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Lascas Económicas

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Brexit: ni la Magia de Harry Potter Salva a la Humanidad de sus Nocivos Efectos

*En la Piedra de los Sacrificios el Futuro de Millones en el Mundo

*La Demagogia de la Derecha Trae Intensos Terremotos Económicos

*Efecto Whisky, Borrachera de Desempleo, Devaluación y Desolación

*Causas y Consecuencias del Juego Perverso de David “el Escurridizo”

POR LUIS EMIGDIO CONTRERAS

Acababa de cumplir 6 años y dos meses, el niño David William Donald Cameron, cuando el gobierno de la Gran Bretaña, previo análisis a fondo con su parlamento y expertos, en enero de 1973 para no ir más lejos, decidió adherirse a la naciente Comunidad Económica Europea, madre de la ahora Unión Europea que por cierto iba a ser bautizada de esa manera dos décadas después, es decir, en 1993.

Pero más allá de la trivia, es este hombre londinense que hoy no llega ni a los diez lustros, y no otro, el que con un estilo presuntamente abierto y despreocupado, sin apuntador ni asesor al oído  –cobijado bajo el Partido Conservador, desde luego- ha propiciado que el mundo esté hoy en el centro de, probablemente, la peor crisis que asolará la economía global en el Siglo XXI.

Porque en una suerte de juego perverso, David “el Escurridizo”, como le apodan amigos y no tanto en los pasillos de las cortes inglesas, propuso con retórica demagógica en campaña, para ratificarse por tercer periodo en el puesto de Primer Ministro inglés, que fueran “los ciudadanos” quienes resolvieran la “gran duda” de mantenerse o salirse de la Europa mancomunada.

Más allá de que el mundo le anticipó a Cameron y los suyos expectativas muy negativas, como las que ya empezamos a padecer desde hace unos días; muy por encima de que los mercados le empezaron a cobrar facturas desde hace varios meses y en medio de una recesión mundial que ni Obama tiene, el político británico desoyó hasta los consejos de sus maestros de la pudiente Universidad de Oxford y metió de puritita pasada a los más de 7 mil 200 millones de personas, o sea toda la población, en un brete que tardará –dicen los que de esto más saben- al menos una década recomponer.

Y es que la decisión del “BRexit” –el acrónimo de “Salida Británica”, en inglés, of course- que tanto festinaron casualmente los más jóvenes y los más viejos en todos los distritos ingleses, ha desatado todos los males de la respectiva Caja de Pandora de la economía internacional; de entrada, el disloque completo de las divisas; el ahorcamiento de millones y millones de operaciones comerciales y de servicios; el debilitamiento y truene del sector energético que ya viene arrastrando la cobija casi cuatro años; pero sobre todo, y siempre lo habremos de insistir, poner en la piedra de los sacrificios el futuro de la humanidad, a quien se le retira corazón y cerebro por mucho, mucho tiempo.

No hay exageración alguna en el comentario. Detrás de los homofóbicos o racistas ingleses que se fueron de boca con el referéndum de marras la semana anterior; muy por debajo de los planteamientos insulsos de Cameron y sus exégetas de que esta salida británica generaría “menores turbulencias” que no acarrearían complicaciones superiores a “unos meses”, lo cierto es que este parto inverso de los montes, porque no nacen nuevos sino que desaparecen, trae una torta negra bajo el brazo:

Sí. Millones y millones se quedarán sin empleo, con graves secuelas como habrá de comprenderse en el Tercer Mundo, o sea, acá abajo. Los precios de los commodities, alimentos y metales en particular, se irán a los cielos; se generarán desabastos de los mismos y precios en espiral inflacionaria que no se pararán ni aunque se recorte el presupuesto nacional y ni aunque saquemos el avión presidencial en venta de garaje, para el caso mexicano.

Esta ruptura del comercio global dará al traste con infinidad de negocios de todas las magnitudes; se anticipa desde ya una caída de los ingresos de los gobiernos por concepto de impuestos y una redención, claro está, de la informalidad que se irá e latitudes como la nuestra a niveles superiores a los de 70 por ciento, comentan los economistas privados.

El huracán global, que ya se le conoce entre los expertos como “Efecto Whisky” sacará de balance aún a las economías de los países que ahora se ufanan como entre las más sólidas, como China, Corea del Sur, Alemania (europeizada, desde luego, y que también ha manifestado sus deseos de irse de la UE),  y en Latinoamérica a Chile, Uruguay y claro, éste que llamamos México. Nuestro país.

Muchas voces ya proclaman que todos los efectos del BRexit serán similares a los de la Gran Depresión vivida desde finales de la década de los 20’s en la centuria pasada. Nuestra opinión es que este terremoto repercutirá con una fuerza muy superior en esos 7 mil 200 millones de seres en forma muy democrática, con devastadores efectos en los que menos tienen, como la historia lo refrenda día a día.

De acuerdo con estimaciones históricas, el PIB del mundo, impulsado por la baja de Estados Unidos, entonces, se cayó -7 por ciento a tasa anual en cinco años –hasta 1935-, tras lo cual empezó a levantarse paulatinamente lo que aprovechó, por ejemplo, Alemania, para desatar la Segunda Guerra Mundial en sus afanes expansionistas y totalitarios.

Por lo pronto, establezcamos entre nosotros una suerte de quiniela: platiquemos juntos en una década, en donde veamos si los Contreras se impusieron sobre los Valerios o los Negretes, luego de lo que David y sus amigos nos asestaron inmisericordes. Nos vale un sorbete a estas alturas que este personaje haya dimitido. Consumatum est. Solo recordemos que en el caso nacional veremos mucho más dificultades en el corto plazo, de las que aquí ya les hemos dado cuenta. Piense. Piense.

Por lo pronto, estas Lascas Económicas tratan de serenarse y buscan con piedras y todo al también Harry Potter para ver si hay soluciones mágicas sobre el particular, pues aunque mañana se anuncie que siguen unidos con parches y todo, las cosas no van a mejorar por ensalmo. Salvo lo que usted opine en contrario. Por aquí nos vemos la semana entrante. Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

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