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Lascas Económicas

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Los Corruptos no Pasarán por el ojo de Aguja Alguna

*En la Lucha Contra la Corrupción, ¿Alcanzaremos el Paraíso?

*Dudas y Vueltas en Medio de Océanos y Corrientes en Contrario

*Abogados de la Iniciativa Privada Buscan Descifrar el Cubo Mágico

POR LUIS EMIGDIO CONTRERAS

¿Realmente avanzamos como país en eso del mal llamado combate a la corrupción? Permítasenos diferir. En una lectura inicial de la llamada Ley 3 de 3, la General de Responsabilidades Administrativas, nos damos cuenta que tanto los funcionarios como los servidores públicos, de cualquier nivel y envergadura, viven y vivirán en Teoría, porque como a todos nos consta, en Teoría se está muy bien.

Pero el problema es que más allá de humores involuntarios, con toda la acepción de  este término, el papel puede decir lo que quiera, pero la aplicación de los ordenamientos –la historia lo demuestra hasta el cansancio- es muy diferente en lo que llamamos realidad.

Tanto el Senado como San Lázaro aprobaron sin dilación y con mucha sumisión lo que le ordenó el sector privado a través de Enrique Peña Nieto y nadie vio letra chiquita alguna, es más, no se vio la letra y punto. Pero eso, en estricto sentido, nos tiene sin cuidado. Lo clave es que no se asume un compromiso real por parte de los empresarios  en la mayoría de los casos todo queda en el enunciado retórico según el cual “bajo protesta de decir verdad”, se someterán los malos a las bondades de la normatividad en turno. Qué discurso y qué engañifa, nos decía un buen maestro de matemáticas de otros tiempos.

Veamos algunos yerros de lo que ya se promulga como si fuera el recetario del hechicero para alejar a los perversos hacedores de transas y lo hacemos para poner en claro que la cultura centenaria de la corrupción no se corrige solo con un legajo de documentos, de cualquier índole. Hay que modificar la educación y la mentalidad, de origen, como ya lo hemos señalado en estas líneas una y otra vez, ¿o no?

Lobo de mar, un viejo dirigente del sector industrial de transformación, de familia su relación con la proveeduría al gobierno, nos comentaba sobre esta sedicente nueva ley que al aplicarse en la vida cotidiana se tornará inviable y, muy lejos de lo que pregona precisamente la teoría, veremos muchos huecos y lagunas que se cubrirán, ya lo adivinó mi estimad@ amig@, justamente con corrupción.

Y en no pocos de esos planos, como se sabe, hablamos de ceros, de muchos ceros, en donde la teoría jurídica también pregona –lo recordamos en las clases de derecho de la doctora Elena Jeanetti- que toda ley tiene su contra ley, que toda norma “tiene su vueltecita”, afirmaba la profesora sin ambages.

Estos señalamientos, que quede claro, insistimos, no abogan por que nos mantengamos como estamos ni menos que ahondemos las corruptelas en este país, pero si están de acuerdo con los señalamientos de muchas voces, en el sentido de que los corruptos no pasarán por el ojo de aguja alguna a punta de ordenamientos que, incluso –ratificamos- pudieran propiciar una suerte de sofisticación de esas malas prácticas que se pretenden combatir.

Como no hay obligaciones vinculantes reales por parte de los hombres de negocios y como todo se busca centrar en el hacer, que hacer o mal hacer de los gobiernos y sus representantes de cualquier índole, bueno, ya vemos algunos cuadros de abogados de la IP descifrando el cubo mágico con prestancia para generar nuevas herramientas en donde se puedan ocultar esas señaladas prácticas negras. Al tiempo.

Cuando la teoría lega amaga a los comerciantes e industriales con eso de la inhabilitación, el ex líder empresarial que consultamos nos hace ver que no sería la primera vez, ni la última, en la que quienes pudieran verse afectados –si el o los casos lo ameritaran- se juntarán en lo oscurito para lanzar nuevas identidades o grupos corporativos, con el objeto de saltarse olímpicamente las leyes en turno. Así es esto de la vueltecita.

Pero, en fin, tampoco vamos a abrirles la sesera a los malos de la película. No lo necesitan de ninguna manera. Queremos mostrar nuestra preocupación (que se une a la de muchos de los protagonistas en esta historia) para que esa sobrevendida y sobreestimada Ley 3de3 no se torne en un fraude legaloide que no opere en el mundo real de los negocios en México, pues hay que recordar que nos ha costado mucho dinero –y esfuerzo- y que tiene que corregirse en la misma medida en que opere en los hechos, con ajustes documentados, con monitoreo de lo que se aplica y cómo se aplica, y con sanciones ejemplares, eficaces, transparentes y públicas para los que busquen o le den esa vuelta a las cosas, en cualquier ámbito y circunstancia.

Ya también lo hemos dicho: más allá de sanciones, hay que trabajar hasta el cansancio en la cuestión cultural y en la previsión, anticipándose a cualquier asomo de triquiñuela, desactivando en los hechos –no en el papel- todo asomo de participación y de asociación con otros para incursionar en eso de las licitaciones o contrataciones con los gobiernos respectivos. ¿Podrá vencer la autoridad honesta, que la hay aunque parezca inverosímil, incluso el interés presuntamente político para tener más dinero (mal habido, claro) y de ahí hacer carrera política a futuro? Todo esto lo indagó el de junto. Sin respuesta hasta este momento.

Hay que trabajar, incluso, con las nuevas generaciones de mexicanos y de empresarios, se infiere, para tener resultados claros en este renglón que, a la fecha, sigue siendo uno de los caminos torcidos de Dior.

Por lo pronto, estas Lascas Económicas, andan buscando caminos para que esta serie de normas realmente puedan funcionar, para lo cual se une con otras piedras preciosas que le ganan en eso de la sapeicnia y conocimientos. Y ya le esperan en este mismo espacio, pero la semana entrante.  Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

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