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“Asesinato en el Orient Express”

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12 Almas y un Propósito

Por Horacio Armando Hernández Orozco

“Asesinato en el Orient Express” (“Murder in the Orient Express”), película americana basada en la novela de misterio de la escritora británica Agatha Christie, dirigida por Kenneth Branagh, quien además actúa en el papel del detective Hércule Poirot, e incluye a Johnny Depp (Ratchett), Michelle Pfeiffer (Sra. Hubbard), Penélope Cruz (Pilar Estravados), Judi Dench (Princesa Dragomiroff), Derek Jacobi (Masterman), Leslie Odom Jr. (Arbuthnot), Daisy Ridley (Mary Debenham), Lucy Boynton (Condesa Andrenyi), Tom Bateman (Bouc), Manuel García-Rulfo (Marquez), Josh Gad (MacQueen), Marwan Kenzari (Pierre Michel), Sergei Polunin (Conde Andrenyi), Willem Dafoe (Gerhard Hardman) y Olivia Colman (Hildegarde Schmidt), cuyo estreno fue en noviembre de 2017.

 

El personaje central de la escritora Agatha Christie, fue precisamente el detective belga Hércule Poirot, y la trama se desarrolla en el año de 1934, a bordo del Simplon Orient Express, durante el trayecto que va de la antigua Constantinopla, hoy Estambul, hacía París; el nombre Orient Express en sí se refiere al servicio de tren de larga distancia; desde su inauguración en 1883, su ruta fue alterada varias veces, ya sea por logística o por asuntos políticos.

DETECTIVE NO GUARDAESPALDA

En el Hotel Tokatlian de Estambul el detective privado Hércule Poirot recibe un telegrama debiendo regresar a Inglaterra lo antes posible, por lo que decide viajar en el Orient Express que parte esa noche. Durante el viaje conoce a un norteamericano llamado Ratchett, quien cree que su vida está en peligro y quiere contratarlo para que lo proteja, pero Poirot se niega diciéndole que no le agrada su cara, y termina confesando que él atrapa delincuentes no los protege.

La visión del detective Poirot de atrapar delincuentes y no protegerlos, es punto básico de la ética en esta profesión, pues la investigación que realiza un detective privado es en muchas ocasiones paralela a la que efectúan las autoridades policiacas, sin que sea viable prestar sus servicios como protector de transgresores de la ley; perspectiva de los detectives muy arraigada en la novela y en cine de la Gran Bretaña, a diferencia de lo que sucede en Norteamérica, donde el investigador privado si es capaz de corromperse en pro del delito.

LAS CIRCUNSTANCIAS DE LA IMPERFECCIÓN

Durante la segunda noche del viaje, el tren se detiene por una tormenta de nieve cerca de Vinkovci; Poirot se despierta por un grito procedente del compartimento de Ratchett; cuando se asoma para ver qué ocurre, ve al encargado del vagón, Pierre Michel, llamar a la puerta de Ratchett, y se oye la voz de un hombre que contesta “no es nada, me he equivocado”; al parecer no sucede nada extraordinario, sin embargo Ratchett ha sido asesinado y monsieur Bouc, viejo amigo de Poirot y director de la compañía que opera el Orient Express, le pide que se encargue de la investigación para evitar complicaciones con la policía yugoslava.

Poirot se presenta más allá del perfecto gentleman inglés pues, aunque vive en Londres, lo cierto es que de nacionalidad belga, y siempre busca la perfección, lo correcto, lo impecable, por ello, cual que situación que revele un deterioro o incorreción siempre llamará la atención del detective, pues su labor de deducción se basa en las imperfecciones de las circunstancias.

LOS MUERTOS HABLAN

El cuerpo de Ratchett presentaba doce puñaladas no uniformes, por lo que Poirot deduce que debió ser más de un asesino, y que la verdadera identidad de Ratchett era la de Cassetti, es así como surgen los posibles motivos para su asesinato; pues unos años atrás, Daisy Armstrong, una niña de tres años, fue secuestrada por Cassetti, quien la asesinó a pesar de recibir el rescate; la muerte de la menor devastó a la familia, dando lugar a varias muertes y suicidios; Poirot descubre que todos los pasajeros del vagón tenían relación con la familia Armstrong, y un motivo para matar a Ratchett.

La investigación de Poirot siempre es deductiva, no inductiva; en el plano de la lógica, la deducción es un tipo de razonamiento a través del cual la conclusión es inferida necesariamente de los axiomas o las premisas; luego de una sucesión de fórmulas, el razonamiento deductivo permite extraer la conclusión mediante reglas de inferencia.

ENTRE LO CORRECTO Y LO JUSTO

Los hechos: la puerta del compartimento de Ratchett estaba cerrada y encadenada por dentro, la ventana abierta; algunas puñaladas son profundas, al menos tres son letales, otras son solo leves cortes, algunas hechas por una persona zurda y otras por una persona diestra; debajo de la almohada hay una pistola completamente cargada; un reloj de bolsillo encontrado en la pijama está destrozado y parado a la 1:15; además se encuentra un pañuelo de mujer con la inicial "H" bordada, un limpiapipas, y el botón de un uniforme de conductor del tren.

Estas pistas sugieren que el asesino ha sido descuidado, pero cada pista parece apuntar a distinto sospechoso, lo que hace pensar que algunas pistas han sido simuladas.

Después de analizar los testimonios de los viajeros y las pruebas, Poirot convoca a los doce sospechosos, en el vagón-restaurante, y da dos posibles soluciones del asesinato de Ratchett.

La primera es que un desconocido subió al tren, asesinó a Ratchett y escapó; la segunda solución es que todos los viajeros del vagón quedaron profundamente afectados por la muerte de Daisy y sus consecuencias; así que se autoproclamaron jurado y verdugo de Cassetti para hacer justicia de un crimen que la ley no pudo castigar; cada sospechoso dio una puñalada a Ratchett.

Todo estaba “perfectamente” planeado, hasta se reservó una litera con un nombre ficticio (Harris) por lo que sólo la víctima y los conspiradores estarían a bordo al momento de la investigación faltando el tal Harris que sería sin lugar a dudas el sospechoso, pero dos eventualidades no previstas hicieron el crimen imperfecto, la inesperada presencia de Poirot y el imprevisto bloqueo del tren debido a la nieve.

Al final Poirot da la primera solución como lo sucedido a la policía; se podría pensar que hizo lo correcto, pero no lo justo, o ¿acaso la justicia es también imperfectamente correcta?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector…

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