados, el IEEM autorizó que, del 22 de noviembre al 22 de enero, los diferentes partidos políticos, tendrán que emitir su convocatoria para el proceso interno y elegir a sus candidatos, mientras que a partir del 22 de Enero, se deberán de autorizar los topes de gasto de precampaña, las cuales serán del 23 de enero al 3 de marzo.

“Asimismo, los candidatos electos por cada partido tendrán hasta el 2 de abril para poderse registrar ante el IEEM y ser de manera oficial candidatos al Gobierno del Estado de México, así como el registro para las candidaturas independientes serán del 1 al 10 de diciembre y para los candidatos comunes hasta el 29 de diciembre”.

Oficialmente, pues, el proceso ya inició.

Y aunque faltan 80 días para que los partidos definan a sus candidatos, una quincena y no salarial de aspirantes, ya trabajan. Y lo vienen haciendo desde hace meses para que las dirigencias de sus partidos los nominen.

En el PRI se mencionan cuando menos 6 nombres. Cinco hombres y una mujer.

De acuerdo con fuentes consultadas tanto en el CEN del PRI como en el Comité Directivo Estatal, estos serían los aspirantes. El orden no corresponde a la posibilidad real de que sea el primero el elegido.

Alfredo del Mazo Maza, diputado federal, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, expresidente municipal de Huixquilucan y familiar del presidente Peña Nieto, era el favorito hace seis años. Sin embargo, la popularidad de Ávila Villegas, tres veces presidente municipal de Ecatepec, cambió el escenario y el gobernador y el PRI estatal decidieron nominarlo. Del Mazo espera la oportunidad.

Carlos Iriarte Mercado, diputado local y presidente del CDE del PRI, busca ser el nominado. Su carrera ha sido local y ha sido lo mismo secretario de Seguridad que alcalde de Huixquilucan. Fue cercano colaborador de Arturo Montiel Rojas y se incorporó también al gobierno de Enrique Peña Nieto y ahora cuenta con el respaldo de Ávila Villegas. Ha sobrevivido cuatro gobernadores.

La única mujer, Ana Lilia Herrera, tiene una carrera meteórica. De coordinadora de comunicación social en el gobierno de Montiel, también se desempeñó como responsable del Consejo de Población y ganó una diputación local para después obtener el triunfo como alcaldesa en Metepec. Fue electa senadora por el Estado de México y solicitó licencia para asumir la Secretaría de Educación del actual gobierno mexiquense.

Quienes conocen cómo se manejan en la vecina entidad, afirman que la inclusión de Ernesto Némer Álvarez, actual procurador del consumidor, es solamente para darle currículum. Ya aspiró hace seis años y se quedó lejos de la orilla.

Y están los dos secretarios de Estado: Alfonso Navarrete Prida, del Trabajo y Previsión Social y Luis Videgaray Caso, de Hacienda y Crédito Público.

De acuerdo con fuentes “generalmente bien informadas”, los funcionarios federales podrían ser la última opción para quien

tomará la decisión de nominar al candidato tricolor para el sexenio 2017-2023.

Cinco aspirantes que visten de amarillo y negro quieren entrar en la competencia. A saber:

Octavio Martínez Vargas, secretario nacional de Asuntos Electorales del partido; Juan Hugo de la Rosa, alcalde de Nezahualcóyotl; Javier Salinas Narváez, diputado federal; Ramón Montalvo Hernández Presidente Municipal de Valle de Chalco y Juan Manuel Zepeda Hernández, diputado local.

Morena tiene tres prospectos: Alejandro Encina –quien nunca ha ganado una elección, vaya ni siquiera una jefatura delegacional, ya que perdió en Álvaro Obregón-, Yeidckol Polevnsky Gurwitz y Horacio Duarte Olivares, presidente estatal del partido y muy cercano a Andrés Manuel López Obrador.

Y del PAN solamente dos nombres: Josefina Vázquez Mota y Ulises Ramírez, el ex dueño del Acción Nacional hasta hace dos semanas.

CARTAS SOBRE EL TAPETE VERDE

En el juego de póker abierto, porque los nombres de quienes se reflejan en la baraja están a la vista, las dirigencias partidistas planean sus estrategias y las guardan en cajones bajo siete llaves.

Cada cual: Enrique Ochoa Reza (PRI), Ricardo Cortés Anaya (PAN), Alejandra Barrales Magdaleno (PRD) y Andrés Manuel López Obrador (Morena) tienen definidos sus objetivos.

El del PRI, conservar el gobierno y enfilarse hacia el 2018 con la fuerza que representa el “voto duro” del Estado de México.

Los del PAN y PRD intentan construir una alianza o coalición que les permita obtener el resultado óptimo. Al igual del conseguido en Veracruz, plaza emblemática para el tricolor. Nada está escrito, pero ambos saben que por sí solos, con sus candidatos cada cual, dividirán el voto y la posibilidad de vencer la estructura y maquinaria del PRI en el Estado, se debilitaría.

Con números en las manos, conocen la evolución de las votaciones. Cuando Peña Nieto fue elegido mandatario, alcanzó el 47.59 por ciento contra 24.74 del PAN y 24.28 del PRD.

En los siguientes comicios, la coalición PRI-PVEM obtuvo con su candidato, Eruviel Ávila Villegas, el 62.54 por ciento en tanto el PAN 19.81 y el PRD 17.19, según los datos oficiales del Instituto Electoral del Estado de México.

Sin embargo, recientes encuestas colocan a la posible alianza o coalición PAN-PRD con una preferencia electoral de 43 por ciento –que en números globales es lo que han sumado los dos partidos en las dos últimas elecciones-, lo que preludia una elección competida.

Tanto Anaya como Barrales conocen perfectamente bien las tendencias electorales y que durante el gobierno actual, los números para PRD y PAN no mejoraron aunque en los comicios para alcaldes el PRI perdió bastiones y recuperó el PAN los principales del llamado corredor azul.

EL INTERÉS, POR LO QUE VIENE

Para los partidos de oposición el Estado de México reviste suma importancia, porque, como revelan las estadísticas, el que gana la entidad tiene posibilidades en la presidencial, aunque cuando Montiel Rojas gobernaba y Peña Nieto ganó, el PAN repitió en la Presidencia de la República con Felipe Calderón.

Sin embargo, con Eruviel Ávila como gobernador, el PRI recuperó la Presidencia con Peña Nieto.

Para la alianza o coalición PAN-PRD, un triunfo en el Estado de México se sumaría a los votos de Veracruz, Durango, Tamaulipas y Chihuahua, que junto con los probables de Nuevo León y la Ciudad de México, le garantizan poco más del 30 por ciento de los sufragios necesarios para la victoria en la “Reina de las Elecciones”.

Póker abierto, cartas sobre la mesa, rostros expuestos. La batalla ya inició.

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