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A la Vuelta de la Esquina

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Hay Cruces Fronterizos que no Podrá Evitar Trump

*Hoy es el Día Mundial de las Aves Migratorias

*México, el Mayor Albergue en América Latina

*En su Viaje Sortean Retos Físicos y Fisiológicos

POR IVAN RUIZ

No sabemos si antes o después de la irrupción de Donald Trump como aspirante a la candidatura presidencial republicana, la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) publicó un texto denominado “Las Aves Migratorias: a Prueba de Muros”. Se trata de un trabajo realizado por el biólogo Humberto Berlanga y el maestro en ciencias Vicente Rodríguez.

Pero más allá del magnate candidato y de lo gratificante que resulta dar a conocer la importancia de la biodiversidad en un volumen, hemos de señalar que hoy se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias 2016 con el tema sobre la matanza, captura y comercio ilegal de las mismas.

Desde 2007 El Sol de México, (Nidia Marín) publicó planteamientos de la Conabio y sus investigadores:

“En México se están perdiendo los llamados “hoteles de cinco estrellas” para las aves migratorias que anualmente llegan de Alaska, Canadá y Estados Unidos. El cambio de uso de suelo, la tala clandestina y en general la deforestación de bosques y selvas se ha traducido en un descenso de la masa forestal que ya no cubren en muchos lugares del país las necesidades de las aves canoras, playeras, de caza, etc. Los paraderos para su descanso ya no son ni mesones.

“Al final de cuentas como escribió Sabines: “El mar se mide por olas / El cielo por alas, / Nosotros por lagrimas. / El aire descansa en las hojas, / El agua en los ojos, / Nosotros en nada”.

Hoy existe mucho que salvar. En México, señala la Conabio en 2016, tenemos unas 1,060 especies de aves, de las cuales más de la tercera parte realizan movimientos migratorios en alguna época del año. “De hecho, por su ubicación geográfica México alberga más especies migratorias que cualquier otro país de América Latina, debido a que muchas de las especies que se reproducen al norte del trópico de cáncer son migratorias”, precisa.

Para migrar, las aves deben enfrentar retos físicos y fisiológicos impresionantes, por lo que se han adaptado para volverse más resistentes y más tolerantes en sus requerimientos ecológicos y metabólicos, modifican su conducta y pueden alimentarse de una mayor variedad de recursos, señala.

En sus sitios de invernación, es común verlas asociadas formando grupos o bandas mixtas compuestas por especies residentes y les protege de sus depredadores. De la misma forma, explica la Conabio, las aves migratorias juegan un papel importante en la dinámica ecológica de los sitios de visita, ya que son importantes depredadores de insectos y vertebrados, dispersores de semillas y polinizadores de muchas plantas.

LOS TRABAJOS DE PRESERVACION

“De manera simplificada podemos decir que hay cuatro tipos generales de especies migratorias en México:

“Residentes de invierno: Son especies que se reproducen al norte del continente (desde Alaska y Canadá hasta el norte de México) y pasan el invierno en nuestro territorio, algunas llegan a Centroamérica, son unas 202 especies como el chipe mejilla dorada de Texas, Estados Unidos, y pasa el invierno en las montañas de Chiapas, Guatemala y El Salvador.

“Residentes de verano: Son especies que se reproducen en México y pasan el invierno más al sur; son unas 30 especies, entre ellas el colibrí Lucifer (Calothorax lucifer) que se considera en esta categoría aunque al migrar no sale de México. Se reproduce principalmente en la Sierra Madre Oriental y Occidental y pasa el invierno más al sur, en la Cuenca del Balsas. (Fuente: Las aves migratorias: a prueba de muros. Humberto Berlanga, Vicente Rodríguez. Iniciativa para la conservación de las aves de América del Norte”).

“Transeúntes o de paso: son unas 35 especies que se reproducen al norte del territorio mexicano, migran a través de él, e invernan en Centro y Sudamérica, como el palyero pectoral (Calidris melantos) que se reproduce en Alaska y Norte de Canadá y pasa el invierno en Sudamérica.

“Migratorias con poblaciones residentes. Las poblaciones más norteñas de estas especies migran, pero existen poblaciones en México que no migran, son alrededor de 140 especies como el zambullido orejud (Podiceps nigricollis) que se reproduce en Canadá y estados Unidos e inverna en México, pero hay poblaciones que están todo el año en Durango y Zacatecas”.

Actualmente se trabaja a través del Programa Nacional Forestal 2014-2018 en el tema de nuestra biodiversidad, ya que México cuenta con 138 millones de hectáreas con vegetación forestal, equivalentes a 70% del territorio nacional. De esa superficie forestal 47% está arbolada, es decir, cubierta por bosques y selvas y otros ecosistemas dominados por formas arbóreas (petén, manglar, mezquitales, huizachales, entre otros), mientras que 53% restante corresponde a otro tipo de vegetación forestal como el matorral xerófilo y otras áreas forestales.

Las condiciones topográficas y climáticas del país le permiten albergar ejemplos de casi todos los tipos de ecosistemas conocidos del planeta. Las selvas perennifolias, contribuyen a la flora mexicana con más de 5,000 especies y las selvas secas con unas 6,000 especies.

Salvar los bosques y las aves que ahí se refugian es no solamente una obligación del gobierno, sino también nuestra.

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