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Del Cine y las Leyes

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“Las Sufragistas”

Pégame, Pero Déjame Votar

*Los Inicios de la Lucha por el Voto Para la Mujer en Inglaterra

*En México Miles de Mujeres lo Pidieron al Candidato Ruiz Cortines

*Como Presidente Cumplió su Palabra y Promulgó las Reformas

POR HORACIO ARMANDO HERNÁNDEZ OROZCO

“Las Sufragistas” (“Suffragette”) es una película británica, dirigida por Sarah Gavron, con guión de Abi Morgan; protagonizada por Carey Mulligan (Maud Watts), Helena Bonham Carter (Edith New), Ben Whishaw (Sonny) y Meryl Streep (Emmeline Pankhurst), cuyo estreno fue en Londres el octubre de 2015.

Maud Watts ha trabajado desde corta edad en una lavandería industrial, se encuentra en medio de una manifestación callejera organizada por las sufragistas, movimiento encabezado por Emmeline Pankhurst. Una de las compañeras de trabajo de Maud pertenece al movimiento, y poco a poco la involucra; Maud tiene la oportunidad de presentar su testimonio frente al gobernador para lograr el derecho al voto de las mujeres; sin embargo, las autoridades niegan por falta de pruebas y motivos ese voto, desencadenando una ola de arrestos contra quienes protestan esa decisión.

La película se centra en las primeras participantes en el movimiento británico en favor del sufragio femenino de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, pero también se observan una serie de violaciones de derechos fundamentales en perjuicio de la mujer, la ausencia de derechos laborales, derechos sobre sus hijos, acceso a la educación.

PROTESTAR EN PAZ O CON VIOLENCIA

La película muestra como, inicialmente, Maud Watts protesta de manera pacífica, pero al ver que no obtiene resultados positivos, decide radicalizarse hasta el punto de utilizar la violencia para forzar el cambio y conseguir el derecho al voto. En esta lucha por la dignidad y la de sus compañeras, la joven pondrá en riesgo su trabajo, su familia y su hogar, así como su propia vida.

La palabra en español ‘sufragistas’ no recoge el matiz semántico que en el idioma inglés diferencia suffragists, como aquellas mujeres (y hombres) que lucharon por el sufragio universal de manera pacífica, y la diversa palabra suffragette, que se define como las militantes que, sobre todo en Gran Bretaña, decidieron emprender acciones más radicales para conseguir sus objetivos.

Frente al activismo pacífico de las suffragists, las suffragette adoptaron métodos propios de los grupos clandestinos de lucha armada, pues llamaban la atención con pequeños actos de violencia urbana como el apedreamiento de escaparates o el sabotaje de buzones; si eran detenidas, en la cárcel, iniciaban huelgas de hambre como medida de presión a las autoridades.

PERO QUÉ NECESIDAD

Emmeline Pankhurst, era la esposa de un abogado acomodado, y no obstante no tener ninguna necesidad de enfrentar a las autoridades por carencias económicas o sociales en su vida, decide formar el movimiento de las suffragette, del cual se convierte en su principal líder.

De igual forma, Maud Watts es una madre y trabajadora irreprochable, que se ajusta al clásico patrón clasista de la época, pero toma conciencia del derecho al voto y va identificándose poco a poco con las luchas de las militantes hasta entregarse a su causa sacrificando por ello empleo y maternidad.

Este movimiento era interclasista, pues lo mismo contaba en sus filas con mujeres de la clase social alta como aquéllas de bajos estratos, de hecho la base del movimiento estaba formado por mujeres de clase obrera, pero en la defensa al derecho al voto participaron por igual.

No obstante que se sabe que la líder de este movimiento era Pankhurst, la trama no gira en torno a ella, sino a una de sus agremiadas, reconociendo y dando crédito a tantas sufragistas anónimas que lucharon y se sacrificaron para que las mujeres pudieran votar. Este pequeño homenaje a estas sufragistas, reconoce que la lucha del movimiento no contó siempre con el apoyo de la familia o de los esposos de estas mujeres, pues la protagonista Maud tiene problemas familiares, ya que es expulsada de su casa y alejada de su hijo, quien por decisión del padre es puesto en adopción.

PRIMERO MUERTA QUE NO VOTAR

Todas las injusticias que pesan sobre el movimiento, motivan a las mujeres a seguir luchando, con la policía siempre tras ellas; el filme narra un evento que es trascendental para lograr el objetivo buscado, pues las sufragistas logran entrar a un evento al que asiste el rey de Inglaterra, en donde una de ellas literalmente da su vida por la causa, logrando que su muerte sea portada de varios periódicos a nivel mundial, mostrando a la comunidad internacional la constante lucha por los derechos de la mujer, y su búsqueda por el voto.

Emily Wilding Davison, es la persona que fallece trágicamente en este evento; ya anteriormente había estado en la prisión Strangeways y ahí comenzó una huelga de hambre, por lo que fue alimentada a la fuerza.

La historia documentada señala que el propósito de Davison para asistir al Derby de 4 de junio 1913, en cual participaba el rey Jorge V, era que se les permita votar a las mujeres, y en son de protesta trataba de poner un cartel sufragista en un caballo, pero calculó mal y fue brutalmente golpeada; la película muestra que ella iba por delante del caballo llevando la bandera sufragista y el caballo tenía que detenerse, pero no se detuvo y la tiró al suelo dejándola inconsciente.

Emily murió cuatro días más tarde en el Hospital “Casa Epsom”, debido a una fractura de cráneo y lesiones internas causadas por el incidente; el funeral se celebró en Londres el 14 de junio de 1913 y su ataúd fue llevado en tren a Morpeth para el entierro al día siguiente; su lápida lleva el lema UPSM, “Hechos, no palabras”.

Este acto fue el detonante para reconocer el derecho a votar a favor de las mujeres, aunque irónicamente, en el Parlamento inglés, se debatió que si una mujer muy educada, como Emily, estaba dispuesta a hacer lo que hizo, qué se podría esperar de las mujeres menos educadas, lo que según la lógica utilizada en aquel momento, implica negar el voto a las mujeres provocaría, sin embargo ello no fue así.

“Las Sufragistas” es una película con un mensaje valioso que muestra el trabajo que hizo un grupo de mujeres durante uno de los primeros movimientos feministas en Londres para ganar mayores derechos y, lo más importante, lograr el voto femenino.

Un 6 de abril de 1952, más de 20 mil mujeres congregadas en el conocido “Parque 18 de Marzo” de la Ciudad de México, demandaron el compromiso al candidato presidencial Adolfo Ruiz Cortines para que cumpliera con su promesa de plasmar en la Constitución el derecho de las mexicanas a votar y ser electas; un año después de ese histórico mitin, el 17 de octubre de 1953, Ruiz Cortines, ya como presidente, cumplió su palabra y promulgó las reformas constitucionales que otorgaron el voto a las mujeres en el ámbito federal.

Pareciera ser que el derecho al voto a favor de las mujeres en México no hubo necesidad de derramar sangre, pero ¿en verdad no hubo mártires en esta causa?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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