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Los Dados de Dios

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caso_ayotzinapa

Un Buen Capítulo Sobre el Asunto de Ayotzinapa

*Los Científicos Producen Alentadores Resultados

*Pero el Caso ya es Político y Habrá Rechazo

*Pretenden Continuar con la Redituable Bandera

POR NIDIA MARIN

Sin tanto brinco, estando el suelo (del basurero de Cocula) tan parejo, los integrantes del Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego (estos sí, aunque con la excepción del hombre de capa y muleta) han llegado a conclusiones más creíbles, no en seis meses o en un año, sino en tan sólo 33 días.

Y que se sepa no han cobrado un millón de dólares semestral, ni exigieron inmunidad a las autoridades de algún país para una de sus integrantes, como si sucedió con los desacreditados miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes GIEI, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Todo indica que estos verdaderos expertos (que no militantes) no tienen cola que les pisen.

Por eso sus planteamientos son creíbles. También porque no tuvieron empacho en decir una parte de la verdad (les guste o no a los interesados y a los políticamente involucrados), que probablemente cuando se publique esta información ya habrían completado.

En síntesis dijeron que los varios análisis realizados llevan a concluir la existencia de suficiente evidencia para afirmar que “sí existió un evento de fuego controlado de grandes dimensiones en el basurero de Cocula” y también que la recolección de restos óseos permiten determinar que “al menos 17 seres humanos fueron quemados”.

Al final de cuentas, estos científicos determinaron más a fondo lo que los peritos de la Procuraduría General de la República habían señalado desde el principio: hubo incendio de cuerpos en el basurero, aunque en esa ocasión el poder a troche y moche (más lo segundo, que hoy sale a la luz con los recursos económicos no repartidos entre los familiares, provenientes de los mismos que han ensangrentado Guerrero; dineros que bailan una danza macabra).

Los Vidulfos y compañía no van  a aceptar tampoco este peritaje, porque ese es el chiste para lograr otro tipo de ayudas provenientes de grupos internacionales, con el objetivo de continuar el descrédito para México. Esto es claro, lo que es opaco está en el asunto ¿de parte de quién?

Ante tantos absurdos protagonizados por los familiares (que cada vez son menos en las manifestaciones) de los desaparecidos, así como de sus abogados, una se pregunta si en realidad desean saber lo que sucedió con sus hijos o hermanos o en la actualidad sólo están utilizando la bandera para llevar agua a su molino, por cierto sumamente deteriorado en cuanto a la credibilidad entre los habitantes del país

El caso es que, quizás con un poco de buena suerte para los mexicanos hartos de los dimes y diretes, de los cuentos chinos, de las escasas verdades y más escasos aun resultados de los invitados del GIEI (no todos, pero pagan justos por pecadores); sí con un poco de buena suerte podamos cantarles “Las Golondrinas” y México ahorre un buen dinero de nuestros impuestos que en este caso especial no están trabajando. Ya empezaron los primeros acordes con el planteamiento del vocero presidencial al respecto.

Son tiempos de vacas famélicas y francamente no son tres pesos los que han cobrado por no hacer nada los genios del cuento.

Es muy probable que cuando se complete el informe de los verdaderos expertos nos enteremos de que el basurero de Cocula era el lugar predilecto de los Guerreros Unidos o de Los Rojos para llevar a cabo sus asesinatos y no dejar huellas mediante la incineración de los cadáveres.

DE COCULA

A INNSBRUCK

En diciembre del año pasado el Ejecutivo propuso al Senado que en los casos de incineración, destrucción o desintegración clandestina de cualquier cadáver se castigará hasta con ocho años de prisión. Ello está contenido en la Iniciativa para crear la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Desaparición de Personas.

Puntualiza el texto, por ejemplo, que será considerado partícipe del delito de desaparición forzada por particulares, a la persona que a sabiendas incinere, sepulte, desintegre o destruya total o parcialmente el cuerpo o restos humanos de la persona desaparecida, cuya muerte se haya producido en la desaparición.

El Ejecutivo propone castigar hasta con 90 años en chirona a quien desaparezca personas, además de que la incineración, desintegración o destrucción clandestina de cualquier cadáver será considerada delito grave.

En caso de ser aprobada por el Congreso de la Unión (lo que se observa lejano) el caso de la incineración de los estudiantes de Ayotzinapa ya no será el mal ejemplo que pueda cundir tan sencillamente entre la delincuencia en otras entidades, aunque en México a estas alturas ya no hay nada que nos pueda sorprender.

Desgraciadamente si alguna vez se aprueba, no podrá alcanzar a las decenas de malvados que hoy están en la cárcel porque la Ley no es retroactiva.

Hoy estaremos pendientes de los demás señalamientos que realicen los expertos reales, así como los resultados (seguramente ya proporcionados el jueves pasado) de las investigaciones en restos óseos y ropa obtenida del mismo basurero, que llevaron a cabo en Innsbruck. Hay filtraciones que señalan que encontraron restos óseos de otros dos normalistas.

Colofón: En la audiencia pública solicitada por el Estado Mexicano y efectuada en Washington, los “expertos” del GIEI trataron de adjudicarle al gobierno “la persecución” de Emilio Álvarez Icaza (secretario general de la CIDH) por la denuncia presentada por José Antonio Ortega, dirigente de México Unido Contra la Delincuencia, no obstante que el pleito entre ambos (antes eran cuates) es de larga data y por otras razones de carácter personal. Pero como en la maledicencia todo cabe…

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