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Los Privilegios del Poder

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Pretenden Norma Mexicana Para Regularizar Empresas Subcontratadoras (Outsourcing)

*Se Desconocen Condiciones Laborales de Millones de Trabajadores

*Dará Seguridad Laboral a Empleados y Empresas Contratantes

*La Tercearización Incrementado Hasta 150% en una Década

POR VERÓNICA V. GONZÁLEZ Y ARNOLDO PIÑÓN

En México, contratar personal mediante una empresa de outsourcing o de tercearización es legal. La Ley Federal del Trabajo incluye esta figura desde las reformas de finales de 2012. Sin embargo, lagunas e impresiones en la legislación han propiciado la proliferación de empresas simuladoras que violan los derechos laborales de millones de trabajadores.

Laura Obregón, presidenta de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), comentó que lo anterior resulta perjudicial tanto para los trabajadores, como para la propia industria, por lo que consideró la necesidad de contar con una Norma Mexicana que permita certificar a las empresas que cumplen con las legislaciones en la materia.

La contratación de personal no la dependiente de la razón social, sino suministrada por otra empresa, ha incrementado su planta laboral de manera constante en la última década, al pasar de un 1 millón 994 mil 453 trabajadores en 2003 a cerca de cinco millones en 2013 (último dato oficial al respecto). Lo anterior significa un crecimiento de 150 por ciento en una década, de acuerdo con datos del último Censo Económico reportado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (2014-INEGI). Son los establecimientos comerciales donde se reporta una mayor incidencia en esta nueva modalidad de reclutamiento de mano de obra, reporta el mismo instituto.

Laura Obregón comentó, durante una plática con nosotros, que de acuerdo con cifras del IMSS y del INEG, se calcula que en México hay aproximadamente 800 empresas que se dedican a la subcontratación laboral. Sin embargo, no todas cumplen con sus obligaciones legales en materia laboral, fiscal y de seguridad social con sus clientes, ni con los trabajadores; se trata de empresas simuladoras, mismas que, desde su punto de vista, operan, porque hay patrones que así lo piden, quieren hacer ahorros a costa de los trabajadores. Una manera de reducir costos.

Recientemente el Sistema de Administración Tributaria (SAT), dio a conocer un comunicado donde menciona de la existencia de organizaciones que contratan personal a través de diversas figuras (como sindicatos, pagos asimilados a salarios, asociaciones civiles o cooperativas) para registrarlos como afiliados o asociados y no como empleados y de esta manera ahorrarse pago de prestaciones y/o registrar salarios bajos ante el IMSS.

Dicha situación ocasiona la satanización de la subcontratación. Para contrarrestar tal situación, desde hace dos años la AMECH (organización que agrupa a 20 empresas dedicadas a la tercearización laboral y que son auditadas –cada 18 meses- por Price WaterHouse Cooper), ha trabajado con las secretarias del Trabajo y de Economía para la elaboración de una Norma Mexicana que fije los estándares a las empresas y evitar la simulación, pues serían auditados bajo dicha norma.

La auditoría a la que periódicamente se someten las empresas afiliadas a la AMECH da confianza a las empresas que las contratan, ya que no tendrán problemas por incumplimiento de sus obligaciones laborales o fiscales y eso es lo que busca la Norma.

Por cierto, no se trata de una Norma Oficial Mexicana, sino una Norma Mexicana de carácter voluntario, no obligatorio, que contemple auditorias que certifiquen el cumplimiento de la Ley. Laura Obregón prevé que antes de finalizar el presente año cuando aprobada.

La AMECH ha sido nombrada por la Dirección General de Normas como Coordinadora del Grupo de Trabajo, tanto de la Secretaría de Economía como de la Secretaría del Trabajo. De hecho ya se cuenta con un texto de la norma y actualmente se trabaja en la invitación formal a las personas y organizaciones que participarán en el grupo de trabajo.

La Norma Mexicana permitirá conocer las condiciones de trabajo de millones de trabajadores que operan bajo este esquema, pues al día de hoy sólo se tiene la certeza de alrededor de 150 mil que corresponden a las empresas de AMECH, organización que se ha interesado en la problemática ante la indiferencia de la Subsecretaria del Trabajo, que encabeza, Rafael Adrián Avante Juárez y concretamente de la Dirección General de Inspección Federal de Trabajo, a cargo de Rogelio Miguel Figueroa Velazquez.

PARA LA AGENDA

El estrepitoso fracaso de Juan Ayala Rivero de perpetuarse en la dirigencia sindical de los trabajadores de base de la Ciudad de México, tras que en un congreso extraordinario efectuado el lunes 16 de mayo, lo colocó al borde de la destitución. El operador de la negativa a reformar los artículos 161 y 161 bis del Sindicato Único de Trabajadores del Gobirrno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), fue Hugo Alonso Ortiz, secretario general de la sección uno “Limpia y Transportes”, quien se perfila como el sucesor natural. El cambio pudiera operarse después de las elecciones del próximo domingo. ¿Qué factores generaron condiciones para que desde la administración de Miguel Ángel Mancera se decidiera la renovación del dirigente de su sindicato que afilia a unos 100 mil trabajadores de base? Lo ocurrido no puede entenderse sin la decisión política de la oficina principal del Gobierno de la ciudad. Alonso no tiene ni el liderazgo ni la preparación para enfrentarse a Ayala Rivero, un dirigente por lo demás que desde que en julio de 2011 fue llevado a la dirigencia sindical por el gobierno de Marcelo Ebrard, se olvidó de quienes fueron fundamentales para que ocupará la Presidencia de su sindicato, rodeándose de un grupo de arribistas y ambiciosos. ¿Quién es el funcionario de primer nivel del ISSSTE que tiene un departamento en el número 222 de Paseo de la Reforma y que con frecuencia cita ahì a sus principales colaboradores...?

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