Banner




Ud. está aquí

Artículo Invitado

Correo electrónico Imprimir PDF
auditoria_superior_de_la_federacion

¿Austeridad?, el Nuevo Edificio de la Auditoría Superior de la Federación

POR LUIS MIGUEL MARTÍNEZ ANZURES

En días pasados se dio a conocer la noticia de que la Auditoria Superior de la Federación (ASF) pagará este año 223.3 millones de pesos para construir un nuevo edificio sede al sur de la ciudad de México que tendrá: 15 niveles, 6 de estacionamiento y 8 de oficinas. Una mega construcción de impresionantes dimensiones. Nada nuevo en el horizonte de instancias gubernamentales.

El costo para la primera etapa será de 359 millones 493 mil pesos, según el contrato de: ASF-DGJ-133//2013 que ha citado un periódico de circulación nacional. Dicho documento se adjudica a la empresa -promotora y desarrolladora mexicana, S.A. de C.V., con fecha del 28 de noviembre pasado y cuyas obras iniciarán este año.

De acuerdo con el plan de presupuesto del organismo de fiscalización de la federación, existe la necesidad de consolidar la operación y administración de la ASF en un solo inmueble, por lo que con la nueva sede podrá reducir gastos de operación y solucionar el hacinamiento de algunas de sus oficinas. Reducir quizás traslados innecesarios de documentos y materiales entre sedes que, hasta el día de hoy, se encuentran distribuidas a lo largo y ancho de la Ciudad de México. Hasta ese paso todo pareciera ser una decisión racional e inteligente.

Para el 2014 el presupuesto total para la ASF ascendió a dos mil 83 millones, monto 11.2% superior al ejercido en 2013. Un incremento sustancial e histórico a tomar en consideración debido a la importancia de las operaciones que este organismo debe realizar en aras de corroborar el gasto racional y eficiente de los organismos públicos en el país.

En el nuevo proyecto antes referido, este organismo tendrá un gasto etiquetado en inversión física que ascenderá a los 223 millones 305 mil pesos para el nuevo edificio. En 2013 se le asignaron 71.1 millones de pesos a este rubro, por lo que en relación al actual ejercicio fiscal el incremento es superior al 300%.

En tiempos de austeridad y crisis financiera, para muchos organismos de la administración pública pareciera ser una completa sin razón, esta mega-inversión en la construcción de dicho inmueble. Más aún, en tiempos de recortes al gasto público y aumento en las tasas de interés de la mayor parte de los mexicanos, no tiene coherencia que el organismo encargado de vigilar la adecuada aplicación del gasto público, sea el primero en despilfarrar los recursos públicos de los ciudadanos de este país en la construcción de un inmueble cuyo valor presenta un incremento exponencial en su presupuesto anual. Aún cuando con esta inversión se ahorren más recursos a mediano y largo plazo, la coyuntura actual de la nación no está para esta clase de inversiones.

Según la Memoria descriptiva del proyecto para el edificio de oficinas y estacionamiento, anexo de la licitación pública nacional LPN-OP-02/2013 realizada por la ASF a fines del año pasado, el predio donde se construirá el edifico es de su propiedad, por lo que en dicha lógica la construcción de la obra se justifica en tanto que el predio no será comprado a un tercero. Tal acción pareciera justificar la construcción del inmueble, sin embargo el argumento también es engañoso por qué si bien es cierto que el sitio donde se llevará a cabo la edificación ya pertenece a la ASF, también es verdad que el gasto en la construcción de esta nueva sede presenta un 300% de incremento en el presupuesto anual de dicho organismo.

En este sentido, cabe señalar que el área total del predio es de 35 mil 204 metros cuadrados y está ubicado en la carretera Picacho-Ajusco 167, colonia Ampliación Fuentes del Pedregal, colindante con la Universidad Pedagógica Nacional y con la reserva Ecológica del Pedregal.

Hoy existen seis edificios en el inmueble -dos de los cuales serán removidos- canchas de futbol y palapas, pues actualmente es el Centro de Esparcimiento Ajusco de la ASF. Pero al concluirse los 15 niveles, el área total de construcción será de 63 mil 500 metros cuadrados.

Se pretende que la nueva sede reubique a dos mil 494 trabajadores de la ASF cuya estructura ocupacional es de casi cuatro mil personas y, de acuerdo con la dependencia, con más oficinas se les podrá dotar de espacios adecuados. Una medida inteligente en su diseño pero, no en su operatividad de acuerdo al contexto en el que se quiere llevar a cabo.

Al respecto, la ASF ha señalado que en algunos casos se presentan condiciones de hacinamiento, así como falta de áreas adecuadas para el archivo en trámite de la documentación que se maneja en cada una de las unidades administrativas.

Por último, es conveniente recordar que la ASF es responsable de fiscalizar el uso de los recursos de los tres poderes de la federación: Ejecutivo, legislativo y judicial, órganos autónomos, estados y municipios. Expuso que en este año aumentara el número de auditorías respecto a 2013 y se desarrollarán más de mil 154 revisiones y una mayor presencia fiscalizadora sobre el universo auditable. Por estas razones, garantizar la operatividad de sus obligaciones fiscales es una prioridad para la nación. Sin embargo, la inversión de su nueva sede central contrasta con los tiempos adversos del horizonte financiero del país.

Escribir un comentario