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¿Por qué fue Imposible Retener el Poder?

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*¿Qué Sucedió al Carismático Peña Nieto?

*Cargó con los Errores de sus Subordinados

*Del Movimiento 132 a los 43 de Ayotzinapa

*Los 200 mil Muertos en el Actual Sexenio

Por Jesús Michel Narváez

Doce años en la banca. Doce años de esperar pacientemente. Doce años tomando el ejemplo de Luiz Inacio Lula Da Silva. Doce años de palpar la irritación social. Doce años que sirvieron para sí, sin que los otros observaran lo que hacía, porque “son ocurrencias”.

 

Finalmente, la paciencia de Andrés Manuel López Obrador, el Job del siglo XXI, tuvo su recompensa. El nacido en Macuspana, Tabasco, se convirtió en el virtual Presidente que habrá de recibir la banda presidencial de manos de quien se convirtió en la esperanza del “Nuevo PRI” y al final de su mandato termina con la más baja aceptación de sus gobernados que Jefe del Ejecutivo alguno haya tenido: Enrique Peña Nieto.

¿Qué le pasó al carismático Presidente que su Gobierno y su partido no pudieron retener el poder?

Son muchos los elementos. Quizá el más importante, y que jamás se observó, fue el manejo de las redes sociales. Inexplicable omisión, no obstante que desde el 11 de mayo de 2012 fueron utilizadas de manera exponencial por estudiantes de la Iberoamericana después de escuchar aquella respuesta: “Antes de concluir, aunque ya lo había hecho, voy a responder a este cuestionamiento sobre el tema de Atenco, hecho que ustedes conocieron, y que sin duda, dejó muy claro la firme determinación del gobierno de hacer respetar los derechos de la población del Estado de México, que cuando se vieron afectados por intereses particulares, tomé la decisión de emplear el uso de la fuerza pública para restablecer el orden y la paz, y que en el tema, lamentablemente hubo incidentes que fueron debidamente sancionados, y que los responsables de los hechos fueron consignados ante el poder judicial, pero, reitero, fue una acción determinada personalmente, que asumo personalmente, para restablecer el orden y la paz, en el legítimo derecho que tiene el Estado mexicano de hacer uso de la fuerza pública, como además debo decirlo, fue validado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Muchas gracias”.

Los estudiantes no quedaron conformes y lo interpelaron. Las exigencias de una “democratización de los medios” y la abrupta salida del entonces candidato de las instalaciones de la Ibero de Santa Fe, corrieron por las redes sociales a velocidad supersónica, sin que el equipo del que fuera gobernador del Estado de México tuviera una reacción inmediata.

Sin embargo, de su propio equipo brotó la justificación que había provocado el abucheo: “FUE UNA TRAMPA”.

Peña Nieto cabalgaba en caballo de hacienda. Su carisma personal, su “pegue” con las mujeres, su soltura para sonreír y su bien trazada ruta para responder, le daban la victoria en la elección presidencial de 2012.

Después vendrían las severas críticas: es un Presidente hecho por la televisión. Se sobrepuso a los cuestionamientos estudiantiles e inició su régimen en otro conflicto: el ataque de los anarcos al Palacio Legislativo de San Lázaro en el que ni la Policía Federal pudo evitar la violencia. Ese primero de septiembre de 2012, Ricardo Monreal, diputado federal de la LXII Legislatura, clamó desde la Tribuna: “¡El primer asesinato del nuevo gobierno de Peña Nieto!”. Leía una tarjeta en la que le mal informaban que en el ríspido enfrentamiento en las afueras de San Lázaro había un cadáver.

También libró la agresión. Comenzaba su mandato con el anuncio del Pacto por México conformado por las fuerzas políticas representadas por el PRI, el PAN, el PRD y de colado el PVEM. Una gran alianza que propició la “batería de 13 reformas estructurales de gran calado”.

Dos años después surgió el escándalo que lo afectó personalmente: el descubrimiento de la llamada Casa Blanca. Fue un trabajo de investigación del equipo de Carmen Aristégui. Y el gobierno se tambaleó. Y hasta sus cimientos se cimbraron por la desaparición forzada de los 43 normalistas de la escuela Normal Isidro Burgos en Ayotzinapa, Guerrero.

La “verdad histórica” de la tardía investigación por parte de la Procuraduría General de la República encabezada por Jesús Murillo Karam, ha sido desconocida por un Colegiado de Matamoros y el candente tema quema las manos del encargado de la PGR, Alberto Elías Beltrán.

En el sexenio de Enrique Peña Nieto el número de muertos –criminales y civiles como daño colateral- supera los 200 mil. La lucha contra los Cárteles de la droga y del crimen organizado, la condujo Miguel Ángel Osorio Chong con los fatales resultados. ¿A quién se responsabiliza?... ¡A Peña Nieto!

METEOROS

El “Nuevo PRI”, el que recuperó la Presidencia de la República después de 12 años que estuvo en manos del PAN, presentó la cara juvenil. Sus gobernadores eran el orgullo del tricolor y del “primer priista del país”. Poco duró la novedosa imagen. Hoy tres de los que conformaron la etapa renovada, recargada del tricolor, están en la cárcel.

Bajo el lema de “los que sabemos gobernar”, los poderosos del PRI desdeñaron al candidato perdedor en dos ocasiones. Sí, al “presidente legítimo” y lo dejaron caminar a sus anchas, escuchando las denuncias de corrupción, de impunidad sin prestarles atención.

En el Índice Global de Corrupción dado a conocer en febrero de este año con datos de 2017, México ocupó el lugar 135 de 180 países evaluados. Es además, junto a Rusia, el país peor evaluado del G20 y el peor evaluado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), reveló Transparencia Mexicana.

Por su parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), sostiene que el número de pobres se ha incrementado en 2 millones durante el sexenio lo que lleva a la suma de 53.4 millones y en extrema pobreza 9.4 millones, no obstante los miles de millones destinados a combatirla.

¿Por qué el fracaso de los programas sociales? Porque conforme a las auditorías practicadas por la Auditoría Superior de la Federación se desvían los recursos y de cada peso para los programas sociales solamente llegan 20 centavos a los destinatarios. Una muestra clara del mal uso del dinero es la conocida “Estafa Maestra”.

Lo anterior es solamente un pequeño recuento de los elementos que hicieron perder al PRI y sus aliados la elección presidencial.

CHOQUE DE METEOROS

El problema va más allá. Políticamente los operadores del residente de Los Pinos no hicieron su trabajo. Desde dentro de la cúpula del poder, se hizo fracasar a Manlio Fabio Beltrones en 2016, cuando el tricolor perdió entidades en las que jamás fue derrotado: Veracruz, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo. Hay que sumar Chihuahua, Aguascalientes y no logró recuperar Puebla.

Y 2018 terminó perdiendo los dos únicos estados que gobernaba y estuvieron en juego: Jalisco y Yucatán.

Por supuesto, en la elección de este año el PRI quedó desmantelado. Sí, el Nuevo PRI apenas resistió 6 años.

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