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Los Privilegios del Poder

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Precarización Laboral, Veneno Para la Sociedad Mexicana

*Un Sector de la Población no es Reconocido Como Trabajador

*Subocupados, sin Seguridad Social y Prestaciones Económicas

*Además, 8.5 Millones Perciben Menos de Tres Salarios Mínimos

POR VERÓNICA V. GONZÁLEZ Y ARNOLDO PIÑÓN

La generación y formalización de empleos, ha sido una bandera del gobierno federal que tiene como finalidad causar la sensación que la economía y el país, pese a las amenazas internacionales, marcha por buen camino. Lo que no se analiza es que la precarización en los ingresos de los trabajadores se ha convertido en el veneno social.

Hasta el primer trimestre de 2016, un total de 4 millones 36 mil 184 personas se desempeñaban en la subocupación, de los cuales 228 mil 538 no tenían ingresos remunerados y 316 mil 10 sobrevivían con percepciones no salariales. La suya es una realidad de precariedad sin seguridad social y prestaciones económicas que les cancela en el futuro la posibilidad de acceder a una pensión jubilatoria.

Entre los grupos que se viven en la precariedad laboral se encuentran despachadores de gasolina, empleados en pequeñas cafeterías y restaurantes, panaderos e incluso recolectores de basura en la Ciudad de México. Todos ellos tienen ingresos gracias a las propinas que reciben de consumidores y de la población.

En ese grupo también se encuentran asesores de calzado, empleados de tintorerías y de negocios callejeros como expendedores de comida rápida, entre una diversidad de negocios.

Y pese a que reúnen los requisitos previstos por la ley laboral para ser considerados trabajadores, ni la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Gobierno o Federal, ni la Secretaría del Trabajo y Empleo del Gobierno de la ciudad, implementan programas con la finalidad de garantizarles los mínimos a los que se supone tienen derecho acceder, incluida la seguridad social.

La informalidad laboral se ubicó en 58.2 por ciento al finalizar 2015, para afectar a unos 30 millones de trabajadores, en un país como el nuestro cuya Población Económicamente Activa (PEA) fue de 53.8 millones de personas.

A ese problema estructural de la economía del país, de suma el hecho que unos 8.5 millones de trabajadores perciben salarios precarios, es decir, ganan menos de tres salarios mínimos o menos de 11.4 dólares diarios, por lo que forman parte de los que menos ganan en América Latina.

Desde esa perspectiva: ¿tienen razón el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera y su secretario de Desarrollo Económico, Salomón Chertorivsky, de aumentar el salario mínimo?

Hay que establecer que a los trabajadores sindicalizados de la Ciudad de México una política de aumento al salario mínimo no les beneficia, debido a que sus ingresos lo superan ampliamente, aún cuando no están en el mismo nivel del gobierno o federal. En esa virtud es evidente que la propuesta tiene una clara intención política con rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.

Adicionalmente, no representaría ningún beneficio para quienes se desenvuelven en la informalidad laboral y que carecen de un salario y de prestaciones económicas incluida la seguridad social.

Sin embargo, un aumento del salario mínimo además de beneficiar s unos 6.5 millones de trabajadores que lo perciben, pudiera servir de base para las negociaciones en las revisiones de los contratos colectivos, a condición que el gobierno federal no establezca un tope con i ocurrió en el pasado reciente.

Un eventual aumento a dicho salario podría traducirse en un impulso al consumo interno, palanca indispensable para relanzar el crecimiento de la economía. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “los salarios bajos perpetúan a un segmento de la población en la pobreza y los mantiene alejados de la posibilidad de alcanzar una mejor calidad de vida”.

PARA LA AGENDA

El pasado 5 de noviembre, la encargada de la Subgerencia de Adquisiciones del Sistema de Transporte Colectivo (metro), Irene Emilia Trejo Hernández, mediante invitación restringida llamó a seis empresas a participar en la venta de “diversas refacciones para el mantenimiento de las instalaciones fijas”. Las firmas a las que se les pidió participar en el procedimiento de Invitación Restringida a Cuando Menos Tres Proveedores No. GACS-CCE-IR-008/2015, fueron Atom Co, S.A. de C.V., Techtex, S. de R.L. de C.V., CIMAV, S.A. de C.V., Región de los Ríos, S. A. de C.V., Win Mart, S.A. de C.V. y Protemer, S. de R.L. de C.V., todas del grupo que encabeza Molleda Cámara, famoso luego que en diciembre de 2014 el entonces delegado en Iztapalapa -y actual diputado federal por el PRD y diputado constituyente en la Ciudad de México-, Jesús Valencia, destrozara una camioneta de una empresa de la que es socio Molleda Cámara y que era una de las proveedoras de la demarcación. Hace unos meses, fue destituido uno de los hombres de más confianza de Gaviño Ambriz, Ricardo del Río, por presiones del dirigente sindical, Fernando Espino, al haberlo culpado de una licitación en la que favoreció a uno de sus amigo...

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