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No Habrá Presión Electoral, Asegura Kenneth Smith

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Por Luis Emigdio Contreras

Este próximo viernes, como se sabe, habrán de reanudarse las negociaciones de la presunta modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en la Ciudad de México. Si nos atenemos a lo hasta ahora alcanzado, como se lo hemos consignado, tenemos severas dudas de que las cosas caminen para nuestro lado, a partir de la presión que ejerce la administración estadounidense de Donald Trump, a través de su representante mercantil, es decir, Robert Lighthizer.

 

Frente a esta realidad, o percepción según sea el caso, tuvimos la oportunidad de conversar con tres de los personajes centrales de estas pláticas del lado mexicano, que dicho sea de paso, lo primero que nos refieren es que ahora –al contrario de lo ocurrido hace 25 años- están mucho más y mejor preparados y, por lo mismo, prometen voz en cuello que no se dejarán sorprender ni chamaquear por la misión estadounidense.

Es el caso de Kenneth Smith, “mexicano, mexicano” como lo presenta el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien es ni más ni menos que el responsable técnico de toda la misión nacional para el TLCAN recargado, nos subraya una y otra vez que el objetivo que persigue nuestro país en esta negociación es “modernizar el Tratado y construir, sobre 23 años de una relación de libre comercio en América del Norte que ha sido exitosa”.

Abierto, tranquilo, con la experiencia de haber participado en el primer proceso, allá a principios de los años 90, Smith recalca ahora que cada uno de los socios va desarrollando sus posturas en este ciclo y, en efecto, las hay en donde se comparte visión con Canadá y otras (aunque usted no lo crea) nos acercamos más con Estados Unidos.

“En algunos casos, tenemos diferencias con ambos, pero es un hecho que, justamente, compartimos esta visión que lo que buscamos es fortalecer al TLCAN”. La idea, añade puntualmente, es apuntalarlo y no desmantelarlo, “no retroceder ni caer en esquemas de comercio administrado o regresar a los aranceles”, donde México ha esgrimido que ahí, ni hablar, ni un paso atrás.

Frente a las quejas, presiones y/o de plano chantajes de Lighthizer y colaboradores, nuestro amigo nos hace ver que la posición mexicana no ha cambiado ni lo va a hacer en el resto de la negociación, tratando de “encontrar los espacios”, así lo remarcó, para llegar a soluciones que nos favorezcan, insiste este singular negociador y nos añade, bajita la mano, que los americanos pueden intentar lo que consideren pertinente, pero la parte de acá de este lado “haremos nuestra chamba”.

Y eso de que el proceso electoral pudiera ser un factor de presión contra la parte tricolor y que debe terminarse forzosamente antes de febrero entrante, Kenneth Smith esboza una sonrisa y apunta de inmediato que el gobierno mexicano, apoyado por el Cuarto de Junto, enaltece, “hemos sido claros que en ningún momento queremos establecer fechas artificiales. Es la sustancia de la negociación la que determinará los tiempos de cuándo estaremos listos para cerrar y para entrar a una dinámica de cierre, cuando todos podamos decir que tenemos un mejor tratado que el que teníamos anteriormente”.

Nos recuerda, como no, que en estas conversaciones con las contrapartes siempre se han puesto sobre la mesa diversos temas, algunos para ampliar los horizontes del capitulado vigente y, en otros casos, para incorporar nuevos temas. Machaca con el punto en donde recupera la postura oficial: este acuerdo trilateral ha generado miles de empleos y miles de millones de dólares en inversión extranjera, “pero se puede mejorar con disciplinas nuevas, de nueva generación, fundamentales para la economía del Siglo XXI, en materia de comercio digital, telecomunicaciones, energía y varios más”.

El jefe del equipo negociador mexicano se muestra ufano de tener un equipo de primera que trabaja incansable para dar buenas cuentas a los ciudadanos y no a un gobierno en específico, resaltando que hay que meter conceptos nuevos en la negociación actual y que pueden ser modelos comerciales a seguir en el futuro, tanto a nivel lateral como multilateral.

En esto, por cierto, tercia la conversación Moisés Kalach, que como sabemos es el responsable del llamado Cuarto de Junto, los empresarios pues, y que proveen de materiales y trabajos sobre los distintos sectores que se negocian en la mesa. Bajo su óptica. Nos adelanta que los hombres de negocios mexicanos “hemos estado muy cerca de nuestros pres canadienses, e incluso con su gobierno, en algunos puntos”.

“Tenemos muchas coincidencias. Creo que se ha venido haciendo una alianza, aunque no siempre son los mismos intereses, pero sí estamos trabajando de cerca, con el sector privado de Canadá. Y también con los empresarios estadunidenses”, ratifica.

De todas maneras, nuestro amigo acota que hay varias organizaciones en Estados Unidos que tienen un peso específico con la parte política “en la toma de decisiones económicas”. El Cuarto de Junto, así, trabaja a su vera “a casi un año, hemos avanzado muchísimo intercambiando mucha información y haciendo una estrategia de lobby conjunta”, consigna.

Tanto empresarios como gobierno, al final están de acuerdo en que se tiene que seguir trabajando sin fatiga ni pausa para que la renegociación, culmine donde y cuando culmine, vaya en beneficio de los tres países, pensando siempre en que los intereses nacionales estén por encima de cualquier otra situación. Amanecerá y veremos, ¿o no?

Por lo pronto, estas Lascas Económicas ya tiene su Cuarto de Junto de piedras, por aquello que llegaren a faltar, al cierre de la negociación respectiva. Le tiene reservado una charla interesante la semana entrante con Luis de la Calle, que en eso de negociar ya viene de regreso cuando otros ni siquiera inician. Y le esperan en este mismo espacio, pero la semana próxima. Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

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