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Continuará la Alternancia o Regresará Veracruz a Manos del PRI en 2018

*Otro Yunes, Priísta, Podría Competirle al PAN

*Sólo son dos Años Para Nuevas Elecciones

*Los Veracruzanos Tendrán la Palabra y la Obra

POR RAFAEL MARIN MARIN

Luis Javier Garrido hablaba en su libro “El Partido de la Revolución Institucionalizada” que éste había surgido exclusivamente para controlar el poder político y los negocios turbios a través del gobierno mexicano. Vargas Llosa se atrevió a decir, que en México se vivía una dictadura perfecta porque el PRI no perdía ninguna elección. Y no lo hacía, porque eran los tiempos del voto duro, las instituciones charras, los derechos humanos cancelados y el poder económico metido a elecciones. Incluso se hizo una película sobre este último comentario. A partir de la alternancia en el poder de 2000 cuando el PAN se alza con una victoria que pone fin a la dictadura perfecta, se empiezan a instaurar casi en cascada en otros estados del país las alternancias locales, mientras que en el escenario federal el PAN permaneció doce años en el poder.

Las elecciones de junio pasado dejaron un cuadro diferente, que no único, en el país, donde el PRI pierde 7 gubernaturas, entre éstas Veracruz, donde la alternancia de un partido a otro no se había dado. Pero para hablar de alternancias debemos entender primero que se trata de cambios de gobierno a través de siglas partidistas diferentes. El Distrito Federal hoy Ciudad de México es emblemático porque se da el caso de que un partido diferente al tricolor tiene más de 20 años de “alternancia”, como si se tratara de instaurarse como una nueva dictadura, lo que no es el caso.

Simplemente la alternancia en el poder ha demostrado que existe un voto de castigo o incluso un despertar y una politización de nuevas conciencias que no creen en los errores del pasado ni en sus dirigentes eternos, aunque también es cierto que la clase política nacional no se ha renovado del todo, porque se presenta una mutación de ganadores que antes eran de un partido al que hoy le ganan con otras siglas.

Esto no es el problema porque constitucionalmente los hombres y mujeres pueden militar en el partido de su preferencia, lo que habla de cambios de siglas o creación de nuevos partidos políticos, pero sí es preocupante que precisamente quienes deciden quedarse en un partido o formar uno nuevo o quedarse en el de origen, sigan con viejas prácticas de corrupción y cinismo político, que en nada beneficia la alternancia, la militancia y por supuesto el servicio público.

En todos los partidos ha quedado demostrado que muchas veces el partido político es un mero escenario para realizar sus tropelías o negocios particulares, por lo que podemos hablar de institutos políticos como negocios propios y dirigencias de padres a hijos o de compadres a compadres.

Pero volviendo a las alternancias, causa y llama sobre manera la elección de Veracruz donde en poco tiempo del gobierno que encabezará Miguel Ángel Yunes Linares, tiene por delante una labor colosal, independientemente del Plan de trabajo que instaure en el Veracruzano de Desarrollo. Nos referimos a que en dos años los electores podrán tener la disyuntiva de quedarse en el 2018 con un mismo candidato al gobierno del estado por seis años proveniente del PAN o pelearle la elección al senador José Yunes Zorrilla quien será el próximo candidato a gobernador por el tricolor, no solo por ser el mejor posicionado al corte de este artículo sino, además, porque ha realizado un trabajo de forma y fondo, que le permite al PRI de Veracruz, al de México y al candidato a Presidente de la Republica por ese partido, verdaderamente disputarle la elección de gobernador y la carrera presidencial a quien salga por el PAN en Veracruz y el país. Así las cosas.

Miren ustedes, si la alianza PAN/PRD en dos años hace un trabajo aceptable en Veracruz, los electores pueden decir, ¿para que cambiar de partido en el poder si aquí vamos bien?. Es decir, la gente podría quedarse con la alternancia como lo ha hecho en otros estados, como la hoy Ciudad de México, bastión de la oposición al PRI, que no de izquierda pura, porque grupos aldeanos quieren volver a poner huesos en sus cabezas. El senador José Yunes Zorrilla, para ese entonces con licencia, con acercamiento con las comunidades, tendrá entonces frente a si, un doble reto, ganar Veracruz y darle votos a su partido en la carrera presidencial, porque de no ser el candidato, el PRI pierde de cara al 2018 cerca dos millones de votos.

Si los ciudadanos ven un gobierno de dos años cercano a la gente y el senador Yunes Zorrilla sigue como va, trabajando con las bases, sin descuidar la restructuración de su partido el PRI con caras y almas frescas y nuevas, podrá competir. Veracruz, seguramente, será el estado más observado porque le dará la posibilidad al PAN y al PRI en rutas diferentes decidir el rumbo de la Presidencia de la República. Aunque no es tiempo aun ni de gobierno nuevo de dos años ni de elecciones presidenciales, lo cierto es que la carrera por las gubernaturas y la presidencia ya empezaron. Y Veracruz es su laboratorio, por cierto donde el orden constitucional y el respeto al irrestricto Estado de derecho debe imperar. Actuemos. Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

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